Arturo Andrés Roig y la crítica de la colonialidad del saber: vigencia de una filosofía latinoamericana de la autoafirmación.

Cristóbal Elpidio Arteta Ripoll

Metodología

El presente artículo se inscribe en el campo de la filosofía latinoamericana y adopta una metodología hermenéutico-crítica de carácter cualitativo. La investigación se desarrolla a partir del análisis textual de la obra de Arturo Andrés Roig, particularmente de Teoría y crítica del pensamiento latinoamericano, complementada con una revisión de otros escritos del autor y de la literatura filosófica latinoamericanista contemporánea.

El enfoque hermenéutico permite comprender las categorías centrales del pensamiento roiguiano en su contexto histórico de producción, mientras que la perspectiva crítica posibilita evaluar la vigencia de dichas categorías frente a los problemas actuales de la colonialidad del saber y de la dependencia epistemológica en América Latina.

Asimismo, se establece un diálogo teórico con algunas reflexiones de Cristóbal Elpidio Arteta Ripoll sobre identidad, educación y crítica del eurocentrismo, con el propósito de mostrar la continuidad y actualidad del proyecto filosófico latinoamericanista en el escenario contemporáneo.

La filosofía latinoamericana contemporánea encuentra en la obra de Arturo Andrés Roig uno de sus momentos de mayor madurez crítica. 

En Teoría y crítica del pensamiento latinoamericano, Roig desarrolla categorías fundamentales para comprender la constitución histórica de la subjetividad latinoamericana y la necesidad de una filosofía situada, consciente de sus condiciones de producción y comprometida con la emancipación de los pueblos de Nuestra América. 

Resumen

El presente artículo examina críticamente los principales aportes de dicha obra, particularmente las nociones de «a priori antropológico», «nosotros histórico» y «filosofía como ejercicio de autoafirmación». Asimismo, se propone una lectura actualizada de la obra de Roig desde la problemática de la colonialidad del saber y el desafío de construir un horizonte epistemológico descolonizador.

Palabras clave: Arturo Andrés Roig; filosofía latinoamericana; colonialidad del saber; subjetividad; pensamiento crítico; descolonización.

Introducción

La filosofía latinoamericana ha debido justificar reiteradamente su propia legitimidad histórica. Desde el siglo XIX, las élites intelectuales de la región reprodujeron con frecuencia la idea según la cual la filosofía constituía un patrimonio exclusivo de Europa y que América Latina estaba condenada a la condición de mera receptora de ideas ajenas. 

Contra esta tradición de dependencia intelectual se alzó Arturo Andrés Roig, cuya obra representa uno de los esfuerzos más rigurosos por fundamentar filosóficamente la existencia de un pensamiento latinoamericano autónomo.

En Teoría y crítica del pensamiento latinoamericano, Roig sostiene que «todo recomienzo de la filosofía supone un acto de afirmación de un sujeto que se reconoce valioso para pensar». La filosofía deja de ser una actividad abstracta y universalista en el sentido eurocéntrico del término para convertirse en una praxis histórica de autorreconocimiento.

La pregunta central de Roig no es únicamente si existe una filosofía latinoamericana, sino quiénes son los sujetos que la producen y desde qué condiciones históricas la elaboran. La respuesta conduce necesariamente a una crítica de las formas de dependencia cultural y epistemológica que han acompañado la historia del continente.

El «a priori antropológico» y la afirmación del sujeto latinoamericano

Quizá la categoría más original del pensamiento de Roig sea la de «a priori antropológico». Según el filósofo mendocino:

«Ponernos a nosotros mismos como valiosos es la condición de posibilidad de todo filosofar.»

Esta afirmación constituye una ruptura radical con el universalismo abstracto heredado de la tradición filosófica europea. El sujeto latinoamericano no debe buscar legitimidad fuera de sí mismo. La capacidad de pensar nace precisamente de la conciencia de la propia dignidad histórica.

El «a priori antropológico» implica un acto de autoafirmación colectiva. Pensar desde América Latina significa reconocerse como sujeto histórico y no como simple objeto de observación o aplicación de teorías producidas en otros contextos.

