Resumen
El presente artículo desarrolla un análisis crítico de la obra Filosofía de la liberación latinoamericana de Horacio Cerutti Guldberg, poniéndola en diálogo con las reflexiones de Cristóbal Arteta sobre la razón latinoamericana, la legitimidad de la filosofía latinoamericana y las polémicas en torno a la posibilidad de un filosofar propio en la región.
Se sostiene que Cerutti constituye una de las más rigurosas autocríticas internas de la filosofía de la liberación y que su propuesta de las «filosofías para la liberación» representa un esfuerzo por superar las formas de populismo teórico y de esencialismo cultural presentes en ciertos discursos emancipatorios. En contrapunto, la obra de Arteta profundiza la necesidad de una racionalidad crítica latinoamericana que haga de la descolonización epistemológica y de la soberanía del pensar los fundamentos de un nuevo proyecto filosófico.
Palabras clave: Filosofía latinoamericana, filosofía de la liberación, razón latinoamericana, descolonización epistemológica, Horacio Cerutti, Cristóbal Arteta.
Introducción
La filosofía latinoamericana del siglo XX estuvo atravesada por una pregunta que continúa vigente: ¿es posible pensar filosóficamente desde América Latina sin reproducir la dependencia intelectual respecto de Europa? Esta interrogante animó los trabajos de Augusto Salazar Bondy, Leopoldo Zea, Arturo Andrés Roig, Enrique Dussel y Horacio Cerutti Guldberg, entre otros.
La obra Filosofía de la liberación latinoamericana, publicada originalmente en 1983, constituye uno de los intentos más sistemáticos de examinar críticamente el surgimiento, las tensiones y las limitaciones internas de la filosofía de la liberación. Cerutti no se limita a describir el movimiento; realiza una arqueología de sus presupuestos epistemológicos y políticos, distinguiendo entre corrientes populistas y corrientes críticas del populismo. Su objetivo es mostrar que la liberación no puede convertirse en un nuevo dogma ideológico, sino en una práctica permanente de autocrítica y de transformación histórica. La obra apareció inicialmente en 1983 y posteriormente fue ampliada en nuevas ediciones del Fondo de Cultura Económica.
Las reflexiones de Cristóbal Arteta dialogan profundamente con esta preocupación. En sus trabajos sobre la razón latinoamericana y la legitimidad del filosofar en América Latina, Arteta sostiene que el problema fundamental de nuestra filosofía consiste en la persistencia de la colonialidad epistemológica, es decir, la subordinación de los criterios de verdad y racionalidad a paradigmas producidos fuera de nuestras circunstancias históricas.
Desde esta perspectiva, el encuentro entre Cerutti y Arteta resulta especialmente fecundo porque ambos defienden la necesidad de una filosofía situada históricamente y comprometida con la emancipación, aunque difieren en la forma de comprender la relación entre identidad latinoamericana, racionalidad y proyecto liberador.
I. Cerutti y la crítica de los esencialismos de la liberación
Uno de los mayores méritos de Cerutti consiste en haber introducido la crítica dentro del propio movimiento de la filosofía de la liberación. Según el filósofo argentino-mexicano, la liberación no puede identificarse con una posición doctrinaria única ni con la simple exaltación de lo latinoamericano.
Cerutti afirmaba:
«Es prácticamente imposible hablar de una filosofía de la liberación; habría que hablar más bien de filosofías para la liberación latinoamericana».
Esta tesis constituye una ruptura decisiva con toda pretensión de homogeneizar el pensamiento emancipatorio latinoamericano. La filosofía de la liberación surge en la Argentina de los años setenta como una pluralidad de propuestas críticas vinculadas a la teoría de la dependencia, la teología de la liberación y los procesos de transformación social de la región.
La pluralización del concepto de liberación implica reconocer que no existe un sujeto histórico único ni una racionalidad exclusiva de la emancipación. Para Cerutti, toda filosofía auténtica debe permanecer abierta a la crítica de sí misma.
Esta posición resulta extraordinariamente actual. La filosofía latinoamericana ha tendido frecuentemente a convertir la identidad cultural en un principio absoluto de explicación. El riesgo de esta postura es sustituir el eurocentrismo por un latinoamericanismo igualmente esencialista.
