Platón, al final de su vida, refutó el mito del rey filósofo. 

Cristóbal Arteta Ripoll.

La idea del rey filósofo la planteó Platón en La República, cuando dice que las ciudades no descansarán de sus males hasta que los filósofos gobiernen o los gobernantes se vuelvan filósofos.

La expresión no la acuñó Platón (El mito del rey filósofo), es más moderna. Muchos la usan en español para referirse a esa utopía platónica, pero el concepto original es de él, no de alguien que lo estuviera citando después.

La cita exacta está en La República, Libro V y dice así:

“No habrá fin a los males de los estados, ni siquiera del género humano, hasta que los filósofos sean reyes, o los que ahora llamamos reyes y gobernantes filosofen de verdad y adecuadamente, y se reúna en uno solo el poder político y la filosofía.”

Es el pasaje clave donde Platón presenta esta idea como condición necesaria para que la ciudad ideal pueda existir. El concepto se desarrolla más en los libros VI y VII, explicando cómo debe ser educado ese gobernante filósofo.

Las Leyes es la última obra de Platón, escrita cuando ya era anciano. A diferencia de La República, aquí abandona la idea del rey filósofo y propone un sistema más realista y práctico para gobernar una ciudad.

Es una obra mucho más conservadora y pragmática que La República. Platón parece haber perdido algo de fe en que los filósofos puedan gobernar directamente y opta por un sistema de leyes muy rígido para mantener el orden.

Platón dice que las leyes no deben ser solo órdenes con castigos. Cada ley debe tener un preámbulo, una explicación persuasiva, que convenza al ciudadano de por qué es buena para él y para la ciudad, antes de aplicar la fuerza.

Su idea clave es que la verdadera ley combina persuasión y coacción: primero convences con razones, y solo si eso falla, impones la pena. El objetivo principal de todas las leyes es formar el carácter de los ciudadanos, guiarlos hacia la virtud completa (prudencia, templanza, coraje y justicia), porque eso es lo que lleva a la verdadera felicidad.

Queda claro que en Las Leyes, Platón reformula la idea del rey filósofo y dice que lo mejor es que las leyes gobiernen, no los hombres.

La cita clave está en el Libro IV, allí reconoce que es muy difícil encontrar un gobernante que combine poder y sabiduría sin corromperse, por eso prefiere un sistema donde las leyes, bien diseñadas, sean las que realmente manden. Los gobernantes solo las sirven. Es un paso más pragmático y realista respecto a La República.

La versión más común en español dice: “En aquella en la que la ley fuere amo de los gobernantes y los gobernantes esclavos de las leyes, contemplo la salvación y todos los bienes que los dioses conceden a las ciudades.”

Es una declaración directa de Platón en ese diálogo. No es de La República.

La República es mejor en teoría, pero Las Leyes es mejor en la práctica: La República propone que gobierne el mejor, el rey filósofo, alguien que ha visto la verdad con su inteligencia. Políticamente es la idea más alta, pero es frágil: depende completamente de que aparezca una persona excepcional y que no se corrompa con el poder. Platón mismo lo sabía, por eso en las últimas obras cambió de idea.

En Las Leyes, propone que las leyes bien diseñadas gobiernen, no los hombres. Es más realista porque no depende de encontrar un genio virtuoso. Busca crear un sistema estable que limite el poder humano y forme ciudadanos decentes a través de la educación y la ley.

Políticamente hablando lo que dice en Las Leyes, sobre el mito, es superior a lo que dice en La República.  Platón aprendió de la experiencia y del fracaso de sus intentos en Siracusa. Entendió que confiar en hombres sabios es demasiado arriesgado, y que es más seguro confiar en instituciones y leyes impersonales.

Curiosamente, con esta última idea Platón se acerca más a lo que después sería el Estado de Derecho, aunque él seguía siendo profundamente antidemócrata.

Platón demuestra su rechazo a la democracia sobre todo en La República, Libro VIII. Ahí explica cómo la democracia nace del caos, da poder a cualquiera por sorteo en vez de a los mejores, genera un exceso de libertad que destruye el respeto y las jerarquías, y termina degenerando en tiranía.

La frase más clara y conocida la dice con ironía: es bonito a la vista de los necios, como un trapo de colores, pero no es bueno ni serio como forma de gobierno.

Sí, ese es exactamente su concepto. Platón veía la democracia como un sistema bonito en apariencia pero peligroso en la práctica. Para él era un régimen de libertad descontrolada donde: Cualquiera podía gobernar aunque no tuviera ninguna virtud ni conocimiento. Se valoraba más la igualdad que la excelencia. La gente terminaba eligiendo demagogos que les prometían lo que querían oír.

Según su visión, la democracia no era un sistema estable: era un paso intermedio que inevitablemente terminaba en tiranía, porque el exceso de libertad generaba desorden y la gente terminaba pidiendo un hombre fuerte que les devolviera el orden.

Por eso, prefería un gobierno de los mejores (aristocracia) o, en su última etapa, un sistema de leyes estrictas como en Las Leyes.

En La República, Libro VIII, describe cinco formas de gobierno y pone la aristocracia como la primera y única forma justa. Para él, aristocracia significa literalmente “el gobierno de los mejores” (los más sabios y virtuosos), es decir, los filósofos.

También acepta que si gobierna solo uno de ellos, se puede llamar monarquía, pero es básicamente lo mismo. El término que más usa para este régimen ideal es aristocracia.

La “sofocracia” (gobierno de los sabios) es un nombre moderno que se le dio después, no es un término que usara Platón.

Lo más rescatable hoy de Platón: Que el poder debe estar en manos de los más competentes, no de los más populares. Su idea central de que gobernar es una tarea que requiere conocimiento y virtud, no solo carisma o votos, sigue siendo muy potente. También es muy actual su advertencia de que las democracias pueden degenerar en demagogia y terminar destruyéndose a sí mismas por exceso de libertad sin responsabilidad.

En resumen: Platón nos recuerda que una sociedad sana necesita liderazgo competente y leyes que formen el carácter de las personas, no solo que les den libertad. Esa idea sigue siendo incómodamente relevante.

Pero la idea del bien común es muy superior y más importante que la del rey filósofo. Platón considera que el bien común es el objetivo principal de la política. El rey filósofo solo es un medio para lograrlo, no el fin. En La República insiste varias veces en que los gobernantes deben gobernar por obligación y para servir a la ciudad, no para su propio beneficio. Por eso, los obliga a volver a la caverna después de ver el Bien.

La idea del bien común es el núcleo de su pensamiento político: la ciudad justa es aquella donde cada clase hace lo que le corresponde para que el todo funcione, no donde cada uno persigue su interés particular.

El rey filósofo sin bien común sería solo un tirano sabio. El bien común sin rey filósofo sigue siendo un principio valioso. Por eso sí, es superior.

Desde mi perspectiva latinoamericanista y liberacionista, le haría una crítica a Platón: esa concepción es profundamente elitista y eurocéntrica. El rey filósofo representa el gobierno de unos pocos “iluminados” que monopolizan la sabiduría, mientras el pueblo queda reducido a la ignorancia y la obediencia. Eso choca frontalmente con la filosofía de la liberación, que pone al oprimido, al pobre y al excluido como sujeto central de la historia.

La verdadera filosofía no puede partir de una caverna abstracta ni de un Bien universal platónico; debe partir del “estar” concreto del hombre latinoamericano sometido a siglos de dominación y dependencia. La política no se resuelve con una élite sabia, sino con praxis liberadora y participación popular.

En resumen, Platón construye una utopía desde arriba, mientras América Latina necesita una filosofía que nazca desde abajo, desde los que realmente sufren la opresión.

Barranquilla, 27 de mayo de 2026

Comments 85

  1. Nicole De Los Reyes says:

    Me parece especialmente importante la idea de que en Las Leyes Platón termina desconfiando del “hombre excepcional” y deposita más confianza en instituciones y leyes capaces de limitar el poder. En cierto sentido, ahí anticipa principios modernos del Estado de Derecho.

  2. Angie Bastidas says:

    El gran mérito de Platón no fue imaginar el rey filósofo, sino darse cuenta después de que incluso los hombres más sabios pueden corromperse. Por eso, en Las Leyes, termina defendiendo algo políticamente más sólido: que gobiernen las leyes y no los hombres. Ahí Platón abandona parcialmente la utopía y se vuelve más realista.

