{"id":853,"date":"2026-06-13T14:55:25","date_gmt":"2026-06-13T14:55:25","guid":{"rendered":"https:\/\/observatoriopoliticouniversitario.com\/?page_id=853"},"modified":"2026-06-13T18:53:01","modified_gmt":"2026-06-13T18:53:01","slug":"quien-vota-cuando-votamos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/observatoriopoliticouniversitario.com\/index.php\/quien-vota-cuando-votamos\/","title":{"rendered":"\u00a0\u00bfQui\u00e9n vota cuando votamos?"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>El inconsciente tambi\u00e9n va a las urnas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Crist\u00f3bal Arteta Ripoll&nbsp;.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa es mi preocupaci\u00f3n como docente e investigador que, adem\u00e1s, abrazo la veta de la educaci\u00f3n y el pensamiento liberacionista, tan arraigado en nuestra historia latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>La descripci\u00f3n que hago del tejido social colombiano actual es dolorosa pero descarnada: la pol\u00edtica ha dejado de ser un espacio de debate para convertirse en una frontera que fragmenta el lazo social b\u00e1sico (la familia, el amigo, el vecino).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el disenso pol\u00edtico se transforma en hostilidad cotidiana, ya no estamos ante una simple diferencia de ideas, sino ante un fen\u00f3meno de masas que compromete la subjetividad.<\/p>\n\n\n\n<p>Abordemos este fen\u00f3meno combinando las herramientas del psicoan\u00e1lisis cl\u00e1sico y posfreudiano con la mirada de la psicolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, buscando no solo diagnosticar, sino proponer v\u00edas de emancipaci\u00f3n y reanudaci\u00f3n del lazo social.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El diagn\u00f3stico freudiano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para entender por qu\u00e9 un vecino deja de hablarle a otro por un voto, Freud nos da una clave fundamental en su obra Psicolog\u00eda de las masas y an\u00e1lisis del yo (1921).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La identificaci\u00f3n al l\u00edder y la renuncia al Yo<\/strong>: En tiempos de polarizaci\u00f3n electoral, los candidatos operan como el \u00abIdeal del Yo\u00bb de sus seguidores. Los individuos relegan su propia capacidad de juicio cr\u00edtico para identificarse colectivamente con la figura que encarna sus promesas o sus miedos. Al hacer esto, la masa exige homogeneidad absoluta: \u00abSi no piensas como la masa a la que pertenezco, atentas contra mi propia identidad\u00bb. Por eso la mirada del vecino se vuelve persecutoria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El narcisismo de las peque\u00f1as diferencias:&nbsp;<\/strong>Freud explicaba que las comunidades vecinas o gen\u00e9ticamente cercanas suelen desatar hostilidad entre s\u00ed precisamente por detalles menores. Es m\u00e1s f\u00e1cil odiar al hermano o al vecino que piensa distinto que al enemigo lejano, porque esa peque\u00f1a diferencia amenaza la ilusi\u00f3n de \u00abmismidad\u00bb y control. La agresi\u00f3n se desplaza hacia el entorno inmediato: el comedor familiar se vuelve el campo de batalla.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El goce y la paranoia colectiva.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si saltamos a Jacques Lacan, encontramos el concepto de \u00abgoce\u00bb (ese placer parad\u00f3jico ligado a la pulsi\u00f3n y al exceso). La polarizaci\u00f3n actual se sostiene sobre el goce de tener la raz\u00f3n y, sobre todo, el goce de segregar al otro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El sujeto polarizado necesita un \u00abOtro\u00bb malvado para justificar su propia rectitud moral. El candidato opuesto no es solo alguien con un modelo econ\u00f3mico distinto; es el \u00abmonstruo\u00bb que viene a destruir el pa\u00eds. Al psicotizar o paranoizar la pol\u00edtica, el di\u00e1logo se vuelve imposible: con el \u00abmal absoluto\u00bb no se debate, se le extermina o se le ignora.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El filtro liberacionista.