{"id":1104,"date":"2026-08-11T03:33:09","date_gmt":"2026-08-11T03:33:09","guid":{"rendered":"https:\/\/observatoriopoliticouniversitario.com\/?page_id=1104"},"modified":"2026-08-11T11:47:57","modified_gmt":"2026-08-11T11:47:57","slug":"la-educacion-que-viene-entre-el-mercado-la-formacion-humana-y-la-soberania-epistemologica-4","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/observatoriopoliticouniversitario.com\/index.php\/la-educacion-que-viene-entre-el-mercado-la-formacion-humana-y-la-soberania-epistemologica-4\/","title":{"rendered":"La educaci\u00f3n que viene: entre el mercado, la formaci\u00f3n humana y la soberan\u00eda epistemol\u00f3gica."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una lectura filos\u00f3fica de los desaf\u00edos educativos del gobierno de Abelardo de la Espriella.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Crist\u00f3bal Elpidio Arteta Ripoll.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La llegada de un nuevo gobierno suele producir en la educaci\u00f3n el mismo fen\u00f3meno que en otros \u00e1mbitos de la vida p\u00fablica: se anuncian rupturas, se prometen transformaciones y se construyen, desde el primer momento, defensores y detractores de lo que apenas comienza. Conviene, sin embargo, tomar distancia de esa l\u00f3gica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La educaci\u00f3n colombiana no necesita otra guerra cultural. Necesita pensamiento, continuidad, deliberaci\u00f3n y capacidad de distinguir entre lo que debe conservarse, lo que debe corregirse y aquello que definitivamente debe transformarse.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Viviane Morales llega al Ministerio de Educaci\u00f3n con un discurso que pone el acento en la formaci\u00f3n \u00e9tica, el car\u00e1cter, la responsabilidad, la veracidad, el conocimiento y el bien com\u00fan. Al mismo tiempo, aparecen en el horizonte asuntos de enorme trascendencia: la financiaci\u00f3n de la universidad p\u00fablica, el futuro del Icetex, la calidad educativa, la relaci\u00f3n entre educaci\u00f3n y empleo, la formaci\u00f3n docente y el papel que deber\u00e1n desempe\u00f1ar las instituciones regionales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ser\u00eda precipitado juzgar todo ello antes de que se convierta en pol\u00edtica p\u00fablica. Pero ser\u00eda igualmente irresponsable no preguntarnos qu\u00e9 concepci\u00f3n de educaci\u00f3n empieza a insinuarse detr\u00e1s de estos anuncios. Y aqu\u00ed aparece una cuesti\u00f3n de fondo: \u00bfpara qu\u00e9 educar?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La respuesta a esta pregunta determinar\u00e1, mucho m\u00e1s que cualquier reforma administrativa, el futuro de la educaci\u00f3n colombiana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>M\u00e1s all\u00e1 de la disputa entre gobiernos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El nuevo Ministerio recibe un sistema educativo sobre el cual ya existen pol\u00edticas, programas y compromisos de largo plazo. Entre ellos se encuentra el IV Plan Nacional Decenal de Educaci\u00f3n 2026-2035, concebido como hoja de ruta para los pr\u00f3ximos diez a\u00f1os y construido mediante un proceso participativo territorial. El propio Ministerio lo presenta como un acuerdo nacional con enfoque territorial y como una pol\u00edtica que debe trascender los ciclos gubernamentales.&nbsp;&nbsp;Esto es fundamental.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un gobierno responsable no deber\u00eda considerar que la educaci\u00f3n comienza el d\u00eda de su posesi\u00f3n. La pol\u00edtica educativa es una construcci\u00f3n hist\u00f3rica, no una propiedad del gobierno de turno.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El gobierno anterior dej\u00f3 avances, problemas, programas y reformas cuya valoraci\u00f3n debe hacerse sin apasionamientos. El nuevo gobierno tiene todo el derecho a revisar aquello que considere equivocado, pero tambi\u00e9n tiene el deber de reconocer lo que funcione. Gobernar no consiste en borrar la memoria institucional. Consiste en convertir la experiencia acumulada en aprendizaje colectivo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por eso, ser\u00eda deseable que el Ministerio asumiera el Plan Decenal como un punto de partida para el di\u00e1logo nacional y no simplemente como la herencia de una administraci\u00f3n anterior.