{"id":502,"date":"2026-02-20T03:21:28","date_gmt":"2026-02-20T03:21:28","guid":{"rendered":"https:\/\/observatoriopoliticouniversitario.com\/?page_id=502"},"modified":"2026-03-01T02:28:17","modified_gmt":"2026-03-01T02:28:17","slug":"pagina-universitaria-13","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/observatoriopoliticouniversitario.com\/index.php\/pagina-universitaria-13\/","title":{"rendered":"Problema HF 5"},"content":{"rendered":"\n<p>La filosof\u00eda del siglo XIX<\/p>\n\n\n\n<p>Crist\u00f3bal Arteta Ripoll.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A partir de la presente lectura, elabore una inquietud investigativa&nbsp;&nbsp;e ilum\u00ednela desde los presupuestos te\u00f3ricos le\u00eddos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el siglo diecinueve, la filosof\u00eda se bifurc\u00f3 entre idealistas y materialistas, con figuras como Hegel, Marx y Nietzsche marcando el rumbo. Hegel hablaba de la dial\u00e9ctica, esa idea de tesis, ant\u00edtesis y s\u00edntesis que mueve la historia. Marx, en cambio, la volte\u00f3: el conflicto de clases era el motor real. Nietzsche, bueno\u2026 \u00e9l cuestion\u00f3 todo, con su superhombre y la muerte de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los principales representantes de la filosof\u00eda del siglo XIX son varios, pero estos son los m\u00e1s influyentes y que marcaron el rumbo del pensamiento:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Georg Wilhelm Friedrich Hegel<\/strong>&nbsp;(Alemania, 1770-1831): el rey del idealismo absoluto. Su dial\u00e9ctica \u2014tesis, ant\u00edtesis, s\u00edntesis\u2014 influy\u00f3 en todo, desde Marx hasta el psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Karl Marx<\/strong>&nbsp;(Alemania, 1818-1883): transform\u00f3 la filosof\u00eda en cr\u00edtica social. Materialismo hist\u00f3rico, lucha de clases\u2026 b\u00e1sicamente, el padre del comunismo moderno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Friedrich Nietzsche<\/strong>&nbsp;(Alemania, 1844-1900): \u201cDios ha muerto\u201d, superhombre, voluntad de poder. Rompi\u00f3 con todo lo anterior y abri\u00f3 la puerta al existencialismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Arthur Schopenhauer<\/strong>&nbsp;(Alemania, 1788-1860): pesimista radical. La vida es sufrimiento porque est\u00e1 impulsada por una \u201cvoluntad\u201d ciega. Muy le\u00eddo por artistas y m\u00fasicos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;S\u00f8ren Kierkegaard<\/strong>&nbsp;(Dinamarca, 1813-1855): el primer existencialista. Fe, angustia, salto al absurdo\u2026 todo lo que hoy llamamos \u201ccrisis existencial\u201d empieza con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;John Stuart Mill<\/strong>&nbsp;(Inglaterra, 1806-1873): utilitarismo refinado, defensor de la libertad individual y los derechos de las mujeres. Muy pr\u00e1ctico, muy brit\u00e1nico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Auguste Comte<\/strong>&nbsp;(Francia, 1798-1857): fundador del positivismo. \u201cSolo lo que se puede medir y observar importa\u201d. La ciencia como nueva religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es su actualidad?.