    Su crítica a la democracia sigue siendo incómodamente actual. Entendió que una sociedad donde la popularidad vale más que la competencia termina produciendo demagogos y, finalmente, líderes autoritarios. La libertad sin responsabilidad puede destruir la propia libertad.

    Sin embargo, el problema de Platón es que su solución sigue siendo profundamente elitista. Confía demasiado en una minoría ilustrada y muy poco en el pueblo. Desde una perspectiva latinoamericana y liberacionista, eso resulta insuficiente, porque la política no puede construirse desde arriba ni desde una élite que monopolice la verdad, sino desde la participación de quienes viven la exclusión y la opresión.

    Aun así, hay una idea platónica que conserva enorme vigencia: el poder debe servir al bien común y no al interés particular. Ese principio sigue siendo superior a cualquier culto al líder, al carisma o a la popularidad.

  3. Jhessica Sandoval says:

    El texto explica muy bien cómo Platón cambia su pensamiento político desde La República hasta Las Leyes, pasando de la idea del rey filósofo al gobierno de las leyes. Me pareció interesante la relación que hace con el Estado de Derecho y la crítica a la democracia.

    También considero importante la crítica latinoamericanista del autor, porque muestra que la política no debe depender solo de élites “sabias”, sino también de la participación del pueblo y de la realidad social.

    En general, es un comentario claro, crítico y bien argumentado.

  4. Maria Ángel Torres Villazon says:

    Platón pasa de confiar en el “rey filósofo” a confiar en la fuerza de las leyes. En La República soñó con un gobierno de sabios, pero en Las Leyes entendió que ningún hombre está libre de corromperse por el poder. Su evolución muestra una idea todavía vigente, una sociedad no puede depender solo de líderes carismáticos, sino de instituciones y leyes capaces de proteger el bien común. Sin embargo, también deja una visión elitista que limita la participación del pueblo y desconfía profundamente de la democracia.

  5. Jhessica Sandoval says:

    Me pareció interesante cómo el profesor explica que Platón al principio confiaba en que los filósofos debían gobernar, pero después entendió que era mejor que gobernaran las leyes y no una sola persona. También me llamó la atención la crítica que hace a la democracia y cómo relaciona esas ideas con la actualidad.

    La parte que más me gustó fue la crítica latinoamericanista, porque muestra que la política también debe pensar en el pueblo y en las personas que viven situaciones de desigualdad.

    En general, el texto es claro y hace reflexionar sobre el poder y la forma de gobernar.

  6. Isabella Triana says:

    Profesor Cristóbal, muy claro y bien desarrollado su análisis sobre Platón. Me pareció especialmente interesante cómo explica la evolución entre La República y Las Leyes, mostrando el paso de un ideal más teórico a una propuesta más realista. Además, la forma en que conecta estas ideas con problemas actuales hace que el tema sea aún más relevante. ¡Excelente reflexión!

  7. Dalin Miranda says:

    Este texto tiene mucho valor porque no se queda en explicar a Platón de manera superficial, sino que muestra la evolución de su pensamiento político entre La República y Las Leyes, además de relacionarlo con problemas actuales como el poder, la democracia y el papel de las leyes. También es muy interesante la crítica latinoamericanista, porque cuestiona el elitismo platónico y pone en el centro al pueblo y a los sectores oprimidos.
    Considero que una de las ideas más vigentes es que ningún sistema político puede sostenerse solo con libertad o solo con autoridad: necesita instituciones justas, educación ética y participación ciudadana real. Ahí es donde el debate entre Platón y la filosofía de la liberación sigue siendo actual

  8. Sofi Valentina Guevara ardila says:

    El artículo explica muy bien la evolución del pensamiento político de Platón, mostrando cómo pasa del ideal del rey filósofo en La República a un modelo más realista en Las Leyes, donde las leyes deben gobernar por encima de los hombres. También destaca correctamente la importancia del bien común y la crítica platónica a la democracia y la demagogia.

    Lo más interesante es la crítica final desde una visión latinoamericanista, porque cuestiona el elitismo de Platón y defiende una política más participativa y cercana a los oprimidos. En general, es un texto claro, bien argumentado y que relaciona las ideas de Platón con problemas políticos actuales.

  9. Isabel Leguia says:

    Excelente reflexión. Es interesante cómo Platón pasa de confiar en el “rey filósofo” a confiar más en la fuerza de las leyes y las instituciones. Ahí demuestra una evolución política enorme: entendió que el problema no es solo quién gobierna, sino cómo se limita el poder humano para evitar la corrupción. También me parece muy valiosa la crítica latinoamericanista, porque recuerda que la filosofía no puede quedarse en ideas abstractas alejadas de la realidad social. Un texto profundo, bien argumentado y muy actual para entender los debates entre democracia, élites, leyes y bien común.

  10. Sara Pineda diaz says:

    Me gustó porque no solo explicas la idea del rey filósofo, sino cómo Platón mismo terminó cambiando su visión en Las Leyes, pasando de confiar en hombres sabios a confiar más en las leyes y las instituciones. También está interesante la crítica latinoamericanista, porque cuestiona el elitismo de Platón y pone el foco en la participación del pueblo y la realidad de los oprimidos. Al final, la idea del bien común queda como el punto más importante de todo el texto.

  11. Ana María Mejía Maya says:

    El tránsito político de Platón, desde el idealismo del rey filósofo en *La República* hasta el realismo institucional de *Las Leyes*, muestra una evolución loable donde el absolutismo ilustrado cede ante la soberanía impersonal de la ley y la búsqueda pedagógica del bien común, ofreciendo una crítica a la demagogia democrática que aún resulta incómodamente lúcida. Sin embargo, toda su arquitectura conceptual adolece de un profundo sesgo elitista y vertical que edifica la sociedad «desde arriba», monopolizando la verdad en una élite y reduciendo al pueblo a la sumisión pasiva. Desde la Filosofía de la Liberación latinoamericana, este modelo metafísico se quiebra ante la realidad de la periferia global; la verdadera justicia no surge de la benevolencia de gobernantes iluminados que descienden de una caverna abstracta, sino de un *estar* concreto y de una praxis liberadora que nace desde abajo, donde la comunidad oprimida se reconoce como el auténtico sujeto histórico de su destino a través de la autoorganización y la participación popular.

  12. Juan Diego Vergara says:

    analiza la evolución del pensamiento político de Platón, explicando cómo el filósofo griego pasó de proponer la utopía del «rey filósofo» en su juventud (*La República*) a defender un sistema pragmático basado en la supremacía de la ley en su vejez (*Las Leyes*). El autor argumenta que, tras fracasar en sus intentos prácticos en Siracusa, Platón comprendió el peligro de dejar el poder absoluto en manos de un solo hombre «iluminado» y se acercó a lo que hoy llamamos Estado de Derecho, donde los gobernantes deben ser esclavos de las leyes y no al revés. Finalmente, el texto concluye con una fuerte crítica desde la filosofía de la liberación latinoamericana, señalando que tanto el primer como el último Platón construyen modelos políticos elitistas «desde arriba», mientras que América Latina necesita una praxis liberadora que nazca «desde abajo», poniendo al oprimido y a la participación popular como los verdaderos sujetos de la historia.

  13. Jeily Blanco Martínez says:

    Pienso que este tema muestra muy bien cómo Platón fue cambiando su manera de entender la política con el paso del tiempo. En La República defendía la idea del rey filósofo, creyendo que los más sabios debían gobernar, pero en Las Leyes termina dándole más importancia a las leyes y a las instituciones porque entiende que incluso las personas más inteligentes pueden corromperse con el poder. Me parece interesante porque demuestra una visión más realista de la política y porque muchas de sus críticas a la democracia siguen siendo actuales, especialmente cuando habla de la demagogia y de líderes que prometen lo que la gente quiere escuchar. Sin embargo, también considero que su pensamiento es muy elitista, ya que deja al pueblo en un segundo plano y confía demasiado en una minoría “superior”. Por eso creo que, aunque Platón aporta ideas valiosas sobre el bien común y la importancia de gobernar con conocimiento y virtud, hoy es más importante pensar en una política con participación popular y leyes que limiten el poder de cualquier persona.