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La educaci\u00f3n no puede convertirse en una agencia de empleo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Uno de los grandes riesgos de la educaci\u00f3n contempor\u00e1nea consiste en reducir su finalidad a la empleabilidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por supuesto que la educaci\u00f3n debe preparar para el trabajo. Ser\u00eda absurdo desconocerlo. Una persona que estudia tiene derecho a aspirar a una vida laboral digna y a encontrar en su formaci\u00f3n posibilidades reales de realizaci\u00f3n profesional. Pero de ah\u00ed no se desprende que educar sea solamente capacitar para conseguir empleo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Si ese fuera el \u00fanico prop\u00f3sito, bastar\u00eda con formar trabajadores adaptables a las necesidades coyunturales de las empresas. La universidad se convertir\u00eda entonces en una extensi\u00f3n del mercado laboral. El curr\u00edculo ser\u00eda dise\u00f1ado fundamentalmente seg\u00fan las profesiones con mayor demanda. La investigaci\u00f3n tendr\u00eda valor en la medida en que produzca rentabilidad. Las humanidades aparecer\u00edan como un lujo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La filosof\u00eda ser\u00eda cuestionada porque aparentemente no \u201cproduce empleo\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Y la pregunta fundamental dejar\u00eda de ser: \u00bfQu\u00e9 clase de ser humano y de sociedad queremos formar?, para convertirse en: \u00bfQu\u00e9 competencias necesita hoy el mercado?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ese desplazamiento ser\u00eda profundamente empobrecedor. Porque una sociedad puede tener trabajadores muy competentes y, simult\u00e1neamente, ciudadanos incapaces de preguntarse por la justicia, la democracia, la dignidad, la verdad o el sentido de su existencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una educaci\u00f3n reducida a empleabilidad puede producir trabajadores eficientes; pero no necesariamente ciudadanos libres. Y Colombia necesita ambas cosas: buenos profesionales y buenos ciudadanos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Contra la dictadura de los indicadores.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Algo semejante ocurre con las pruebas estandarizadas. Medir es necesario. Una pol\u00edtica p\u00fablica que no mide sus resultados corre el riesgo de convertirse en ret\u00f3rica. Pero medir no equivale a comprender.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una prueba puede decirnos cu\u00e1nto sabe un estudiante de matem\u00e1ticas o de lectura en un determinado momento. Dif\u00edcilmente puede medir, en toda su complejidad, su capacidad para pensar cr\u00edticamente, crear, dialogar, investigar, convivir, interpretar su territorio o construir un proyecto de vida. La educaci\u00f3n no puede ser reducida a aquello que resulta f\u00e1cil de cuantificar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuando los indicadores terminan sustituyendo los fines, ocurre una inversi\u00f3n peligrosa: dejamos de utilizar las mediciones para mejorar la educaci\u00f3n y comenzamos a educar solamente para mejorar las mediciones. La calidad educativa es mucho m\u00e1s amplia. Incluye conocimientos rigurosos, pero tambi\u00e9n imaginaci\u00f3n; competencias, pero tambi\u00e9n criterio; disciplina, pero tambi\u00e9n autonom\u00eda; memoria, pero tambi\u00e9n capacidad de interpretaci\u00f3n. Y, sobre todo, incluye la capacidad de pensar por cuenta propia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La soberan\u00eda epistemol\u00f3gica como horizonte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Es aqu\u00ed donde adquiere sentido una categor\u00eda que he venido desarrollando: la soberan\u00eda epistemol\u00f3gica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un pa\u00eds no es plenamente soberano cuando solamente controla jur\u00eddicamente su territorio o administra pol\u00edticamente sus instituciones. Tambi\u00e9n necesita capacidad para producir, interpretar, validar y transmitir conocimiento desde sus propias realidades hist\u00f3ricas y territoriales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La soberan\u00eda epistemol\u00f3gica no significa encerrarse intelectualmente ni rechazar el conocimiento producido en otras latitudes. Todo lo contrario. Significa dialogar con el mundo sin renunciar a la capacidad de pensar desde nosotros mismos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Durante demasiado tiempo Am\u00e9rica Latina ha sido, en buena medida, consumidora de teor\u00edas, modelos educativos, tecnolog\u00edas y categor\u00edas elaboradas en otros contextos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Importamos modelos curriculares, sistemas de evaluaci\u00f3n, tecnolog\u00edas, lenguajes administrativos. Y muchas veces terminamos evaluando nuestros problemas con categor\u00edas que no nacieron de nuestra propia experiencia hist\u00f3rica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La cuesti\u00f3n no consiste en rechazar el conocimiento universal. Consiste en preguntarnos: \u00bfdesde d\u00f3nde conocemos?, \u00bfqui\u00e9n produce el conocimiento que orienta nuestras pol\u00edticas?, \u00bfqu\u00e9 lugar ocupan nuestros territorios, nuestras comunidades, nuestras historias y nuestras culturas en la construcci\u00f3n del saber?