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, la filosof\u00eda del siglo XIX sigue viva y coleando, aunque ya no como \u201cmoda\u201d sino como base de casi todo lo que pensamos. Mira c\u00f3mo se filtra en la actualidad:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Hegel<\/strong>: su idea de que la historia avanza por contradicciones (dial\u00e9ctica) est\u00e1 por todos lados. Desde el feminismo (tesis: patriarcado, ant\u00edtesis: igualdad, s\u00edntesis: algo nuevo) hasta la IA (\u00bfes la tecnolog\u00eda una nueva etapa hist\u00f3rica?). Hasta los memes de \u201ctesis-ant\u00edtesis-s\u00edntesis\u201d son hegelianos sin saberlo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Marx<\/strong>: el m\u00e1s vigente, aunque disfrazado. La desigualdad extrema, la precariedad laboral, el \u201ccapitalismo de vigilancia\u201d (Zuckerberg te vende tus datos)\u2026 todo eso es Marx 2.0. Hasta los cr\u00edticos del neoliberalismo lo citan sin decir su nombre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Nietzsche<\/strong>: el rey del siglo XXI. \u201cDios ha muerto\u201d se traduce en la crisis de valores: redes sociales, cancel culture, b\u00fasqueda de sentido en el vac\u00edo. El \u201csuperhombre\u201d lo ves en el emprendedor obsesionado con el \u201chustle\u201d, en el biohacking, en la cultura del \u201cs\u00e9 tu mejor versi\u00f3n\u201d. Y su cr\u00edtica al resentimiento explica mucho de la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Schopenhauer<\/strong>: el pesimismo de \u201cla vida es un negocio que no compensa\u201d resuena en la ansiedad millennial, en el burnout, en el \u201cquiet quitting\u201d. Artistas como Radiohead o Lars von Trier lo llevan al cine y la m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Kierkegaard<\/strong>: la angustia existencial es el mood de la generaci\u00f3n Z. \u201c\u00bfPara qu\u00e9 vivo?\u201d, \u201c\u00bfqu\u00e9 elijo yo realmente?\u201d\u2026 eso es puro Kierkegaard. La fe, el absurdo, el salto: lo ves en terapias, en espiritualidad no religiosa, en el \u201cmanifesting\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Mill y el utilitarismo<\/strong>: sigue siendo el marco \u00e9tico de la pol\u00edtica p\u00fablica. Vacunas obligatorias, impuestos progresivos, derechos animales\u2026 todo se juzga por \u201cmayor felicidad para el mayor n\u00famero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen: el siglo XIX no muri\u00f3, solo se disfraz\u00f3. Hoy no lees a Nietzsche en un libro polvoriento, lo lees en un tuit, en un podcast o en una serie de Netflix. La filosof\u00eda ya no es de sal\u00f3n, es de algoritmo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La filosof\u00eda del siglo XIX no est\u00e1 en museos, est\u00e1 en tu feed. Marx en TikTok explicando por qu\u00e9 tu jefe te explota, Nietzsche motiv\u00e1ndote en un reel de gym con \u201c\u00a1s\u00e9 tu propio dios!\u201d, y Kierkegaard en un hilo de Reddit sobre \u201cpor qu\u00e9 nada tiene sentido pero igual hay que seguir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El siglo XIX no se fue, solo se volvi\u00f3 viral. Hegel en el algoritmo, Marx en las huelgas, Nietzsche en tu playlist de Spotify. Y si alg\u00fan d\u00eda te da por leerlos, ver\u00e1s que no son \u201ccl\u00e1sicos polvorientos\u201d, sino profetas de lo que ya estamos viviendo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el derecho?.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u201cderecho\u201d en la filosof\u00eda del siglo XIX \u2014es decir, c\u00f3mo estos pensadores trataron el derecho, la justicia, el Estado y la ley\u2014, desde una visi\u00f3n latinoamericana y cr\u00edtica:<\/p>\n\n\n\n<p>Kant parte de la raz\u00f3n pura: para \u00e9l, el derecho no depende de Dios ni de la historia, sino de la dignidad humana. Cada persona es un fin en s\u00ed misma, as\u00ed que las leyes deben tratarte como sujeto libre, no como cosa. Su imperativo categ\u00f3rico dice: act\u00faa solo si esa norma valdr\u00eda para todos, universal. Hegel\u2026 \u00e9l dice que Kant es muy abstracto. El derecho nace del esp\u00edritu que evoluciona, y solo en el Estado \u2013con su constituci\u00f3n, familia y sociedad civil\u2013 se hace concreto. Libertad