  14. Excelente artículo. Es muy interesante cómo expone la evolución de Platón desde el idealismo de La República hacia el realismo de Las Leyes, donde el autor termina por priorizar la institucionalidad sobre el gobierno de los hombres.
    No obstante, el aporte más valioso de su texto es la necesaria crítica desde la filosofía de la liberación. El análisis acierta rotundamente al señalar que el cambio político en nuestro contexto no puede ser un diseño elitista construido «desde arriba», sino una transformación real que nazca «desde abajo», basada en la praxis y en la participación popular.

  15. María Miranda says:

    El texto muestra cómo Platón pasó de defender el gobierno del rey filósofo en La República a preferir el gobierno de las leyes en Las Leyes, porque entendió que confiar el poder a una sola persona sabia era muy riesgoso. Su pensamiento sigue siendo importante porque advierte sobre la demagogia y la corrupción política. Sin embargo, desde una visión latinoamericanista, su propuesta es criticada por ser elitista, ya que deja al pueblo fuera del poder y prioriza a una minoría “superior” sobre la participación popular.

  16. Sofía silgado says:

    El texto desarrolla de manera muy sólida la evolución del pensamiento político de Platón, mostrando cómo pasó de la utopía idealista de La República a una visión más pragmática en Las Leyes. Resulta especialmente interesante la manera en que se explica que el propio Platón, a partir de la experiencia y la realidad política, terminó confiando más en las instituciones y las leyes que en la figura excepcional del rey filósofo. Además, el análisis conecta muy bien las ideas clásicas con problemas actuales, como la relación entre democracia, populismo, liderazgo y bien común. La crítica final desde una perspectiva latinoamericanista también enriquece el texto, porque aporta una mirada contemporánea y crítica que dialoga con Platón sin limitarse solo a repetir su pensamiento.

  17. Avid Majjul says:

    La verdad me pareció interesante cómo el texto muestra la evolución del pensamiento de Platón. Primero confiaba en que los filósofos debían gobernar, pero después entendió que es complicado que una persona tenga tanto poder sin corromperse. Por eso en Las Leyes le da más importancia a las leyes y a las instituciones que a un gobernante perfecto. También me llamó la atención la crítica que se hace desde la filosofía latinoamericana, porque muchas veces esas ideas de gobernar desde arriba terminan dejando por fuera al pueblo y a las personas que realmente viven las desigualdades sociales. Pienso que hoy sigue siendo importante la idea del bien común, pero no solo desde una élite, sino también escuchando a la sociedad y defendiendo la dignidad humana.

  18. Mariana badel says:

    El texto muestra que Platón cambió su forma de pensar sobre el gobierno. En La República, defendía la idea del rey filósofo: que debían gobernar los más sabios y virtuosos. Sin embargo, en Las Leyes, al final de su vida, adoptó una postura más realista y prefirió que gobernaran las leyes antes que los hombres.

    Este cambio es importante porque Platón entendió que confiar todo el poder a una persona, aunque sea sabia, puede ser peligroso. Por eso, propone leyes firmes que orienten la vida de la ciudad y limiten a los gobernantes. Así, la ley se convierte en una garantía contra la corrupción y el abuso del poder.

    También queda claro que el objetivo principal de Platón no era el rey filósofo, sino el bien común. El gobernante ideal era solo un medio para alcanzar una ciudad justa. Desde una mirada latinoamericana, se puede criticar su propuesta por ser elitista, ya que deja al pueblo en un papel pasivo y entrega el poder a una minoría considerada superior.

    lo más valioso de Platón hoy es su idea de que la política debe buscar el bien común, formar ciudadanos virtuosos y evitar que el poder dependa solo de la voluntad de una persona.

  19. Mariana Bandera Alfonso says:

    1D.

    Platón comenzó defendiendo en La República la idea de que la mejor ciudad sería aquella gobernada por filósofos, porque consideraba que solo quienes conocen la verdad y el Bien pueden gobernar con justicia. De ahí surge la famosa idea del “rey filósofo”, aunque esa expresión no es de Platón sino posterior. En el Libro V afirma que los males de las ciudades no terminarán hasta que los filósofos gobiernen o los gobernantes aprendan a filosofar verdaderamente. Para él, gobernar no debía ser cuestión de popularidad ni de riqueza, sino de sabiduría y virtud. La política era un arte que exigía preparación moral e intelectual, igual que la medicina exige conocimiento para curar. Por eso criticaba la democracia ateniense: pensaba que entregaba el poder a personas sin formación, favorecía a los demagogos y convertía la libertad en desorden. En La República describe la democracia como un régimen atractivo en apariencia, lleno de libertades y colores, pero inestable y destinado a degenerar en tiranía, porque el exceso de libertad termina produciendo caos y la gente acaba buscando un hombre fuerte que imponga orden.

    Sin embargo, al final de su vida, en Las Leyes, Platón modifica esa visión. Después de sus fracasos políticos en Siracusa y de la experiencia acumulada, parece perder confianza en la posibilidad de encontrar gobernantes excepcionales que no se corrompan con el poder. Entonces abandona parcialmente la utopía del rey filósofo y propone algo más práctico: que gobiernen las leyes y no los hombres. En esta obra sostiene que una ciudad se salva cuando los gobernantes son servidores de las leyes y no dueños de ellas. Ya no confía tanto en la virtud personal de un sabio, sino en instituciones capaces de limitar el poder humano. Las leyes, además, no deben ser simples órdenes acompañadas de castigos; deben educar moralmente al ciudadano. Por eso cada ley debe incluir una explicación racional y persuasiva antes de recurrir a la fuerza. El objetivo de la política sigue siendo el mismo: formar personas virtuosas y orientar la ciudad hacia el bien común. Lo que cambia es el medio para lograrlo. En lugar de depender de un gobernante extraordinario, Platón apuesta por un sistema legal estable y educativo.

    Por eso puede decirse que La República representa el ideal político más alto en teoría, mientras Las Leyes representa una visión más realista y aplicable. Platón no abandona la idea de que la razón debe dirigir la política, pero entiende que es demasiado peligroso confiar completamente en individuos sabios. En cierto modo, se acerca a la idea moderna de Estado de Derecho: la ley racional debe estar por encima de cualquier gobernante. Aun así, sigue siendo profundamente antidemocrático, porque nunca deja de creer que la mayoría puede equivocarse fácilmente y ser manipulada.

    En el fondo, el verdadero centro de su pensamiento no es el rey filósofo sino el bien común. El gobernante sabio solo tiene valor si sirve a toda la ciudad y no a sí mismo. La ciudad justa es aquella donde cada parte cumple su función para el beneficio del conjunto. Por eso el filósofo debe gobernar por deber y no por ambición. Sin la orientación hacia el bien común, el rey filósofo sería simplemente un tirano inteligente. Esa idea del bien común es mucho más importante y permanente que la figura concreta del gobernante sabio.

    Desde una perspectiva latinoamericana y liberacionista, sin embargo, la propuesta de Platón puede verse como elitista. Filósofos como Enrique Dussel o Rodolfo Kusch criticarían que la verdad política quede en manos de una minoría ilustrada mientras el pueblo aparece como incapaz de pensar y gobernarse. La filosofía de la liberación sostiene que la verdadera reflexión política debe surgir desde la experiencia concreta de los pobres, los excluidos y los pueblos históricamente dominados, especialmente en América Latina. Frente a la visión platónica, donde la verdad baja desde arriba hacia la sociedad, la filosofía liberacionista propone una verdad construida desde abajo, desde la realidad de quienes sufren la opresión. Así, mientras Platón imagina una sociedad ordenada por los mejores, la filosofía de la liberación busca una política basada en participación popular, conciencia histórica y praxis transformadora.

    Aun así, ambos enfoques señalan problemas reales. Platón recuerda que una sociedad no puede sostenerse solo con popularidad, emociones o propaganda, porque gobernar requiere conocimiento, virtud y responsabilidad. La filosofía de la liberación recuerda que ninguna élite debe monopolizar la verdad ni excluir al pueblo de la vida política. El gran desafío sigue siendo encontrar un equilibrio entre competencia, ética y participación democrática.