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La educaci\u00f3n colombiana necesita dar un salto: pasar de una pol\u00edtica de acceso al conocimiento a una pol\u00edtica de producci\u00f3n de conocimiento propio en di\u00e1logo con el conocimiento universal. Eso es soberan\u00eda epistemol\u00f3gica. Y en este punto la universidad p\u00fablica adquiere una importancia estrat\u00e9gica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Defender la universidad p\u00fablica regional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las universidades p\u00fablicas regionales no pueden ser vistas simplemente como instituciones que reciben recursos del Estado para impartir carreras. Son centros de producci\u00f3n de conocimiento territorial.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una universidad como la Universidad del Atl\u00e1ntico no solamente forma profesionales para Barranquilla o para el Caribe. Puede y debe producir conocimiento sobre el Caribe: su historia, su cultura, sus conflictos, sus econom\u00edas, sus identidades, sus problemas ambientales, sus procesos pol\u00edticos, sus lenguajes y sus formas particulares de comprender el mundo. Ah\u00ed radica una parte fundamental de su misi\u00f3n hist\u00f3rica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por eso, financiar la universidad p\u00fablica no significa \u00fanicamente financiar matr\u00edcula. Significa financiar ciencia, pensamiento, investigaci\u00f3n, humanidades, arte, innovaci\u00f3n y soberan\u00eda intelectual.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El propio proceso de construcci\u00f3n del IV Plan Decenal hab\u00eda colocado entre sus ejes el fortalecimiento de la financiaci\u00f3n de la educaci\u00f3n p\u00fablica y la construcci\u00f3n de conocimiento p\u00fablico para la transformaci\u00f3n social.&nbsp;&nbsp;Este principio deber\u00eda mantenerse, independientemente del gobierno que lo implemente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La universidad p\u00fablica regional no puede quedar subordinada a la l\u00f3gica de la rentabilidad inmediata. Hay investigaciones que producen resultados econ\u00f3micos r\u00e1pidos. Pero hay otras que producen algo mucho m\u00e1s lento y, quiz\u00e1, m\u00e1s importante: sociedades capaces de comprenderse a s\u00ed mismas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La investigaci\u00f3n hist\u00f3rica, filos\u00f3fica, antropol\u00f3gica, ling\u00fc\u00edstica o cultural puede no producir una patente ma\u00f1ana. Pero puede producir ciudadan\u00eda, memoria, identidad y capacidad cr\u00edtica durante generaciones.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Icetex: complemento, no sustituci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En este contexto debe analizarse tambi\u00e9n la propuesta de fortalecer el Icetex.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El cr\u00e9dito educativo puede cumplir una funci\u00f3n importante. Facilita oportunidades, ampl\u00eda opciones y puede permitir que j\u00f3venes que no encuentran cupo o condiciones adecuadas en determinadas instituciones puedan acceder a la educaci\u00f3n superior. Pero el cr\u00e9dito no puede convertirse en el sustituto de la responsabilidad p\u00fablica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Si el fortalecimiento del Icetex significa ampliar las oportunidades sin debilitar la universidad p\u00fablica, puede ser una pol\u00edtica razonable. Si significa desplazar progresivamente la financiaci\u00f3n de las instituciones p\u00fablicas hacia subsidios individuales para que los estudiantes compren educaci\u00f3n en el mercado, entonces estar\u00edamos ante un cambio estructural mucho m\u00e1s profundo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ah\u00ed la discusi\u00f3n merece toda nuestra atenci\u00f3n. La pregunta no es simplemente: \u00bfqui\u00e9n recibe el subsidio?. La pregunta es: \u00bfqu\u00e9 sistema educativo estamos construyendo con ese subsidio?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00c9tica s\u00ed; adoctrinamiento no.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La preocupaci\u00f3n de la nueva ministra por recuperar la formaci\u00f3n \u00e9tica tambi\u00e9n merece una consideraci\u00f3n serena.