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed es donde el lenguaje liberacionista, en la l\u00ednea de pensadores como Ignacio Mart\u00edn-Bar\u00f3 o Enrique Dussel enriquece el an\u00e1lisis. El psicoan\u00e1lisis tradicional puede quedarse en el s\u00edntoma individual, pero la liberaci\u00f3n exige ver las estructuras de poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esa perspectiva, la polarizaci\u00f3n no es un accidente psicol\u00f3gico; es una estrategia de dominaci\u00f3n y desmovilizaci\u00f3n social. Mientras el pueblo se fragmenta horizontalmente (vecino contra vecino~padre contra hijo-amigo contra amigo) las estructuras macroecon\u00f3micas y de poder real quedan intactas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La alienaci\u00f3n del afecto:<\/strong>&nbsp;Las \u00e9lites pol\u00edticas logran que las clases populares e intermedias canalicen sus frustraciones hist\u00f3ricas (falta de oportunidades, miedo al futuro, violencia acumulada) no hacia el sistema de opresi\u00f3n, sino hacia sus iguales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La p\u00e9rdida de la horizontalidad:<\/strong>&nbsp;La vecindad y la familia son, por excelencia, los espacios de resistencia y solidaridad comunitaria. Al destruir el lazo vecinal, se destruye el tejido que permite la organizaci\u00f3n social genuina.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Propuestas de intervenci\u00f3n:&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como docente e investigador, se que el conocimiento debe ser la praxis transformadora. \u00bfC\u00f3mo evitar que la pol\u00edtica rompa la vida cotidiana este 21 de junio y los d\u00edas posteriores?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Recuperar la palabra propia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El psicoan\u00e1lisis busca que el sujeto se separe del discurso del amo. En las aulas y las comunidades, la tarea liberadora es desarmar los esl\u00f3ganes. Cuando un familiar repita una frase de campa\u00f1a, la pregunta pedag\u00f3gica no debe ser confrontativa, sino anal\u00edtica: \u00ab\u00bfQu\u00e9 significa eso para ti en tu vida diaria? \u00bfDe d\u00f3nde viene ese miedo?\u00bb. Se trata de pasar del discurso masificado del candidato a la historia singular del sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un pacto de ternura: el afecto precede a la ideolog\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mart\u00edn-Bar\u00f3 hablaba de la necesidad de desideologizar la experiencia cotidiana. Proponemos establecer, expl\u00edcitamente, espacios de tregua en las familias y vecindades bajo una premisa psicoanal\u00edtica: el afecto preexiste a la ideolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Recordar y verbalizar la historia<\/strong>&nbsp;<strong>compartida<\/strong>: \u00abAntes de esta elecci\u00f3n, t\u00fa me ayudaste cuando estuve enfermo\u00bb, \u00abHemos sido hijos, vecinos, amigos por a\u00f1os\u00bb. Las veleidades de la pol\u00edtica pasan el amor puede ser eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacer consciente el mecanismo de manipulaci\u00f3n: reconocer juntos que el conflicto actual es un libreto escrito por otros (los estrategas de campa\u00f1a) que nosotros estamos actuando de manera gratuita.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ten miedo al l\u00edder salvador.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El fanatismo nace de la ilusi\u00f3n de un l\u00edder total, un salvador sin fallas. El pensamiento cr\u00edtico y el psicoan\u00e1lisis coinciden en que todo orden humano es incompleto, castrado, fallido. Ayudar a la comunidad a ver que ning\u00fan candidato va a resolver la existencia ni a encarnar la pureza absoluta alivia la carga de defenderlos como si fueran deidades. Si el candidato del otro es humano y el m\u00edo tambi\u00e9n, el disenso baja de la categor\u00eda de \u00abguerra santa\u00bb a \u00abdesacuerdo terrenal\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El reto liberacionista hoy en Colombia no es ganar una discusi\u00f3n en la mesa del almuerzo del domingo, sino rescatar al sujeto que est\u00e1 atrapado en el odio del espejo. Si salvamos la amistad y la vecindad, salvamos la posibilidad de seguir construyendo pa\u00eds juntos el 22 de junio, sin importar qui\u00e9n gane.