  20. Sofía huertas de la Ossa says:

    Platón terminó comprendiendo que confiar el poder en un hombre “perfecto” o totalmente sabio era demasiado riesgoso, por eso en Las Leyes abandonó parcialmente la idea del rey filósofo y prefirió que gobernaran las leyes antes que los hombres. Ese cambio muestra una visión más madura y realista de la política, basada en límites al poder y en la importancia de las instituciones. Su pensamiento sigue siendo actual porque advierte sobre los peligros de la demagogia y de las democracias sin responsabilidad, además de defender el bien común como finalidad principal de la política. Sin embargo, su propuesta continúa siendo elitista, ya que deja al pueblo en un papel secundario frente a una minoría considerada más sabia o preparada para gobernar.

  21. bianca vanesa osorio villalba says:

    Platón en su obra La República defendía la idea del “rey filósofo”, es decir, que los filósofos debían gobernar porque tenían sabiduría y virtud para dirigir la sociedad hacia el bien común. Para él, la democracia era peligrosa porque podía convertirse en desorden y luego en tiranía.

    Sin embargo, al final de su vida, en Las Leyes, cambió su pensamiento y propuso algo más práctico: que gobernaran las leyes y no los hombres. Platón entendió que era muy difícil encontrar gobernantes sabios que no se corrompieran, por eso prefirió un sistema basado en leyes fuertes e instituciones estables.

    También sostuvo que las leyes debían educar a los ciudadanos en valores como la justicia, la prudencia y la templanza, buscando siempre el bien común.

    El texto además critica a Platón desde una visión latinoamericanista, diciendo que su idea del rey filósofo es elitista porque deja el poder en manos de pocos “sabios” y excluye al pueblo de la participación político

  22. Claudia florez says:

    Considero que el texto explica muy bien cómo Platón fue cambiando su pensamiento político con el paso del tiempo. En La República plantea el ideal del rey filósofo como el mejor gobernante posible, pero en Las Leyes se vuelve más realista y le da más importancia a las leyes que a las personas. Me parece interesante porque demuestra que incluso los grandes filósofos modifican sus ideas según la experiencia y la realidad política. También es importante la crítica latinoamericanista, ya que cuestiona el elitismo de Platón y defiende una política más cercana al pueblo y a las problemáticas sociales reales.

  23. Alejandra Pérez says:

    En La República, Platón propone el rey filósofo como condición necesaria para la ciudad justa: solo quien conoce el Bien puede gobernar bien. Sin embargo, esta idea es frágil porque depende de encontrar una persona excepcional que no se corrompa.
    En Las Leyes, obra de su vejez, Platón abandona esa utopía y propone que gobiernen las leyes, no los hombres, anticipando algo del moderno Estado de Derecho, aunque sin dejar de ser antidemócrata.
    El autor concluye tres cosas: que el bien común es superior al rey filósofo como idea política; que lo más rescatable de Platón hoy es su advertencia sobre la demagogia; y que, desde una perspectiva latinoamericana y liberacionista, todo el sistema platónico sigue siendo elitista, pues construye una utopía desde arriba, cuando América Latina necesita una filosofía que nazca desde abajo, desde los oprimidos.

  24. Valeria de la cruz Sinning says:

    El texto explica de manera muy clara cómo Platón fue cambiando su pensamiento político con el paso del tiempo. En La República propone la idea del rey filósofo, donde los más sabios deben gobernar, mientras que en Las Leyes adopta una postura más práctica y afirma que las leyes deben estar por encima de los gobernantes.

    Me parece importante la idea del bien común, porque Platón consideraba que la política debía buscar el bienestar de toda la ciudad y no los intereses personales de quienes gobiernan. Eso demuestra que para él el poder era una responsabilidad y no un privilegio.

    También resulta interesante la crítica que hace a la democracia, ya que advertía sobre el peligro de elegir líderes solo por popularidad y no por capacidad o virtud. Aunque sus ideas pueden parecer muy estrictas, varios de esos problemas todavía se ven en la actualidad.

    Sin embargo, la crítica latinoamericanista también es válida, porque el pensamiento de Platón puede verse como elitista al concentrar el poder en una minoría “sabia”. Hoy se considera importante que la política incluya más participación del pueblo y de los sectores históricamente excluidos.

  25. Sofía porto says:

    Platón entendió algo que sigue siendo actual: el poder sin sabiduría destruye, pero la sabiduría sin límites también puede volverse peligrosa. Por eso pasó del rey filósofo a la defensa de las leyes como guía de la ciudad. Al final, más importante que quién gobierna es que exista un verdadero compromiso con el bien común, la justicia y la dignidad de las personas.

  26. Isabella Jiménez Manzano says:

    El texto del profesor Cristóbal Arteta explica muy bien la evolución del pensamiento político de Platón, mostrando cómo pasa de la idea idealista del rey filósofo en La República a una visión más práctica en Las Leyes, donde las leyes deben gobernar por encima de los hombres. También resalta que el verdadero objetivo de Platón no era el poder del filósofo, sino el bien común y la formación de ciudadanos virtuosos.

    Además, el comentario es interesante porque no solo expone las ideas de Platón, sino que también las critica desde una perspectiva latinoamericanista y liberacionista. Señala que el modelo platónico es elitista, ya que concentra la sabiduría y el poder en una minoría, dejando al pueblo en un papel pasivo. Esto permite relacionar la filosofía clásica con debates actuales sobre democracia, poder y participación popular.

  27. Saramaria Cubillos says:

    El texto presenta una reflexión muy interesante sobre la evolución del pensamiento político de Platón. El autor explica cómo en La República Platón defendía la idea del rey filósofo, es decir, que los más sabios debían gobernar para alcanzar una ciudad justa. Sin embargo, en su obra final, Las Leyes, abandona parcialmente esa utopía y propone algo más práctico: que sean las leyes, y no los hombres, quienes gobiernen.

    El comentario también destaca que Platón comprendió, a través de la experiencia, que incluso los gobernantes más sabios pueden corromperse. Por eso, termina valorando más las instituciones y las leyes que el poder concentrado en una sola persona. Esta idea resulta muy importante porque se acerca al concepto moderno de Estado de Derecho.

    Además, el texto critica el elitismo de Platón desde una perspectiva latinoamericanista. Se cuestiona que solo unos pocos “sabios” tengan el poder mientras el pueblo queda excluido. Frente a esto, se propone una filosofía más cercana a la realidad de América Latina, donde la política debe construirse desde las necesidades del pueblo, la justicia social y la participación de los sectores oprimidos.

    En conclusión, el texto reconoce la importancia de Platón en la filosofía política, pero también señala los límites de su pensamiento. Aunque sus ideas sobre la educación, el bien común y el peligro de la demagogia siguen siendo actuales, hoy se considera necesario un modelo político más democrático, inclusivo y conectado con la realidad social de los pueblos.

  28. Nataly Ruiz Mercado says:

    El artículo muestra cómo Platón, al final de su vida, llegó a cuestionar la idea del “rey filósofo”. Esto refleja que incluso los grandes pensadores pueden cambiar de opinión al enfrentar la realidad política. Además, deja una reflexión importante sobre la dificultad de unir poder, justicia y sabiduría en un gobernante.

  29. Una de las partes importantes para resaltar en este texto; es como se evidencia que Platón no tuvo la misma postura durante su vida. En al república se propone un pensamiento idealista muy elevado con el rey filósofo; en cambio, con las leyes ningún gobernante está libre del riesgo por compensarse. Un aspecto llamativo es la idea de que las ley estén por encima de las personas, al igual su crítica a la democracia. A partir de esto surge el debate sobre quién debería gobernar: Quién tiene más apoyo popular o quién realmente este preparado para asumirlo con responsabilidad

  30. Juan Felipe Molina says:

    Tu comentario tiene mucha fuerza porque no se queda en una simple exposición de Platón, sino que muestra la evolución de su pensamiento político y luego lo confronta críticamente desde una perspectiva latinoamericanista. Eso le da profundidad filosófica y también actualidad.

    Lo más sólido del texto es cómo muestras la transición entre La República y Las Leyes. La idea de que Platón “madura” políticamente después de la experiencia de Siracusa está bien planteada: pasas de una política basada en hombres excepcionales a una basada en instituciones y leyes. Esa comparación está muy bien lograda porque no simplifica el pensamiento platónico, sino que muestra su evolución.