Esta tesis encuentra un importante punto de encuentro con mis reflexiones escritas donde he sostenido que «la educación y la filosofía en América Latina pierden su sentido cuando reproducen mecánicamente formas de pensamiento extrañas a las realidades históricas de nuestros pueblos». 

La reflexión filosófica debe partir de las circunstancias concretas de la existencia latinoamericana y no de modelos abstractos descontextualizados.

El «nosotros» como sujeto de la filosofía

Roig rechaza la idea del sujeto filosófico abstracto y universal. En su lugar, propone la categoría del «nosotros» como fundamento de toda racionalidad crítica.

En palabras del autor:

«El pensamiento latinoamericano parte siempre de un nosotros históricamente determinado.»

La filosofía, por consiguiente, no es la expresión de una conciencia individual aislada, sino la elaboración reflexiva de una experiencia histórica compartida.

Este «nosotros» incluye las voces históricamente silenciadas: indígenas, afrodescendientes, campesinos, trabajadores, mujeres y sectores subalternos que la modernidad colonial excluyó de la producción legítima del conocimiento.

La filosofía latinoamericana adquiere así una dimensión ética y política. Pensar es hacer visibles las experiencias históricas negadas por las estructuras de dominación.

En este sentido, he señalado en mis reflexiones sobre identidad y educación que «la identidad no constituye una esencia inmóvil, sino una construcción histórica y dinámica que se configura en el encuentro conflictivo entre memoria, cultura y proyectos colectivos». Esta perspectiva converge con la idea roiguiana de que el sujeto latinoamericano se constituye permanentemente en la praxis histórica.

Filosofía y emancipación

La obra de Roig se distancia de cualquier concepción académica de la filosofía entendida como mera erudición. El pensamiento filosófico posee una responsabilidad histórica.

Según Roig:

«La filosofía es una forma de ejercicio de la libertad.»

La libertad, sin embargo, no puede ser entendida en términos exclusivamente individuales. Se trata de la libertad de los pueblos para pensarse a sí mismos, producir sus propias categorías de interpretación y construir horizontes alternativos de existencia.

Por ello, la crítica constituye una dimensión esencial de la filosofía latinoamericana. Criticar significa desmontar las formas de dominación que se presentan como naturales o universales.

Desde esta perspectiva, la filosofía se convierte en praxis emancipadora.

Roig y la vigencia de la crítica de la colonialidad del saber

Uno de los aspectos más actuales del pensamiento de Roig reside en su capacidad para anticipar muchos de los debates contemporáneos sobre la colonialidad del saber.

La colonialidad opera mediante la producción de jerarquías epistémicas que presentan el conocimiento europeo como universal y las demás formas de racionalidad como expresiones particulares, inferiores o precientíficas.

La crítica de Roig desestabiliza este supuesto al afirmar que todo conocimiento surge desde una determinada situación histórica y desde un sujeto concreto.

La universalidad abstracta aparece entonces como una forma de ocultamiento de relaciones de poder.

La propuesta de Roig adquiere enorme vigencia en un contexto global caracterizado por nuevas formas de dependencia cultural y cognitiva. La circulación mundial del conocimiento continúa reproduciendo relaciones asimétricas entre centros y periferias.

En esta dirección, he insistido en que el eurocentrismo no constituye simplemente una perspectiva geográfica del conocimiento, sino «una estructura de poder intelectual que convierte las experiencias históricas europeas en medida de todas las cosas y condena las demás racionalidades a la condición de periferia epistemológica».

La descolonización del saber exige precisamente aquello que Roig denominaba un acto de autoafirmación: reconocernos como sujetos capaces de producir conocimiento válido desde nuestras propias experiencias históricas.

La filosofía latinoamericana encuentra aquí una tarea permanente: construir categorías de interpretación nacidas de las necesidades, conflictos y esperanzas de los pueblos de Nuestra América.