Precisamente en este punto emerge la relevancia de Cristóbal Arteta.
En Polémica sobre la filosofía latinoamericana, Arteta sostiene:
«La filosofía latinoamericana no puede reducirse ni a una repetición de sistemas europeos ni a un nacionalismo cultural que absolutice la diferencia. Su tarea es construir mediaciones críticas entre la universalidad de la razón y la singularidad de nuestra experiencia histórica.»
La coincidencia con Cerutti es evidente. Ambos rechazan la idea de una esencia metafísica de América Latina y defienden un filosofar históricamente situado.
II. La filosofía como práctica histórica de liberación
Uno de los aportes centrales de Cerutti consiste en redefinir la filosofía como praxis histórica.
En sus propias palabras:
«La filosofía debe servir a un proceso real y objetivo de liberación substantivamente latinoamericana.»
La afirmación posee un alcance decisivo. La filosofía deja de ser contemplación abstracta y se convierte en una actividad vinculada a las contradicciones concretas de las sociedades latinoamericanas.
Sin embargo, Cerutti introduce una precisión fundamental: el compromiso político de la filosofía no autoriza su subordinación a programas ideológicos previamente establecidos. El pensamiento crítico debe conservar su autonomía reflexiva.
Aquí aparece nuevamente un importante punto de contacto con Arteta.
En Dussel y la razón latinoamericana, Arteta escribe:
«La filosofía de la liberación fracasa cuando sustituye la crítica de la dominación por la legitimación de nuevos dogmatismos. La razón latinoamericana debe ser crítica incluso de sus propias narrativas emancipatorias.»
Esta observación prolonga y radicaliza las preocupaciones de Cerutti. La liberación no constituye un estado definitivo sino un proceso permanente de cuestionamiento de las formas de dominación, incluidas aquellas que se producen dentro de los propios movimientos emancipatorios.
La crítica, por consiguiente, se convierte en la condición de posibilidad de toda filosofía de la liberación.
III. La legitimidad de la filosofía latinoamericana
Quizás el problema más profundo que comparten Cerutti y Arteta sea el de la legitimidad del filosofar latinoamericano.
Cerutti insistió en que el pensamiento filosófico de la región posee plena capacidad para producir categorías originales. La filosofía latinoamericana no es un apéndice de la filosofía europea ni una simple aplicación de teorías extranjeras.
La filosofía de la liberación surgió precisamente como respuesta a la dependencia estructural y al eurocentrismo académico. Desde sus orígenes buscó convertir a los pobres y marginados en sujetos de reflexión filosófica y desplazar el centro de la producción conceptual hacia la periferia latinoamericana.
Esta preocupación encuentra una formulación más explícita en Arteta.
En Legitimidad de la filosofía latinoamericana, el autor sostiene:
«La legitimidad de la filosofía latinoamericana no depende de la aprobación de los centros hegemónicos del conocimiento, sino de su capacidad de interpretar críticamente la realidad histórica de nuestros pueblos y de producir categorías de comprensión y emancipación.»
Esta afirmación posee una enorme densidad epistemológica.
La legitimidad filosófica deja de depender del reconocimiento europeo y se fundamenta en la capacidad crítica de pensar nuestras propias circunstancias históricas.
En consecuencia, la pregunta ya no es si América Latina puede producir filosofía, sino desde qué presupuestos epistemológicos puede hacerlo sin reproducir nuevas dependencias intelectuales.
IV. Cerutti y la crítica de la razón colonial
Aunque Cerutti no empleó sistemáticamente el concepto de colonialidad, buena parte de su obra constituye una crítica de las formas coloniales de producción del saber.
Su insistencia en la historicidad del conocimiento, en la pluralidad de las filosofías para la liberación y en la necesidad de someter a examen crítico todo discurso emancipatorio anticipa preocupaciones que hoy ocupan un lugar central en el pensamiento decolonial.
En este aspecto, Arteta amplía significativamente la perspectiva ceruttiana.
En Dussel y la razón latinoamericana afirma:
«La razón latinoamericana es una racionalidad crítica que emerge desde la experiencia histórica de la dependencia y se orienta hacia la descolonización epistemológica de nuestros modos de conocer.»
La formulación es particularmente importante porque desplaza el problema de la liberación desde el terreno exclusivamente político hacia el ámbito de la producción del conocimiento.