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La educaci\u00f3n necesita \u00e9tica. Necesita formar personas capaces de distinguir entre lo justo y lo injusto, entre la verdad y la mentira, entre responsabilidad y oportunismo. Necesita recuperar la palabra, el argumento, el respeto por el otro y el sentido de responsabilidad frente a la sociedad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pero una cosa es formaci\u00f3n \u00e9tica y otra muy diferente es imposici\u00f3n moral.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La escuela p\u00fablica debe formar ciudadanos en una sociedad pluralista. La Constituci\u00f3n no autoriza al Estado a imponer una determinada concepci\u00f3n religiosa o moral de la existencia. Por eso, la mejor educaci\u00f3n \u00e9tica no es aquella que ense\u00f1a al estudiante qu\u00e9 debe pensar. Es aquella que le ense\u00f1a por qu\u00e9 debe pensar antes de actuar y c\u00f3mo responder responsablemente por aquello que piensa y hace. La diferencia es enorme.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La inteligencia artificial cambia la pregunta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Hay, adem\u00e1s, un desaf\u00edo que ning\u00fan proyecto educativo serio puede ignorar: la inteligencia artificial.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Durante siglos, la escuela tuvo como una de sus funciones principales transmitir informaci\u00f3n. Hoy una m\u00e1quina puede recuperar, organizar, traducir, resumir y producir informaci\u00f3n a una velocidad incomparablemente superior a la humana. Esto no vuelve in\u00fatil al maestro. Lo vuelve m\u00e1s necesario, pero de otra manera.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El maestro del futuro no puede competir con la m\u00e1quina en velocidad de almacenamiento y recuperaci\u00f3n de informaci\u00f3n. Debe hacer aquello que la m\u00e1quina no puede garantizar por s\u00ed sola: formar criterio. Ense\u00f1ar a preguntar. a dudar, a contrastar, a interpretar, a distinguir conocimiento de informaci\u00f3n y ense\u00f1ar responsabilidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En este escenario, la soberan\u00eda epistemol\u00f3gica adquiere una nueva dimensi\u00f3n: no basta con acceder a la inteligencia artificial; necesitamos desarrollar la capacidad de decidir qu\u00e9 conocimiento queremos producir con ella, para qui\u00e9n y con qu\u00e9 finalidad social. Una sociedad que utiliza inteligencia artificial sin soberan\u00eda intelectual corre el riesgo de convertirse simplemente en consumidora de tecnolog\u00edas dise\u00f1adas por otros.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La universidad que necesita Colombia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La universidad colombiana del futuro no puede ser exclusivamente una universidad profesionalizante. Necesita formar profesionales, desde luego. Pero tambi\u00e9n cient\u00edficos, fil\u00f3sofos, artistas, investigadores, ciudadanos y productores de cultura. Necesita cultivar las ciencias naturales y las ciencias sociales. Necesita tecnolog\u00eda, pero tambi\u00e9n humanidades. Necesita innovaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n memoria. Necesita productividad, pero tambi\u00e9n pensamiento cr\u00edtico. Necesita conexi\u00f3n con las empresas, pero sin convertirse en una empresa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ese equilibrio ser\u00e1 una de las grandes pruebas del nuevo Ministerio. Porque una universidad que se subordina completamente al mercado pierde autonom\u00eda. Pero una universidad que se encierra en s\u00ed misma y no dialoga con las necesidades sociales tambi\u00e9n traiciona su misi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La clave est\u00e1 en otra parte: una universidad aut\u00f3noma que dialogue cr\u00edticamente con la sociedad sin someterse a ella.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>No destruir lo construido: superar lo insuficiente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El nuevo gobierno tiene ante s\u00ed una oportunidad que ser\u00eda lamentable desperdiciar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Puede convertir la educaci\u00f3n en otro campo de batalla ideol\u00f3gica o puede hacer algo m\u00e1s dif\u00edcil: construir una pol\u00edtica educativa nacional capaz de superar las fracturas partidistas. Para ello tendr\u00e1 que reconocer que la educaci\u00f3n p\u00fablica necesita financiaci\u00f3n sostenible. Que la gratuidad debe estar acompa\u00f1ada de calidad. Que la cobertura debe estar acompa\u00f1ada de