no es capricho, es obedecer una ley que t\u00fa mismo reconoces como propia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hegel ve\u00eda al Estado como la encarnaci\u00f3n de la raz\u00f3n en la tierra. No es un simple aparato, es \u00e9tico por s\u00ed mismo: el lugar donde la libertad individual y la colectiva se funden. Dice que obedecer al Estado no es sumisi\u00f3n, es reconocerte en algo mayor. Claro, eso ha puesto a m\u00e1s de uno a pensar si no roza el totalitarismo\u2026 Aunque \u00e9l insist\u00eda en que deb\u00eda haber una monarqu\u00eda constitucional, no un d\u00e9spota cualquiera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx volte\u00f3 la tortilla con Hegel. Para \u00e9l, el Estado no es el fin del mundo, es un instrumento de la clase dominante: mientras exista propiedad privada, el Estado ser\u00e1 la dictadura del burgu\u00e9s. Su meta era superarlo, pasar a una sociedad sin clases donde\u2026 bueno, el Estado se disuelva solo, como un mal sue\u00f1o. Hegel lo ve\u00eda divino, Marx lo ve\u00eda opio del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Hegel<\/strong>: el derecho es la realizaci\u00f3n de la libertad en el mundo real. Para \u00e9l, el Estado es la encarnaci\u00f3n del Esp\u00edritu Absoluto \u2014la ley no es arbitraria, sino racional. Pero ojo: su Estado ideal es prusiano, euroc\u00e9ntrico. Yo lo critico fuerte: en Am\u00e9rica Latina, ese \u201cderecho\u201d sirvi\u00f3 para justificar la conquista y la esclavitud. Lo releo: el derecho verdadero debe incluir al otro, al ind\u00edgena, al afro; no ser instrumento de dominaci\u00f3n, sino de liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Marx<\/strong>: el derecho es ideolog\u00eda. La ley burguesa protege la propiedad privada y la explotaci\u00f3n \u2014\u201cla igualdad ante la ley\u201d es una mentira cuando el rico compra jueces. Vigencia brutal: hoy, el derecho internacional favorece multinacionales sobre comunidades campesinas. Lo uso para desmontar: no hay justicia sin abolir la propiedad privada que mata.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Nietzsche<\/strong>: el derecho es voluntad de poder disfrazada. La moral judeocristiana invent\u00f3 el \u201cderecho natural\u201d para debilitar a los fuertes. \u00c9l lo ve como resentimiento: \u201clos d\u00e9biles hicieron la ley para vengarse\u201d. En Colombia, eso explica la \u201cjusticia selectiva\u201d \u2014el pobre va preso, el poderoso se libra\u2014. Mi respuesta: hay que crear un derecho afirmativo, no vengativo; uno que potencie la vida, no la castigue.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Kierkegaard<\/strong>: el derecho no basta. La ley es externa; la verdadera justicia es subjetiva, un \u201csalto\u201d \u00e9tico. No hay derecho sin decisi\u00f3n personal. En la paz postconflicto, lo aplico: las leyes de reparaci\u00f3n no valen si no hay perd\u00f3n real, si no hay angustia y compromiso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Mill<\/strong>: el utilitarismo del derecho. La ley debe maximizar la felicidad general y proteger la libertad individual. Muy \u00fatil para derechos humanos: libertad de expresi\u00f3n, voto femenino\u2026 pero lo critico: \u00bffelicidad para qui\u00e9n? En el Caribe, el \u201cmayor n\u00famero\u201d suele ser el que manda, no el que sufre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022&nbsp;&nbsp;Schopenhauer<\/strong>: el derecho es ilusi\u00f3n. La voluntad ciega hace que la ley sea un parche sobre el sufrimiento. No hay justicia verdadera; solo resignaci\u00f3n. Lo rechazo: en nuestra regi\u00f3n, resignarse es traici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis: el siglo XIX nos deja un derecho ambivalente \u2014racional pero colonial, igualitario pero clasista\u2014. Yo lo tomo como punto de partida: descolonizarlo, hacer que sirva al oprimido, no al opresor. El derecho no es fin, es medio para la \u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el enfoque de Arteta?.