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta veta de investigaci\u00f3n es crucial para la salud mental colectiva de la regi\u00f3n. \u00bfDe qu\u00e9 manera he articulado estas reflexiones dentro de mis espacios de c\u00e1tedra o investigaci\u00f3n con los estudiantes en estos d\u00edas previos?<\/p>\n\n\n\n<p>Con la praxis transformadora en el aula. Con un manifiesto \u00e9tico y pedag\u00f3gico para momentos de crisis, con tres pilares fundamentales: el cara a cara, el estudio desapasionado y la fuerza subversiva del amor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El&nbsp;&nbsp;\u201ccara cara\u201d como desarticulador del espejo paranoico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La pantalla (las redes sociales, la televisi\u00f3n, los discursos masivos) funciona como un espejo que deforma. En la virtualidad o en el rumor, el que piensa diferente no es un ser humano, es un \u00abavatar del mal\u00bb, una amenaza abstracta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Romper el anonimato de la masa:&nbsp;<\/strong>Al sentar a los estudiantes frente a frente en el aula, restituyes la dimensi\u00f3n del pr\u00f3jimo (un concepto que el psicoanalista Jacques Lacan y el fil\u00f3sofo Emmanuel Levinas trabajaron hondamente).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La mirada y la voz:<\/strong>&nbsp;Cuando el debate es \u00abcara a cara\u00bb, el cuerpo del otro est\u00e1 ah\u00ed. Ya no puedes insultarlo con la misma facilidad con la que escribes un tuit. Su tono de voz, sus gestos y sus dudas humanizan la contradicci\u00f3n. El aula se convierte entonces en un laboratorio micro-social donde se ensaya la democracia que el pa\u00eds no est\u00e1 logrando vivir afuera.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El estudio como tercero instituyente. Salir de la dualidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando dos personas discuten apasionadamente en una polarizaci\u00f3n, est\u00e1n atrapadas en una estructura imaginaria dual: \u00abO t\u00fa o yo\u00bb, \u00abO el bien o el mal\u00bb. No hay salida.<\/p>\n\n\n\n<p>Para romper esa trampa destructiva, se necesita introducir un \u201ctercero\u201d. En mi propuesta, ese tercero es el libro, el concepto, el estudio. Leer y escribir es la clave.<\/p>\n\n\n\n<p>Al invitar a mis estudiantes a leer y analizar desapasionadamente, estoy elevando el nivel del conflicto. Ya no se trata de \u00ablo que a m\u00ed me parece\u00bb o \u00ablo que dijo el candidato anoche\u00bb, sino de contrastar la realidad con la historia, con la econom\u00eda pol\u00edtica, con la sociolog\u00eda. El estudio introduce una distancia saludable; obliga al cerebro a frenar el impulso de la am\u00edgdala (la emoci\u00f3n del miedo y la rabia) para activar el pensamiento cr\u00edtico. La lectura saca al estudiante del discurso cerrado del slogan y lo introduce en la complejidad de la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El amor como fuerza pol\u00edtica y liberadora.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La conclusi\u00f3n, es bell\u00edsima y profundamente acertada. A veces se piensa err\u00f3neamente que el rigor cient\u00edfico o la academia deben ser fr\u00edos, desprovistos de afecto. Sin embargo, los grandes educadores de nuestra Am\u00e9rica, como Paulo Freire, siempre sostuvieron que la educaci\u00f3n es un acto de amor y, por lo tanto, un acto de valor.<\/p>\n\n\n\n<p>El reverso del odio no es la indiferencia, es la transferencia afectiva, el lazo amoroso. Freud explicaba que lo \u00fanico que puede unir a una comunidad y frenar la pulsi\u00f3n de muerte (Eros contra Tanatos}) son las ligazones afectivas, el amor en su sentido m\u00e1s amplio: la empat\u00eda, el cuidado del otro, la solidaridad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Arropar el discurso con amor:<\/strong>&nbsp;Esto significa que la verdad no se lanza como un ladrillo para aplastar al alumno, al vecino o al familiar, sino como una mano tendida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El amor como resistencia:<\/strong>&nbsp;En un ambiente polarizado, odiar es lo m\u00e1s f\u00e1cil, es lo que el sistema espera que hagas. Por lo tanto, decidir amar al amigo, al familiar o al vecino a pesar de su voto es el verdadero acto de rebeld\u00eda y liberaci\u00f3n. Es negarse a actuar el guion de violencia que las \u00e9lites en conflicto han dise\u00f1ado.