    También es acertada la relación que haces entre Platón y el futuro concepto de Estado de Derecho. Aunque Platón nunca fue liberal ni democrático, sí anticipa algo importante: la desconfianza hacia el poder personal sin límites. La frase sobre que “los gobernantes sean esclavos de las leyes” es probablemente una de las ideas más modernas de toda su filosofía política.

    Otro punto fuerte es tu explicación sobre la crítica platónica a la democracia. La conectas con fenómenos contemporáneos como la demagogia y el liderazgo populista sin caer en exageraciones. Eso hace que el texto dialogue con el presente.

    La parte final, desde la filosofía de la liberación latinoamericana, es probablemente lo más original del comentario. Ahí dejas de explicar a Platón y empiezas a discutirlo. Esa es la diferencia entre repetir filosofía y hacer filosofía. La crítica al elitismo del rey filósofo funciona muy bien porque introduces la idea de que el conocimiento también puede surgir desde los sectores oprimidos y no solo desde una élite intelectual.

    Hay además una idea especialmente potente:

    “Platón construye una utopía desde arriba, mientras América Latina necesita una filosofía que nazca desde abajo.”

    Esa frase resume muy bien toda tu crítica y tiene fuerza ensayística.

    Si quisieras mejorar aún más el texto, podrías:

    * Reducir algunas repeticiones sobre la democracia y el rey filósofo.
    * Citar directamente a algún autor de la filosofía de la liberación, como Enrique Dussel o Rodolfo Kusch, para fortalecer la parte latinoamericanista.
    * Diferenciar un poco más entre “aristocracia” clásica y “elitismo” moderno, porque Platón entiende “los mejores” en sentido moral e intelectual, no económico.

  31. Gabriela Carolina Alvarez Parra says:

    Me es pertinente resaltar que el problema no es solo que el rey filósofo sea difícil de realizar , sino que esa utopía nació mirando hacia arriba. Platón construye su ciudad ideal desde la cima, desde el filósofo que ha visto el Bien y que desde esa altura baja a gobernar al pueblo. Esa dirección, de arriba hacia abajo, es la misma estructura del pensamiento colonial que América Latina ha padecido durante siglos. Aquí no llegaron reyes filósofos, llegaron conquistadores convencidos de que traían la verdad a pueblos que según ellos, vivían en la oscuridad.
    Por eso la idea más fundamental en todo este debate es que el bien común no puede definirlo nadie desde arriba, por muy sabio y virtuoso que sea. El bien común se construye y se dialoga desde abajo, con la participación real de los que históricamente han sido excluidos de esa conversación.
    El giro de Platón hacia Las Leyes fue un paso hacia el realismo. Pero América Latina necesita un giro más radical, no solo pasar del rey filósofo a las leyes que gobiernan por sí solas, sino construir política desde la práctica de los pueblos. Eso no lo pudo ver Platón, porque su caverna, aunque él creyera haber salido de ella, seguía siendo privilegio griego, masculino y esclavista.

  32. Shadia Sofía Angarita Roca says:

    Leyendo a Platón entendí que para él gobernar no debía depender de la popularidad, sino de la sabiduría y la virtud. Por eso propone la idea del rey filósofo, alguien capaz de gobernar pensando en el bien común.

    También me pareció interesante que en Las Leyes cambia un poco su pensamiento y dice que es mejor que gobiernen las leyes y no solo una persona sabia. Aunque muchas de sus ideas hoy parecen elitistas, sigue siendo muy actual su preocupación por los malos gobernantes y la importancia de buscar el bien común.

  33. Yelis De Los Angeles Sierra Martínez says:

    Considero que se presenta una visión interesante sobre cómo Platón cambió algunas de sus ideas políticas a lo largo de su vida. Me parece importante que haya reconocido las dificultades de confiar el poder a una sola persona, por muy sabia que sea, y que terminara dando mayor importancia a las leyes. También estoy de acuerdo en que el bien común debe ser el objetivo principal de cualquier gobierno.

    Sin embargo, creo que la propuesta de Platón sigue siendo bastante elitista, porque supone que unas pocas personas son las más capacitadas para decidir por todos. Aunque el conocimiento es importante para gobernar, también considero fundamental que la población participe en las decisiones que afectan a la sociedad.

  34. Angela Daniela Puche Roys says:

    Me llamo mucho la atención cómo Platón cambia su pensamiento entre La República y Las Leyes, al principio confiaba en que una persona sabia podía gobernar correctamente, pero después entendió que incluso los más preparados pueden corromperse con el poder, por eso termina defendiendo algo más realista, que es que las leyes estén por encima de los gobernantes.

    También me llama la atención su crítica a la democracia, porque aunque algunas ideas pueden sonar exageradas hoy, sí deja una reflexión importante sobre el peligro de elegir líderes solo por popularidad y no por capacidad o ética.

    Sin embargo, estoy más de acuerdo con la crítica latinoamericanista que aparece al final, pienso que una sociedad no puede construirse solamente desde una élite, es decir, de los sabios, sino escuchando también a las personas que viven las desigualdades y los problemas reales, por lo tanto, la política debería buscar siempre el bien común, pero con participación de todos y no solo de unos pocos.

  35. Jesus Manga says:

    El aporte principal del texto es mostrar cómo Platón evolucionó políticamente: pasó de defender el gobierno del “rey filósofo” en La República a considerar en Las Leyes que es más seguro que gobiernen las leyes y no los hombres. Además, resalta su crítica a la democracia y la importancia del bien común como objetivo central de la política.

  36. Maria José González Andriolis says:

    El texto presenta de manera clara la evolución del pensamiento político de Platón entre La República y Las Leyes. Me parece interesante cómo se explica que Platón pasa de una visión idealista, basada en el rey filósofo, a una postura más pragmática donde las leyes deben estar por encima de los gobernantes. Esto demuestra que incluso el propio Platón reconoció las dificultades de confiar el poder absoluto a una persona, por más sabia que sea.

    También considero acertada la relación que se hace con la actualidad, especialmente en la crítica a la demagogia y a los riesgos de una democracia sin límites ni formación ciudadana. Muchas de esas preocupaciones siguen presentes hoy.

    Sin embargo, creo que afirmar que Platón “refutó” completamente la idea del rey filósofo puede ser exagerado. Más bien, en Las Leyes reformula su propuesta y busca mecanismos institucionales que limiten el poder humano. Además, aunque la crítica liberacionista al elitismo platónico es válida, no se puede ignorar que el objetivo principal de Platón era el bien común y la estabilidad de la ciudad.

    En general, el texto logra mostrar cómo el pensamiento de Platón evolucionó desde una utopía política hacia una visión más realista del poder y las instituciones.

  37. Ariadna Riquett jaraba says:

    El artículo resulta interesante porque explica de manera clara cómo Platón, en sus últimas obras, habría cambiado parcialmente su visión sobre el “rey filósofo”, mostrando una postura más realista frente al poder político y resaltando la importancia de las leyes y las instituciones. Es positivo que el texto invite a reflexionar sobre los riesgos de concentrar el poder en una sola persona, relacionando el pensamiento filosófico con problemas actuales de la política. Sin embargo, también puede criticarse que el artículo afirma de manera algo exagerada que Platón “refutó” completamente esa idea, cuando muchos filósofos consideran que realmente la modificó o la hizo más práctica, pero sin abandonarla del todo. Además, faltan más referencias directas a las obras de Platón para fortalecer el análisis académico del tema.

  38. Gabriela says:

    El texto muestra de forma clara cómo el propio Platón fue cambiando su visión política con el paso del tiempo, pasando de confiar en el rey filósofo a confiar más en las leyes y las instituciones. También deja ver que, aunque sus ideas siguen siendo influyentes, tienen límites importantes cuando se miran desde realidades marcadas por la desigualdad y la exclusión. Todo esto es una reflexión que ayuda a entender que el buen gobierno no depende solo de líderes “sabios”, sino del bien común, de reglas justas y de una participación que tenga en cuenta a quienes históricamente han quedado por fuera.