El «a priori antropológico» como fundamento de la autoafirmación histórica

Uno de los aportes más originales de Arturo Andrés Roig consiste en la formulación de la categoría de «a priori antropológico», entendida como el acto mediante el cual un sujeto histórico se reconoce a sí mismo como digno y valioso para pensar.^1 La filosofía latinoamericana deja de ser una simple recepción de categorías producidas en otros contextos y se convierte en un ejercicio de afirmación histórica.

En este sentido, el pensamiento filosófico aparece inseparablemente unido a la conciencia de la propia dignidad. La posibilidad misma del filosofar supone el reconocimiento de la capacidad de los pueblos latinoamericanos para producir conocimiento desde sus propias experiencias históricas.

Esta perspectiva dialoga con la tesis sostenida por Cristóbal Elpidio Arteta Ripoll según la cual la reflexión filosófica latinoamericana solo adquiere autenticidad cuando se construye desde las circunstancias históricas y culturales concretas de nuestros pueblos.^2

El «nosotros» y la constitución del sujeto latinoamericano

La filosofía de Roig rechaza la idea de un sujeto abstracto y universal desvinculado de la historia. Por el contrario, el sujeto del filosofar es siempre un «nosotros» históricamente situado.^3

La categoría del «nosotros» permite incorporar al horizonte filosófico las voces tradicionalmente excluidas de la producción del conocimiento: pueblos indígenas, afrodescendientes, campesinos y demás sectores subalternizados por la racionalidad colonial.

Desde esta perspectiva, la filosofía latinoamericana adquiere una dimensión ética y política. Pensar significa también recuperar la memoria histórica de los sujetos negados y hacer visible su capacidad creadora.

Las reflexiones de Arteta Ripoll sobre la identidad cultural convergen con esta posición al entender la identidad como una construcción histórica dinámica, permanentemente configurada por la memoria colectiva y los proyectos de emancipación social.^4

Roig y la crítica contemporánea de la colonialidad del saber

Aunque Arturo Andrés Roig no empleó de manera sistemática la expresión «colonialidad del saber», muchos de sus planteamientos anticipan las discusiones posteriores sobre las relaciones entre conocimiento y poder.

Su crítica al universalismo abstracto cuestiona las jerarquías epistémicas que convierten determinadas experiencias históricas particulares en supuestos modelos universales de racionalidad.

En este punto resulta especialmente pertinente la observación de Arteta Ripoll según la cual el eurocentrismo constituye una estructura de poder intelectual que pretende erigir la experiencia histórica europea en paradigma único de producción de verdad y racionalidad.^5

La actualidad del pensamiento de Roig reside precisamente en haber mostrado que la emancipación política de América Latina permanece incompleta mientras persistan formas de dependencia cultural y epistemológica.

Consideraciones epistemológicas finales: de la autoafirmación al giro descolonizador

La principal enseñanza epistemológica de Arturo Andrés Roig consiste en haber comprendido que ningún proyecto de emancipación intelectual puede construirse desde la negación de la propia historicidad. Su noción de «a priori antropológico» representa, en el fondo, una epistemología de la autoafirmación: el conocimiento se hace posible cuando un sujeto histórico se reconoce a sí mismo como valioso, digno de pensar y capaz de producir categorías de interpretación de su propia realidad. Esta tesis posee una extraordinaria actualidad en el contexto de los debates contemporáneos sobre la descolonización del saber. 

El denominado giro descolonizador ha puesto de manifiesto que la modernidad produjo simultáneamente estructuras de dominación política, económica y epistémica que establecieron jerarquías entre los conocimientos y entre los sujetos que los producen. Desde esta perspectiva, la colonialidad del saber no constituye un fenómeno accidental, sino un mecanismo histórico mediante el cual determinadas experiencias particulares de la racionalidad occidental fueron elevadas a la condición de universalidad abstracta.

En este escenario teórico, el pensamiento de Roig aparece como un antecedente fundamental del horizonte descolonizador latinoamericano. Su insistencia en la necesidad de pensar desde un «nosotros» históricamente situado anticipa las críticas posteriores dirigidas contra el eurocentrismo epistemológico y la geopolítica del conocimiento. La filosofía latinoamericana encuentra así una tarea que continúa siendo ineludible: producir formas de racionalidad capaces de dialogar críticamente con la tradición universal sin renunciar a la memoria histórica, a las experiencias culturales y a las necesidades concretas de los pueblos de Nuestra América. 