permanencia. Que la empleabilidad importa, pero no agota el sentido de educar. Que los indicadores sirven, pero no reemplazan el juicio pedag\u00f3gico. Que la tecnolog\u00eda es indispensable, pero no puede sustituir al pensamiento. Que el maestro necesita autoridad, pero una autoridad fundada en el conocimiento y no en el autoritarismo. Que la universidad necesita autonom\u00eda, pero tambi\u00e9n responsabilidad social. Y que las regiones no pueden continuar siendo simples receptoras de pol\u00edticas dise\u00f1adas en el centro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una \u00faltima palabra: educar para la libertad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La verdadera discusi\u00f3n sobre la educaci\u00f3n colombiana no deber\u00eda ser entre derecha e izquierda. Esas son categor\u00edas obsoletas. Deber\u00eda ser entre una educaci\u00f3n que emancipa y una educaci\u00f3n que subordina. Entre una educaci\u00f3n que forma sujetos capaces de pensar y una que los prepara exclusivamente para adaptarse. Entre una universidad que produce conocimiento y una que solamente lo consume. Entre un ciudadano que pregunta y otro que simplemente obedece.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La educaci\u00f3n es demasiado importante para quedar reducida a una disputa electoral. El gobierno de Abelardo de la Espriella tendr\u00e1 que demostrar si su propuesta educativa es capaz de superar la coyuntura y convertirse en una verdadera pol\u00edtica de Estado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>A Viviane Morales le corresponde una responsabilidad particularmente grande: demostrar que la recuperaci\u00f3n de la \u00e9tica puede convivir con el pluralismo; que la defensa de los valores no significa adoctrinamiento; que el fortalecimiento del Icetex no implica debilitar la universidad p\u00fablica; que la b\u00fasqueda de empleabilidad no significa convertir la educaci\u00f3n en mercanc\u00eda; y que la preocupaci\u00f3n por la calidad no termina reduciendo el conocimiento a cifras.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pero tambi\u00e9n corresponde a los profesores, estudiantes, investigadores, sindicatos, universidades y comunidades educativas ejercer una oposici\u00f3n democr\u00e1tica cuando sea necesaria y una cooperaci\u00f3n cr\u00edtica cuando sea posible.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>No se trata de conceder un cheque en blanco. Tampoco de negar por principio cualquier iniciativa del nuevo gobierno. Se trata de ejercer la sind\u00e9resis: esa capacidad de discernir, en medio de posiciones enfrentadas, aquello que debe defenderse, aquello que debe corregirse y aquello que debe rechazarse.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Colombia necesita una educaci\u00f3n que no sea prisionera del mercado, pero tampoco del Estado; que no sea reh\u00e9n de las ideolog\u00edas, pero tampoco indiferente a los valores; que no desprecie el conocimiento universal, pero que tampoco renuncie a producir conocimiento propio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En definitiva, necesita una educaci\u00f3n capaz de formar sujetos que no solamente sepan trabajar, sino tambi\u00e9n pensar; que no solamente sepan adaptarse, sino tambi\u00e9n transformar; que no solamente conozcan el mundo, sino que tengan la capacidad de interpretarlo desde su propia realidad y contribuir a cambiarlo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ese es, en \u00faltima instancia, el sentido m\u00e1s profundo de la soberan\u00eda epistemol\u00f3gica: que un pueblo pueda participar en la construcci\u00f3n del conocimiento con el que piensa su presente y proyecta su futuro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Y quiz\u00e1 all\u00ed est\u00e9 la pregunta decisiva que el nuevo gobierno tendr\u00e1 que responder: \u00bfquiere Colombia una educaci\u00f3n para incorporarse pasivamente al mundo que otros han construido, o una educaci\u00f3n capaz de formar ciudadanos que participen soberanamente en la construcci\u00f3n del mundo que viene?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La respuesta determinar\u00e1 mucho m\u00e1s que el destino de un Ministerio. Determinar\u00e1 qu\u00e9 clase de pa\u00eds queremos ser.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sin vocaci\u00f3n y sensibilidad por la educaci\u00f3n de la sociedad, no se conduce adecuadamente el destino de una naci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una lectura filos\u00f3fica de los desaf\u00edos educativos del gobierno de Abelardo de la Espriella. Crist\u00f3bal Elpidio Arteta Ripoll. 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