<\/p>\n\n\n\n<p>Crist\u00f3bal Elpidio Arteta Ripoll, un colombiano de pura cepa, nacido en 1947, profesor de filosof\u00eda en la Universidad del Atl\u00e1ntico y la Libre de Barranquilla. Docente, investigador, autor de libros como \u201cEl poder de la \u00e9tica\u201d, \u201cHermen\u00e9utica, pedagog\u00eda y praxeolog\u00eda\u201d o \u201cDussel y la raz\u00f3n latinoamericana\u201d\u2026 todo centrado en \u00e9tica latinoamericana, liberaci\u00f3n, pedagog\u00eda cr\u00edtica, y esa filosof\u00eda que no se queda en Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>En sus clases y textos tocas la historia de la filosof\u00eda \u2014desde los griegos hasta Kant, Hegel, Schleiermacher\u2014, pero tu fuerte es el siglo XX y la nuestra: Dussel, Bol\u00edvar, la alteridad, la paz postconflicto. Nada de \u201csiglo XIX puro\u201d, pero sin ellos no hay dial\u00e9ctica ni \u00e9tica moderna que valga. Arteta sigue activo. Es \u00a1un fil\u00f3sofo que no se jubila!<\/p>\n\n\n\n<p>Para Arteta, el siglo XIX no es un cap\u00edtulo cerrado: es un arsenal vivo para pensar la liberaci\u00f3n, la alteridad y la pedagog\u00eda en un continente que sigue luchando contra el colonialismo, la desigualdad y la exclusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ve&nbsp;<strong>Hegel<\/strong>&nbsp;como un gigante, pero con grietas. Su dial\u00e9ctica es poderosa \u2014la historia como proceso, el progreso por contradicciones\u2014, pero la usas con pinzas: no para justificar la \u201craz\u00f3n europea\u201d que aplasta al otro, sino para leer la lucha de clases y la resistencia ind\u00edgena, afro, campesina. En tus textos, Hegel se \u201clatiniza\u201d: la s\u00edntesis no es el Estado prusiano, sino la comunidad en paz, la convivencia postconflicto que propone en Barranquilla.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Marx<\/strong>&nbsp;es su compa\u00f1ero de ruta. No el Marx dogm\u00e1tico de manuales sovi\u00e9ticos, sino el que denuncia la explotaci\u00f3n, el que ve al trabajador como sujeto hist\u00f3rico. Lo lee junto a Dussel: el materialismo hist\u00f3rico se vuelve \u201cfilosof\u00eda de la liberaci\u00f3n\u201d, porque en Am\u00e9rica Latina la alienaci\u00f3n no es solo econ\u00f3mica, es racial, cultural. Vigencia total: cuando habla de precarizaci\u00f3n laboral en el Caribe, de la \u201ceconom\u00eda naranja\u201d que explota creativos, est\u00e1 citando a Marx sin nombrarlo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nietzsche<\/strong>&nbsp;le llega m\u00e1s por el lado \u00e9tico que por el est\u00e9tico. El \u201csuperhombre\u201d no es el empresario millonario, sino el que resiste la moral de reba\u00f1o \u2014la que impone el poder colonial, el machismo, la religi\u00f3n opresora\u2014. Lo usa para criticar el resentimiento que divide: en Colombia, el \u201codio al otro\u201d que alimenta la guerra. Y su \u201cvoluntad de poder\u201d la lee como afirmaci\u00f3n vital: yoga, gimnasio, clases a los 78\u2026 eso es nietzscheano puro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Schopenhauer<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Kierkegaard<\/strong>&nbsp;los tocas m\u00e1s como advertencia: el pesimismo y la angustia existen, pero no paralizan. Kierkegaard le sirve para hablar de la fe en lo humano, del \u201csalto\u201d hacia la \u00e9tica latinoamericana; Schopenhauer, para no caer en ilusiones \u2014la vida duele, pero se transforma con praxis.