La dependencia no es únicamente económica; también es epistemológica.
Las categorías con las cuales América Latina piensa su realidad han sido históricamente construidas desde centros de poder ajenos a su experiencia histórica.
La tarea filosófica consiste entonces en recuperar la capacidad de nombrar el mundo desde nuestras propias circunstancias.
En este punto, Cerutti y Arteta convergen de manera extraordinaria.
Ambos comprenden que la liberación exige la transformación de las estructuras del conocimiento y de las condiciones de producción de la racionalidad.
V. La vigencia de Cerutti en el horizonte de la descolonización epistemológica
La importancia actual de Horacio Cerutti radica en haber mostrado que la filosofía latinoamericana sólo puede mantenerse viva mediante el ejercicio permanente de la autocrítica.
La tentación de todo pensamiento emancipatorio consiste en convertirse en ortodoxia.
Cerutti se opuso decididamente a esta posibilidad.
Su propuesta de las «filosofías para la liberación» impide clausurar el pensamiento en una doctrina única y obliga a reconocer la diversidad de experiencias históricas y de sujetos de emancipación presentes en América Latina.
Las reflexiones de Cristóbal Arteta permiten proyectar esta herencia hacia el presente.
La filosofía latinoamericana enfrenta hoy un desafío doble:
- Resistir la persistencia del eurocentrismo académico.
- Evitar la transformación de la crítica decolonial en una nueva forma de dogmatismo.
La razón latinoamericana debe constituirse como una racionalidad crítica, plural, histórica y abierta al diálogo intercultural.
Desde esta perspectiva, la obra de Cerutti conserva una sorprendente actualidad.
Su pensamiento recuerda que la liberación nunca es una categoría terminada, sino una tarea inacabada de crítica, creación y reconstrucción permanente del saber.
Conclusiones
La obra Filosofía de la liberación latinoamericana de Horacio Cerutti Guldberg constituye una de las reflexiones más rigurosas producidas en América Latina sobre los fundamentos, posibilidades y límites de la filosofía de la liberación.
Su principal aporte radica en haber introducido la autocrítica dentro del propio movimiento liberacionista, desmontando las tentaciones populistas y esencialistas del pensamiento emancipatorio.
El diálogo con las obras de Cristóbal Arteta permite ampliar esta perspectiva y situarla en el horizonte contemporáneo de la descolonización epistemológica.
Ambos pensadores coinciden en tres tesis fundamentales:
1- La filosofía debe partir de la realidad histórica latinoamericana;
2- La legitimidad del filosofar no depende de reconocimientos externos;
3- La liberación exige la producción de una racionalidad crítica capaz de cuestionar las estructuras de dominación política y epistemológica.
En este sentido, la herencia intelectual de Cerutti y Arteta invita a comprender la filosofía latinoamericana no como un discurso de identidad cerrada, sino como un proyecto abierto de emancipación, autocrítica y creación permanente de nuevas formas de racionalidad.
Referencias bibliográficas
Arteta Ripoll, Cristóbal Elpidio. Dussel y la razón latinoamericana. Barranquilla: Ediciones Universidad del Atlántico.
Arteta Ripoll, Cristóbal Elpidio. Legitimidad de la filosofía latinoamericana. Barranquilla: Ediciones Universidad del Atlántico.
Arteta Ripoll, Cristóbal Elpidio. Polémica sobre la filosofía latinoamericana. Barranquilla: Ediciones Universidad del Atlántico.
Cerutti Guldberg, Horacio. Filosofía de la liberación latinoamericana. México: Fondo de Cultura Económica, 1983; 3.ª ed. corregida y ampliada, 2006.
Cerutti Guldberg, Horacio. «Función social y epistemología de la filosofía latinoamericana». Universitas Philosophica, n.º 11-12, 1988.
Dussel, Enrique. Filosofía de la liberación. México: Edicol, 1977.
Roig, Arturo Andrés. Teoría y crítica del pensamiento latinoamericano. México: Fondo de Cultura Económica, 1981.
Salazar Bondy, Augusto. ¿Existe una filosofía de nuestra América? México: Siglo XXI, 1968.
Zea, Leopoldo. La filosofía americana como filosofía sin más. México: Siglo XXI, 1969.
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