<\/p>\n\n\n\n<p>Este enfoque que propongo, que une la rigurosidad del estudio con la calidez del afecto comunitario, es quiz\u00e1s la \u00fanica vacuna eficaz a largo plazo. Al blindar el lenguaje con el amor, impedimos que la palabra se convierta en un arma cortante.<\/p>\n\n\n\n<p>Considerando la cercan\u00eda de la fecha electoral y la tensi\u00f3n ambiental, \u00bfc\u00f3mo han recibido mis estudiantes esta propuesta de debatir desde el afecto y el estudio? \u00bfHe notado que al principio les cuesta desarmar la prevenci\u00f3n o la defensiva con la que llegan de la calle?<\/p>\n\n\n\n<p>Pero las respuestas no son f\u00e1ciles porque no es la lectura la mejor amiga del estudiante y esta es una fibra doloros\u00edsima pero sumamente real de la docencia contempor\u00e1nea. Es m\u00e1s importante estar sumergido en las redes digitales que en la lectura de libros. Y esto no es solo un reto pedag\u00f3gico, es un cambio civilizatorio que afecta la subjetividad misma de los j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que est\u00e1 ocurriendo con pantallas como TikTok, Instagram y WhatsApp no es simple \u00abpereza\u00bb; es un mecanismo de captura del deseo y de la atenci\u00f3n que compite directamente con la estructura del pensamiento cr\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El imperio de la inmediatez frente al tiempo del sujeto.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El pensamiento y la lectura requieren tiempo, pausa y tolerancia a la falta. Leer un libro implica sostener la incertidumbre de no saber el final de inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El bombardeo del \u00abalgoritmo del goce:&nbsp;<\/strong>Redes como TikTok operan bajo la l\u00f3gica del est\u00edmulo-respuesta inmediato. Ofrecen micro-dosis de dopamina cada 15 segundos. Es un circuito cerrado de goce ef\u00edmero que satura la mente del joven. El celular no los deja estar a solas con su propio pensamiento; llena cualquier vac\u00edo con ruido visual.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La alienaci\u00f3n de la existencia:&nbsp;<\/strong>Est\u00e1n m\u00e1s pendientes de la pantalla que de su propia existencia. El mercado ha logrado mercantilizar la atenci\u00f3n de la juventud. Al mantenerlos en la distracci\u00f3n perpetua de la pantalla, los despolitiza en el sentido profundo: los aleja de la reflexi\u00f3n sobre su realidad social y comunitaria, haci\u00e9ndolos m\u00e1s vulnerables a la manipulaci\u00f3n emocional de las campa\u00f1as pol\u00edticas en esas mismas redes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Insistencia del Maestro de generaciones;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de ese panorama que a veces resulta frustrante, esta frase que siempre repito guarda una sabidur\u00eda cl\u00ednica y pedag\u00f3gica enorme: \u00abUno sabe que algo les queda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que la palabra del analista, o en este caso la del maestro, no siempre produce un efecto inmediato, sino que opera por efecto diferido. Y esa insistencia m\u00eda, ese \u00abd\u00e1ndole y d\u00e1ndole\u00bb, funciona como la inscripci\u00f3n de una ley o de una posibilidad distinta en su psiquismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La semilla del Tercero:<\/strong>&nbsp;Aunque hoy no abran el libro, el hecho de que yo&nbsp;&nbsp;encarne ante ellos la figura de alguien que valora la lectura, el pensamiento desapasionado y el amor, ya abre una grieta en el discurso \u00fanico de la pantalla. Saben que existe otro modo de vivir y de pensar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los \u00abmaravillosos\u00bb justifican la siembra:<\/strong>&nbsp;Esos pocos estudiantes que logran desmarcarse del mandato del algoritmo y se entregan a la lectura terminan transform\u00e1ndose de manera asombrosa. En la pedagog\u00eda liberadora, esos pocos son luego multiplicadores en sus propias comunidades y familias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Subvertir la pantalla desde el aula.