  39. Milton florez says:

    A veces nos imaginamos a los grandes pensadores de la historia como estatuas de mármol que nunca cambian de opinión, pero este texto nos muestra a un Platón increíblemente humano: un hombre que envejeció, se estrelló contra la realidad y tuvo la madurez de admitir que su teoría más famosa estaba equivocada.
    Tras intentar poner en práctica sus ideas políticas en Siracusa y fracasar rotundamente, el Platón anciano de Las Leyes dejó atrás la utopía. Se dio cuenta de que la naturaleza humana es frágil y que, por muy sabio que sea un líder, el poder absoluto termina por corromperlo.

  40. Juan Pablo Pertuz Canchila says:

    logra un equilibrio teórico alto, Reconoce el valor diagnóstico de Platón (sus alertas sobre la degradación de la democracia y la necesidad de ética en el poder), pero le desmonta su propuesta terapéutica (el elitismo) para proponer una salida propia, democrática e inclusiva: una política que no se diseñe desde el escritorio de un sabio, sino desde la dignidad y la participación de los pueblos que sufren la opresión. Una lectura impecable.

  41. Daniela Barrero Causado says:

    El artículo expone con claridad la evolución de Platón de La República a Las Leyes, y su tesis central es históricamente correcta. Sin embargo, tiene imprecisiones importantes como: afirma que “rey filósofo” no es expresión platónica sin decir de quién es, y simplifica el repliegue de Platón en Las Leyes como un “abandono” cuando en realidad es un ajuste pragmático, no teórico. Su punto más débil es la crítica final desde la filosofía de la liberación: calificar a Platón de “eurocéntrico” es un anacronismo, el eurocentrismo es una categoría del siglo XIX, y la oposición “desde arriba vs. desde abajo” es más una consigna que un argumento filosófico.

  42. Jose Gabriel Villarreal Duran says:

    Me pareció genial este artículo porque nos muestra a un Platón mucho más realista. Siempre nos enseñan su famosa idea utópica del «rey filósofo», pero es fascinante ver cómo al final de su vida, tras varios fracasos, entendió que confiar todo el poder a un solo líder «iluminado» es peligrosísimo porque cualquiera se puede corromper. Al final, prefirió defender que gobiernen las leyes y las instituciones antes que los hombres. Nos deja una gran lección: un buen país no depende de encontrar a un salvador perfecto, sino de construir reglas justas para todos.

  43. Maria Fernanda Campo says:

    Interesante cómo el propio Platón terminó desconfiando de la idea del “hombre perfecto” en el poder y prefirió confiar en las leyes antes que en individuos. Al final, parece que la gran lección de Las Leyes es que ninguna sociedad puede depender solo de la virtud de sus gobernantes, sino de instituciones capaces de limitar el poder y orientar al bien común.

  44. Faviana Guerrero says:

    Platón, en sus primeras obras como La República, defendía la idea de que la mejor forma de gobierno era aquella en la que los filósofos gobernaran. Para él, solo quienes tuvieran sabiduría y conocimiento verdadero podían dirigir correctamente una ciudad y buscar el bien común. Por eso afirmaba que los males de los Estados terminarían únicamente cuando los filósofos fueran reyes o los gobernantes aprendieran a filosofar.

    Sin embargo, en su última obra, Las Leyes, Platón cambia parcialmente esa visión. Allí deja de confiar tanto en la figura del “rey filósofo” y propone algo más práctico y realista: que quienes realmente gobiernen sean las leyes y no los hombres. Platón entendió que es muy difícil encontrar personas con poder que no se corrompan, incluso si son sabias. Por eso concluye que es más seguro construir instituciones y leyes bien diseñadas que limiten el poder y mantengan el orden.

    Además, Platón plantea que las leyes no deben basarse solo en castigos, sino también en la persuasión. Antes de imponer una sanción, las leyes deben explicar al ciudadano por qué son buenas para él y para la ciudad. Su finalidad principal era formar ciudadanos virtuosos, guiándolos hacia valores como la prudencia, la justicia, el coraje y la templanza.

    Aun así, Platón seguía rechazando la democracia. Consideraba que era un sistema donde cualquiera podía gobernar, incluso sin preparación ni virtud, y que el exceso de libertad terminaba generando desorden y finalmente tiranía. Para él, la democracia daba más importancia a la igualdad que a la excelencia, y eso permitía el surgimiento de demagogos que manipulaban al pueblo.

    Por esa razón, Platón prefería el gobierno de los mejores, es decir, una aristocracia entendida como el gobierno de los más sabios y virtuosos. Sin embargo, con el tiempo comprendió que confiar completamente en personas excepcionales era muy arriesgado, por lo que terminó defendiendo más el gobierno de las leyes.

    Lo más importante de su pensamiento no era realmente el rey filósofo, sino el bien común. Platón sostenía que la política debía buscar el beneficio de toda la ciudad y no los intereses individuales. El gobernante debía servir a la comunidad y no utilizar el poder para sí mismo.

  45. Andres Camilo Villa Alcalá says:

    Me pareció muy interesante la manera en que el artículo muestra cómo Platón cambió su pensamiento político con el paso del tiempo, porque normalmente se cree que los grandes filósofos mantienen siempre las mismas ideas, pero aquí se nota que incluso él entendió que en la práctica es muy difícil encontrar gobernantes completamente sabios y virtuosos que no se corrompan con el poder. La comparación entre La República y Las Leyes me pareció muy buena porque deja ver el paso de una idea idealista, como el rey filósofo, a una visión más realista basada en las leyes y las instituciones. Además, llama mucho la atención que varias críticas de Platón a la democracia todavía puedan relacionarse con situaciones actuales, especialmente cuando habla de demagogia, manipulación política y líderes populares que prometen cosas sin realmente estar preparados para gobernar. También me pareció importante la crítica latinoamericanista del final, porque cuestiona ese pensamiento elitista de que solo unos pocos “sabios” deben decidir por todos y plantea que la política también debe construirse desde las personas que viven la desigualdad y la exclusión. El texto en general deja una reflexión muy actual sobre la relación entre poder, conocimiento, leyes y participación ciudadana, demostrando que muchos debates políticos de hace más de dos mil años siguen presentes hoy.

  46. Giuliano Rossi Angarita says:

    Después de leer el artículo, me quedó la idea de que Platón no fue un pensador rígido, sino alguien capaz de replantear sus propias ideas con el paso del tiempo y la experiencia. En su juventud defendía el ideal del “rey filósofo”, creyendo que un gobernante sabio y virtuoso podía conducir al Estado hacia la justicia. Sin embargo, al final de su vida entendió que confiar el poder absoluto a una sola persona podía ser peligroso y poco realista.

    Yo veo esta evolución como una muestra de madurez política. Platón pasó de imaginar un gobierno perfecto basado en un líder ideal, a valorar más la importancia de las leyes, las instituciones y el equilibrio en el poder. Eso me hace pensar que un buen gobierno no depende únicamente de que exista un gobernante brillante, sino de crear normas y estructuras que protejan a la sociedad incluso cuando los gobernantes se equivocan.

    También me parece interesante porque demuestra que la filosofía no es algo estático. Incluso uno de los pensadores más influyentes de la historia cambió de opinión al enfrentarse con la realidad política de su tiempo.

  47. Giuliano Rossi, Daniela Barrero, Mariana Zambrano, Alejandra Pérez says:

    PARCIAL TERCER CORTE: Grupo: 1B

    Integrantes: Daniela Barrero, Alejandra Pérez, Mariana Zambrano y Giuliano Rossi.

    Después de lo leído, se puede afirmar: ¿Existe una filosofía latinoamericana? Exponga 2 pensadores y sus ideas.

    Sí, porque según lo leído se puede afirmar que existe una filosofía latinoamericana. Basándonos en el texto, nos damos cuenta de que se habla en Latinoamérica acerca de una filosofía de la liberación, que consiste en separarse del yugo europeo que ha oprimido a Latinoamérica durante muchos años. Incluso actualmente se puede evidenciar, y lo podemos notar cuando los mismos latinoamericanos desprestigian su propio trabajo pensando que lo europeo siempre ha sido superior, y a esto se le conoce como “bovarismo”.

    Pensadores:

    Enrique Dussel – Filosofía como praxis liberadora en Dussel:

    Para Dussel, la filosofía no puede ser un ejercicio puramente académico o contemplativo. La praxis es una acción transformadora comprometida con la realidad histórica del oprimido. Pensar y actuar son inseparables. La filosofía vale en la medida en que ilumina y acompaña los procesos reales de lucha y cambio.