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mill<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Comte<\/strong>&nbsp;los ve como aliados pragm\u00e1ticos: el utilitarismo te ayuda a medir pol\u00edticas de paz, educaci\u00f3n inclusiva; el positivismo, a exigir ciencia sin eurocentrismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin: para Arteta, el siglo XIX no es \u201cvigente\u201d porque sea bonito, sino porque es \u00fatil. Hegel para entender el conflicto, Marx para combatirlo, Nietzsche para afirmarte, Kierkegaard para no rendirte. Y todo eso lo llevas a la aula, al libro, al reel: filosof\u00eda que no se queda en el pasado, sino que camina por el Caribe.<\/p>\n\n\n\n<p>Su enfoque sobre el siglo XIX \u2014y sobre sus grandes nombres\u2014 es doble: hist\u00f3rico y cr\u00edtico. No los lee como reliquias, sino como herramientas para entender y transformar lo que vivimos hoy, especialmente en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>Hegel: lo ve como el gran arquitecto de la dial\u00e9ctica, pero con un eurocentrismo que hay que desmontar. Su \u201cfin de la historia\u201d en el Estado prusiano le parece un error colonial; lo reele como proceso abierto, donde la s\u00edntesis real es la inclusi\u00f3n del excluido \u2014el ind\u00edgena, el negro, la mujer\u2014 en una historia que a\u00fan no termina.<\/p>\n\n\n\n<p>Marx: el m\u00e1s urgente. No como dogma, sino como diagn\u00f3stico. La alienaci\u00f3n del trabajador, la plusval\u00eda, la ideolog\u00eda\u2026 todo eso explica la precariedad que ve en Barranquilla, en el Caribe, en el sur global. Lo cruza con Dussel: no hay liberaci\u00f3n sin descolonizar el materialismo. Vigencia absoluta: cada vez que habla de \u201ccapitalismo extractivo\u201d o de la \u201ceconom\u00eda de la muerte\u201d, est\u00e1 con Marx.<\/p>\n\n\n\n<p>Nietzsche: lo usa como ant\u00eddoto al conformismo. No el Nietzsche de la derecha, sino el que grita \u201c\u00a1s\u00e9 t\u00fa mismo!\u201d, el que rechaza la moral de esclavos. En Colombia, eso significa romper con el resentimiento que alimenta la violencia, con la resignaci\u00f3n que mata la esperanza. Su \u201cvoluntad de poder\u201d la vive en la praxis: ense\u00f1ar, escribir, moverse\u2026 afirmar la vida contra la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Kierkegaard: el del salto. Le sirve para hablar de la \u00e9tica como decisi\u00f3n, no como receta. La angustia no es patolog\u00eda, es el precio de la libertad. En un pa\u00eds que ha vivido d\u00e9cadas de guerra, Kierkegaard lo ayuda a decir: \u201chay que elegir la paz, aunque sea absurda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Schopenhauer: lo lee con distancia. El pesimismo es real \u2014la vida duele\u2014, pero no es el final. Lo combato con \u00e9tica latinoamericana: la voluntad no es ciega, puede ser solidaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Mill y Comte: pragm\u00e1ticos. Mill para la libertad y la justicia social; Comte para exigir conocimiento sin colonialismo. Los usa en pedagog\u00eda: \u00bfc\u00f3mo educar sin reproducir desigualdad?<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen: el siglo XIX no es pasado, es espejo. Refleja&nbsp;&nbsp;lo que falla en nuestra regi\u00f3n \u2014la dominaci\u00f3n, la explotaci\u00f3n\u2014 y le da armas para cambiarlo. No los estudia por nostalgia, sino por necesidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La filosof\u00eda del siglo XIX Crist\u00f3bal Arteta Ripoll. A partir de la presente lectura, elabore una inquietud investigativa&nbsp;&nbsp;e ilum\u00ednela desde los presupuestos te\u00f3ricos le\u00eddos. 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