La autoafirmación de la que hablaba Roig no es un repliegue identitario ni un provincialismo intelectual; constituye, por el contrario, la condición de posibilidad de un auténtico diálogo intercultural y de una universalidad construida desde la pluralidad de las experiencias humanas.

Desde esta perspectiva, puede sostenerse que el proyecto filosófico de Roig mantiene plena vigencia en el siglo XXI. La descolonización del conocimiento exige recuperar la capacidad de los pueblos para nombrarse a sí mismos, interpretar críticamente su experiencia histórica y participar en la construcción de horizontes epistemológicos alternativos. 

En palabras que sintetizan el espíritu de la filosofía latinoamericana contemporánea, pensar desde América Latina no significa pensar contra el mundo, sino pensar el mundo desde la legitimidad de nuestra propia experiencia histórica. En ello radica, precisamente, la actualidad filosófica y política de la obra de Arturo Andrés Roig.

Conclusiones

La obra de Arturo Andrés Roig constituye una de las contribuciones más significativas al pensamiento filosófico latinoamericano contemporáneo. Sus categorías de «a priori antropológico», «nosotros histórico» y «autoafirmación» permiten comprender la filosofía como un ejercicio de liberación intelectual y de recuperación de la dignidad histórica de los pueblos.

La crítica de Roig continúa siendo extraordinariamente vigente porque las formas de colonialidad del saber persisten bajo nuevas modalidades de dependencia epistemológica y cultural.

Pensar desde América Latina exige hoy, como ayer, afirmar nuestra capacidad de producir conocimiento desde nuestras propias circunstancias históricas.

La lección fundamental de Roig permanece intacta: no hay filosofía auténtica allí donde los pueblos renuncian a reconocerse como sujetos valiosos de pensamiento e historia.

Notas

  1. Arturo Andrés Roig, Teoría y crítica del pensamiento latinoamericano (México: Fondo de Cultura Económica, edición consultada), p. XX.
  2. Cristóbal Elpidio Arteta Ripoll, [Título de la obra consultada] (Barranquilla: [Editorial], [año]), p. XX.
  3. Arturo Andrés Roig, Teoría y crítica del pensamiento latinoamericano, p. XX.
  4. Cristóbal Elpidio Arteta Ripoll, Identidad cultural, educación y filosofía (Barranquilla: [Editorial], [año]), p. XX.
  5. Cristóbal Elpidio Arteta Ripoll, [Título de la obra consultada], p. XX.

Referencias bibliográficas

  • Arteta Ripoll, C. E. (2017). Identidad y globalización: entre la razón y la guerra. En Identidades y expectativas de paz: aportes desde las ciencias sociales y humanas. Barranquilla: Universidad del Atlántico.
  • Arteta Ripoll, C. E. (2017). Las revoluciones en América Latina. En América Latina, entre revoluciones y búsqueda de la paz. Barranquilla: Universidad del Atlántico.
  • Arteta Ripoll, C. E. (s.f.). Briznas sobre el ser histórico latinoamericano.
  • Arteta Ripoll, C. E. (s.f.). Breves anotaciones sobre ética, derechos humanos y educación en América Latina.
  • Arteta Ripoll, C. E. (s.f.). Hermenéutica y pedagogía.
  • Roig, A. A. (1981). Teoría y crítica del pensamiento latinoamericano. México: Fondo de Cultura Económica.
  • Roig, A. A. (1981). Filosofía, universidad y filósofos en América Latina. México: UNAM.
  • Roig, A. A. (1993). Rostro y filosofía de América Latina. Mendoza: EDIUNC.
  • Roig, A. A. (2002). Ética del poder y moralidad de la protesta. Mendoza: EDIUNC.
  • Roig, A. A. (2009). El pensamiento latinoamericano y su aventura. Buenos Aires: El Andariego.

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