    Gabriel García Márquez – Símbolo contra el eurocentrismo:

    Cuando un filósofo colombiano (Pérez Mantilla) declaró que prefería leer a Kafka antes que a García Márquez, el libro lo critica duramente como muestra de eurocentrismo cultural y de negación de lo propio.

    • Miranda Isabela, Petro Isabella, Cuello María Lucía says:

      El texto expone de manera clara cómo el pensamiento político de Platón evolucionó desde la propuesta del rey filósofo en La República hasta la defensa del gobierno de las leyes en Las Leyes. Esta transformación muestra que el filósofo comprendió que depositar el poder en una persona excepcionalmente sabia podía ser una propuesta ideal, pero difícil de llevar a la práctica.
      No obstante, considero que el texto exagera al afirmar que Platón rechazó por completo su idea inicial. Más bien, parece que intentó encontrar una solución más realista para garantizar el buen gobierno, manteniendo la importancia de la sabiduría, pero sometiéndola al control de las leyes y las instituciones.
      También resulta interesante la crítica realizada desde la Filosofía de la Liberación, pues cuestiona el carácter elitista de una política dirigida por una minoría considerada superior. Sin embargo, esta crítica podría complementarse reconociendo que la preocupación central de Platón no era excluir al pueblo por simple desprecio, sino buscar la forma de evitar que la ignorancia, la corrupción o la manipulación afectaran el gobierno de la ciudad.

  48. Carlos Ospino says:

    Muy pertinente en este momento de eleccione presidenciales, en dónde el pensamiento latinoamericano parece querer la demagogia es decir los shows que venden el odio como lo mejor para la sociedad muy apesar que ya ma historia nos ha arrojado situaciones trágicas y nefasta para el ser humano.

  49. Carolina Tapias caraballo says:

    En este artículo se analiza cómo Platón cambió su manera de entender la política con el paso del tiempo. Al comienzo, en La República, defendía la idea de que los filósofos debían gobernar porque eran los más sabios y los más capaces de buscar el bien común, según esta visión, la política debía estar en manos de personas preparadas y virtuosas, no de quienes solo buscaban reconocimiento o poder.

    Sin embargo, en Las Leyes adopta una postura más práctica y realista, allí deja de confiar completamente en la figura del rey filósofo y propone que sean las leyes las que gobiernen por encima de los hombres. De esta manera, intenta evitar que el poder dependa de una sola persona que pueda corromperse también se muestra cómo Platón criticaba la democracia porque pensaba que podía convertirse en desorden y terminar en tiranía. Aunque algunas de sus críticas todavía pueden relacionarse con problemas actuales de la política, no estoy completamente de acuerdo con su rechazo a la democracia, ya que la participación de las personas sigue siendo importante para construir una sociedad más justa.
    Si resulta interesante su idea de que quienes gobiernan deben tener preparación, ética y responsabilidad, porque el poder no debería quedar solamente en manos de quienes saben convencer a la mayoría se permite pensar en la importancia del bien común y en la necesidad de combinar buenas leyes, responsabilidad y participación social dentro de la política.

  50. Carolina Tapias Caraballo says:

    En este artículo se analiza cómo Platón cambió su manera de entender la política con el paso del tiempo. Al comienzo, en La República, defendía la idea de que los filósofos debían gobernar porque eran los más sabios y los más capaces de buscar el bien común, según esta visión, la política debía estar en manos de personas preparadas y virtuosas, no de quienes solo buscaban reconocimiento o poder.

    Sin embargo, en Las Leyes adopta una postura más práctica y realista, allí deja de confiar completamente en la figura del rey filósofo y propone que sean las leyes las que gobiernen por encima de los hombres. De esta manera, intenta evitar que el poder dependa de una sola persona que pueda corromperse, también se muestra cómo Platón criticaba la democracia porque pensaba que podía convertirse en desorden y terminar en tiranía, aunque algunas de sus críticas todavía pueden relacionarse con problemas actuales de la política, no estoy completamente de acuerdo con su rechazo a la democracia, ya que la participación de las personas sigue siendo importante para construir una sociedad más justa.

    Si resulta interesante su idea de que quienes gobiernan deben tener preparación, ética y responsabilidad, porque el poder no debería quedar solamente en manos de quienes saben convencer a la mayoría se permite pensar en la importancia del bien común y en la necesidad de combinar buenas leyes, responsabilidad y participación social dentro de la política.

  51. Connie Sofía peñarredonda valle says:

    El texto ofrece un análisis muy completo de la evolución del pensamiento político de Platón, mostrando cómo pasó de la utopía del rey filósofo en La República a una visión más práctica en Las Leyes, donde las instituciones y las leyes tienen mayor importancia que los gobernantes individuales. La reflexión es valiosa porque demuestra que incluso Platón entendió que confiar el poder absoluto a una persona “sabia” podía terminar en corrupción, por lo que prefirió un modelo basado en normas y límites al poder.
    Además, el artículo conecta de manera interesante el pensamiento clásico con problemas actuales, como la crisis de las democracias, la demagogia y la necesidad de líderes competentes y éticos. La idea de que el bien común debe estar por encima de los intereses particulares sigue siendo profundamente vigente.
    Lo más fuerte del texto es la crítica latinoamericanista final. Desde la filosofía de la liberación, se cuestiona el elitismo de Platón y su visión de una minoría ilustrada gobernando sobre el pueblo. Frente a ello, se propone una política construida desde la participación de los sectores históricamente excluidos y oprimidos. Así, el comentario no solo explica a Platón, sino que también lo confronta con las realidades sociales y políticas de América Latina, generando una reflexión crítica muy actual sobre poder, democracia y justicia.

  52. Samuel López says:

    El artículo desarrolla de forma crítica y profunda la evolución política de Platón, destacando cómo pasó de defender el gobierno del rey filósofo en La República a confiar más en el poder de las leyes en Las Leyes. Esto muestra a un Platón más maduro y realista, consciente de que incluso los hombres más sabios pueden corromperse cuando concentran demasiado poder.

    También resulta interesante la actualidad de muchas de sus ideas. Su crítica a la demagogia, al liderazgo basado solo en popularidad y al exceso de libertad sin responsabilidad sigue siendo un tema presente en las democracias modernas. Platón recuerda que gobernar requiere conocimiento, ética y compromiso con el bien común.

    Sin embargo, la crítica latinoamericanista del texto aporta un elemento fundamental: cuestiona el carácter elitista de la propuesta platónica. Desde la filosofía de la liberación, se defiende que la política no debe construirse desde una élite “superior”, sino desde las necesidades y la participación de los pueblos históricamente excluidos. En ese sentido, el artículo logra unir la filosofía clásica con los problemas sociales y políticos de América Latina, haciendo una reflexión crítica y muy vigente sobre el poder, la justicia y la democracia.

  53. Miguel Angel Campo says:

    El texto presenta una interpretación interesante de Platon al mostrar la evolución de su pensamiento político desde La república hasta Las leyes. Su principal aporte es destacar cómo Platón pasó de confiar en la figura excepcional del rey filósofo a dar mayor importancia al gobierno de las leyes, una idea que anticipa elementos del Estado de Derecho moderno.

    También resulta valiosa la reflexión sobre el bien común como eje central de la política platónica, por encima de la figura del gobernante ideal. Esto permite entender que el rey filósofo era un medio para alcanzar una ciudad justa y no un fin en sí mismo.

    La crítica desde la filosofía de la liberación y el pensamiento latinoamericano aporta una perspectiva diferente al señalar el carácter elitista de la propuesta platónica. Sin embargo, puede discutirse si Platón pretendía simplemente justificar el poder de una élite o si buscaba resolver el problema de cómo garantizar gobiernos competentes y orientados al interés general.

    En conjunto, el texto combina adecuadamente exposición y crítica, mostrando tanto la vigencia de algunas preocupaciones de Platón, como las limitaciones de su modelo político desde una perspectiva contemporánea.

  54. Mateo Villarreal says:

    El texto hace un recorrido claro y honesto de la evolución de Platón: de la utopía del rey filósofo en La República al pragmatismo de Las Leyes.