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dado que el terreno de juego cambi\u00f3 y la atenci\u00f3n est\u00e1 secuestrada por el formato digital, el desaf\u00edo liberacionista es usar la misma estructura para sembrar la duda. \u00bfC\u00f3mo podemos disputarles un espacio a las redes en estos d\u00edas de tanta tensi\u00f3n pol\u00edtica?.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Convertir el aula en el \u00abAnti-TikTok\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Frente a la velocidad de la red, el aula debe ser el santuario de la lentitud. Si no leen el libro en casa, una estrategia liberadora es leer con ellos en clase, en voz alta, desmenuzando un p\u00e1rrafo entre todos. Volver a la tradici\u00f3n de la palabra hablada y compartida. Que el aula sea el \u00fanico lugar de sus vidas donde el celular se apaga para dar paso a la escucha del compa\u00f1ero.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Interrogar al algoritmo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de pelear contra el TikTok, llevarlo al debate. Pedirles que muestren en clase los videos pol\u00edticos que les aparecen en sus redes y aplicarles el psicoan\u00e1lisis y la cr\u00edtica: \u00ab\u00bfQu\u00e9 emoci\u00f3n te produce este video? \u00bfMiedo, rabia, orgullo? \u00bfPor qu\u00e9 creen que el algoritmo les muestra esto y no otra cosa? \u00bfQui\u00e9n gana cuando ustedes sienten rabia al ver esto?\u00bb. As\u00ed, el celular deja de ser un hipn\u00f3tico y se convierte en un objeto de estudio.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra labor, es un acto de resistencia en el sentido m\u00e1s freudiano y freiriano del t\u00e9rmino. Insistir en la lectura, en el cara a cara y en el amor en la era del algoritmo es una batalla quijotesca, pero es la \u00fanica que sostiene la dignidad de la condici\u00f3n humana. As\u00ed nos convertimos en el guardi\u00e1n de una alternativa para ellos; cuando la pantalla los sature y el odio de la polarizaci\u00f3n los agote, sabr\u00e1n que en en aula hay un espacio de palabra verdadera y refugio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para finalizar:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La met\u00e1fora \u00abqui\u00e9n vota cuando votamos\u00bb desnuda la ilusi\u00f3n del elector puramente racional para revelar que el acto de votar es, en su n\u00facleo, un s\u00edntoma ps\u00edquico. Al afirmar que el inconsciente tambi\u00e9n va a las urnas, se postula que el voto no se decide con el manual de ciencia pol\u00edtica en la mano, sino con el tejido invisible de nuestros traumas, identificaciones reprimidas, miedos at\u00e1vicos y deseos de sumisi\u00f3n o venganza. No vota el ciudadano consciente y soberano; vota el ni\u00f1o herido que busca protecci\u00f3n en un l\u00edder paternalista, vota la neurosis colectiva proyectada en un chivo expiatorio, y vota el goce destructivo de castigar al sistema.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las urnas operan como un confesionario laico y masivo donde la masa, bajo el disfraz de la ideolog\u00eda o el deber c\u00edvico, transfiere y descarga sus fantasmas m\u00e1s oscuros, convirtiendo la jornada electoral en una puesta en escena de la psicolog\u00eda profunda, donde la boleta es solo el veh\u00edculo para tramitar un malestar cultural que la raz\u00f3n no alcanza a domesticar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La encrucijada existencial es clara: te la juegas por la vida o por la muerte. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Me la juego por la vida.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El inconsciente tambi\u00e9n va a las urnas. Crist\u00f3bal Arteta Ripoll&nbsp;. 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