{"id":1003,"date":"2026-07-12T13:04:31","date_gmt":"2026-07-12T13:04:31","guid":{"rendered":"https:\/\/observatoriopoliticouniversitario.com\/?page_id=1003"},"modified":"2026-07-14T02:23:25","modified_gmt":"2026-07-14T02:23:25","slug":"crisis-en-la-uniatlantico-el-rector-contra-el-consejo-academico","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/observatoriopoliticouniversitario.com\/index.php\/crisis-en-la-uniatlantico-el-rector-contra-el-consejo-academico\/","title":{"rendered":"Crisis en la UniAtl\u00e1ntico: El rector contra el Consejo Acad\u00e9mico."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un atropello a la institucionalidad acad\u00e9mica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El concurso procustiano: el desespero por imponer el clientelismo en la Universidad del Atl\u00e1ntico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Crist\u00f3bal Arteta Ripoll.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La autonom\u00eda universitaria y el rigor acad\u00e9mico en la Universidad del Atl\u00e1ntico enfrentan una de sus horas m\u00e1s oscuras. En una demostraci\u00f3n de resistencia institucional, el Consejo Acad\u00e9mico, m\u00e1xima autoridad en la materia, le neg\u00f3, el d\u00eda 9 de julio de 2026, al rector las pretensiones de dar v\u00eda libre a un concurso de m\u00e9ritos viciado desde su concepci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, lejos de acatar la decisi\u00f3n del \u00f3rgano colegiado, la rector\u00eda pretende saltarse los canales democr\u00e1ticos e imponer, de manera unilateral y mediante una resoluci\u00f3n rectoral, una convocatoria que carece de legitimidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este af\u00e1n no es gratuito. Nos encontramos ante lo que en la literatura pol\u00edtica y mitol\u00f3gica se conoce como un \u00abconcurso procustiano\u00bb: una convocatoria dise\u00f1ada con pinzas, no para responder a las necesidades reales de excelencia, investigaci\u00f3n y docencia de la instituci\u00f3n, sino para encajar a la fuerza y \u00aba la medida\u00bb a determinados perfiles ya seleccionados de antemano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es el viejo juego del clientelismo y la politiquer\u00eda disfrazado de formalizaci\u00f3n laboral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pasar por encima de la academia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La decisi\u00f3n del rector de convocar este concurso de forma autoritaria, ignorando la negativa del Consejo Acad\u00e9mico, representa un peligroso precedente de desacato. Un concurso de m\u00e9ritos para la planta docente debe nacer del consenso, de estudios t\u00e9cnicos rigurosos que determinen qu\u00e9 necesita la universidad para elevar su nivel acad\u00e9mico y su acreditaci\u00f3n, y no de la urgencia de pagar favores pol\u00edticos antes de que se acabe el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 la prisa?&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta es clara: el reloj juega en contra de la actual administraci\u00f3n. Es de conocimiento p\u00fablico que la permanencia del actual rector responde a la intervenci\u00f3n del Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional. Con la inminente llegada del nuevo gobierno y la posesi\u00f3n de la nueva ministra de Educaci\u00f3n el pr\u00f3ximo 7 de agosto, es un secreto a voces que se avecinan vientos de cambio y una reestructuraci\u00f3n en la direcci\u00f3n de la universidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un desaf\u00edo a la ley: el rector recusado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por si fuera poco, a la ilegitimidad pol\u00edtica se le suma un impedimento legal de primer orden: el rector se encuentra actualmente recusado. En cualquier Estado de derecho y bajo los principios de la funci\u00f3n p\u00fablica, la existencia de una recusaci\u00f3n activa es motivo suficiente para que el funcionario se aparte del proceso y suspenda cualquier actuaci\u00f3n hasta que dicha situaci\u00f3n jur\u00eddica se resuelva. Sin embargo, el desespero parece nublar el juicio de la administraci\u00f3n. Pretender pasar no solo por encima del Consejo Acad\u00e9mico, sino tambi\u00e9n por encima de una recusaci\u00f3n legal, demuestra un talante autocr\u00e1tico que raya en la flagrante irregularidad. Es la viva estampa de quien, sabi\u00e9ndose de salida, decide romper las reglas del juego con tal de asegurar su cometido antes de que expire su tiempo en el cargo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desacato a una recusaci\u00f3n vicia de nulidad cualquier acto administrativo que se firme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un llamado a la prudencia y a la veedur\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante este panorama de transici\u00f3n inminente, lo \u00e9tico y lo institucionalmente correcto ser\u00eda suspender cualquier proceso de esta magnitud. El rector deber\u00eda esperar la llegada de la nueva ministra y de las directrices del nuevo gobierno, garantizando as\u00ed un proceso transparente, leg\u00edtimo y verdaderamente alineado con las pol\u00edticas de educaci\u00f3n superior del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hacer lo contrario, insistir en firmar una resoluci\u00f3n rectoral a espaldas del Consejo Acad\u00e9mico, no solo es una anomal\u00eda administrativa, sino una afrenta a toda la comunidad universitaria: a los docentes que llevan a\u00f1os esperando un concurso justo, a los estudiantes que merecen la mejor planta profesoral posible, y a la historia de la Universidad del Atl\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La comunidad acad\u00e9mica, los sindicatos docentes y los entes de control no pueden ser testigos mudos de este zarpazo. El patrimonio acad\u00e9mico de la regi\u00f3n no puede seguir siendo el bot\u00edn de turno de quienes, sabi\u00e9ndose de salida, buscan asegurar cuotas a costa del futuro de la educaci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las ineludibles consecuencias ante los entes de control.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El rector debe ser consciente de que el desespero pol\u00edtico no otorga inmunidad jur\u00eddica. Firmar una resoluci\u00f3n de esta envergadura ignorando la negativa del Consejo Acad\u00e9mico, violando los estatutos y, peor a\u00fan, en pleno desacato de una recusaci\u00f3n vigente, abre la puerta a un nefasto escenario de consecuencias legales. Este atropello no pasar\u00e1 desapercibido: la Procuradur\u00eda General de la Naci\u00f3n podr\u00eda actuar de oficio ante lo que se perfila como una flagrante falta disciplinaria y un abuso de funciones; la Contralor\u00eda podr\u00eda poner la lupa sobre el presunto detrimento patrimonial que significa amarrar una planta docente con criterios politiqueros y no acad\u00e9micos; y la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n podr\u00eda terminar investigando un presunto prevaricato por acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quienes hoy aplauden este zarpazo institucional deben recordar que los actos administrativos viciados se caen, pero las responsabilidades penales, disciplinarias y fiscales se quedan y se pagan a t\u00edtulo personal. La Universidad del Atl\u00e1ntico se respeta, y la ley tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Barranquilla, 12 de julio de 2026.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un atropello a la institucionalidad acad\u00e9mica. El concurso procustiano: el desespero por imponer el clientelismo en la Universidad del Atl\u00e1ntico. Crist\u00f3bal Arteta Ripoll. La autonom\u00eda universitaria y el rigor acad\u00e9mico en la Universidad del Atl\u00e1ntico enfrentan una de sus horas m\u00e1s oscuras. 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