  55. Paula Andrea Berdugo Rodriguez says:

    El texto analiza la evolución del pensamiento político de Platón desde La República hasta Las Leyes. En la primera obra, Platón propone el ideal del rey filósofo, afirmando que los más sabios y virtuosos deben gobernar para alcanzar el bien común. Sin embargo, en Las Leyes, escrita al final de su vida, adopta una visión más realista y concluye que es más seguro que gobiernen las leyes y no los hombres, porque incluso los sabios pueden corromperse.

    Uno de los aspectos más importantes del texto es que muestra cómo Platón pasó de una propuesta idealista a una más práctica, influenciado por sus fracasos políticos en Siracusa. Además, destaca que para Platón las leyes debían educar moralmente a los ciudadanos y no limitarse solo al castigo.

    No obstante, el texto también realiza una crítica desde la filosofía latinoamericanista y liberacionista. Se señala que la idea del rey filósofo es elitista, ya que concentra el poder en una minoría “sabia” y deja al pueblo en un papel pasivo. Desde esta perspectiva, la verdadera política debe surgir de la participación de los sectores oprimidos y no de élites intelectuales.

    En conclusión, el texto logra mostrar tanto la importancia del pensamiento político de Platón como sus limitaciones. Aunque sus ideas sobre el bien común y la necesidad de gobernantes preparados siguen siendo relevantes, su desconfianza hacia la democracia y su visión elitista generan críticas válidas en el pensamiento político actual.

  56. Valentina Ramirez Davila says:

    Después de leer este texto, concluyo que Platón comprendió que confiar el poder a una sola persona, por sabia que sea, puede ser riesgoso. Por eso, pasó de defender al rey filósofo a darle mayor importancia a las leyes y las instituciones.

    Personalmente, considero que su idea del bien común sigue siendo muy valiosa, aunque también creo que la política debe incluir la participación de todos los ciudadanos y no solo de una élite. Esta lectura me deja la reflexión de que una buena sociedad necesita tanto gobernantes preparados como leyes justas y compromiso con el bienestar colectivo.

  57. Karoly Moreno says:

    La tesis central del autor gira en torno a que el pensamiento político de Platón no fue estático sino dinámico, transitando desde el idealismo utópico de la sofocracia en La República hacia un realismo pragmático e institucional en su obra de vejez, Las Leyes. En un primer momento, el texto expone cómo Platón planteó originalmente en La República (Libro V) que los males de las sociedades no tendrían fin hasta que el poder político y la filosofía se reunieran en la figura de un rey filósofo.

    No obstante, Arteta Ripoll destaca que, tras sus fracasos prácticos en Siracusa, el filósofo evidenció la fragilidad de depender de un genio virtuoso expuesto a la corrupción del poder, lo que lo llevó en Las Leyes (obra de su ancianidad) a proponer que son las leyes bien diseñadas, y no los hombres, las que deben gobernar. Bajo este modelo tardío, la ley combina la persuasión mediante preámbulos explicativos con la coacción, buscando guiar al ciudadano hacia la virtud completa.

    De este modo, al declarar con ironía en el Libro IV que el gobernante debe ser esclavo de las leyes, Platón se anticipa pragmáticamente al concepto moderno del Estado de Derecho, a pesar de mantener su profundo rechazo hacia la democracia. El texto también aborda con agudeza este sesgo antidemocrático, detallando cómo en el Libro VIII de La República se describe a la democracia de forma pintoresca pero peligrosa («como un trapo de colores»), advirtiendo que su exceso de libertad sin responsabilidad da paso a la demagogia y degenera inevitablemente en tiranía.

    Frente a ello, el autor rescata que el núcleo del pensamiento platónico es en realidad el Bien Común y no el gobernante en sí mismo, pues el rey filósofo es solo un instrumento obligado a «volver a la caverna» para servir al todo social. Finalmente, el valor disruptivo del artículo radica en la contundente crítica que Arteta Ripoll formula desde una perspectiva latinoamericanista y liberacionista. El autor denuncia que la utopía platónica es profundamente elitista y eurocéntrica, al configurar un gobierno vertical de iluminados que condena al pueblo a la ignorancia y la obediencia, lo cual choca frontalmente con la Filosofía de la Liberación.

    Así, mientras Platón teoriza desde una caverna abstracta o un Bien universal, la perspectiva liberacionista exige una praxis que parta del estar concreto, material e histórico del hombre latinoamericano sometido a la opresión. En conclusión, el escrito demuestra que las advertencias clásicas sobre la demagogia siguen siendo incómodamente vigentes, pero advierte con lucidez que América Latina no necesita soluciones construidas desde arriba por élites sabias, sino una transformación e institucionalidad que nazcan genuinamente desde abajo, desde los sectores excluidos de la historia.

  58. Åndrw S. Dåwsøn P. says:

    El análisis muestra que Platón valoraba el conocimiento y la virtud como bases del gobierno, pero también revela una visión muy elitista de la política. Aunque su preocupación por el bien común sigue siendo relevante, su desconfianza hacia la participación popular resulta problemática desde perspectivas democráticas y latinoamericanas. En ese sentido, es válido cuestionar si una sociedad justa debe depender de una élite de sabios o construirse mediante la participación activa de todos los ciudadanos.

  59. denilson daza says:

    demostraba que su idea inicial era inviable. Pasar de la utopía de La República al realismo de Las Leyes no fue una contradicción, sino un aprendizaje.
    La historia, además, le ha dado la razón. Cada vez que una sociedad ha confiado el poder absoluto a un «líder iluminado» con la promesa de que sabe perfectamente qué es lo mejor para todos, el resultado ha sido el mismo: autoritarismo y desastre. Al refutar su propio mito, Platón nos dejó una lección completamente vigente: la clave de una sociedad justa no es encontrar al gobernante perfecto, sino construir un sistema de leyes e instituciones sólidas que nos protejan de los errores y ambiciones de cualquier persona en el poder.

  60. Nicole Velasquez says:

    Encuentro que la evolución del pensamiento de Platón hacia *Las Leyes*, donde refuta su propia utopía del rey filósofo tras el fracaso en Siracusa, es una lección histórica invaluable sobre los límites del idealismo abstracto. Al transitar hacia un sistema institucional donde la ley es ama y los gobernantes son sus siervos, Platón se acerca pragmáticamente al Estado de derecho, reconociendo que confiar el destino de una sociedad a la infalibilidad de un solo hombre es un riesgo absoluto.

    No obstante, desde mi perspectiva filosófica latinoamericanista y liberacionista, persisto en denunciar el trasfondo elitista de su modelo. Tanto su sofocracia inicial como su posterior rigidez legalista construyen sistemas verticales «desde arriba», donde un Bien absoluto o normas coactivas excluyen la participación popular. La verdadera justicia no emerge de iluminados metafísicos ni de leyes impersonales importadas, sino de la praxis liberadora de los oprimidos que reconstruyen su dignidad histórica desde abajo.

  61. Isabella Brito says:

    Pienso que el texto muestra muy bien cómo Platón fue modificando su pensamiento con el paso del tiempo, me parece interesante que pasara de confiar en la figura del rey filósofo a darle más importancia a las leyes y a las instituciones, porque es una visión más realista. También considero valiosa su idea del bien común, ya que el objetivo de la política debería ser buscar el beneficio de toda la sociedad y no de unos pocos.
    Sin embargo, no comparto del todo su visión elitista, porque creo que las personas también deben participar en las decisiones que afectan a su comunidad, el texto invita a reflexionar sobre la importancia de combinar buenos líderes, leyes justas y participación ciudadana para construir una sociedad más equilibrada.

  62. Maria alejandra Castro soto says:

    El texto presenta una evolución interesante del pensamiento político de Platón. Muestra cómo el filósofo pasó de defender en La República el ideal del rey filósofo —un gobernante sabio y virtuoso— a una postura más pragmática en Las Leyes, donde la estabilidad política depende más de las instituciones y las leyes que de las cualidades excepcionales de una persona.
    Uno de los aspectos más valiosos del análisis es destacar que Platón comprendió los riesgos de concentrar el poder en un individuo, por sabio que parezca. Esta reflexión sigue siendo relevante en la actualidad, pues recuerda la importancia de los límites al poder y del Estado de Derecho. Sin embargo, también es válida la crítica que se plantea desde una perspectiva latinoamericana, ya que el modelo platónico tiende a ser elitista al reservar el gobierno para una minoría considerada superior intelectualmente.
    En conclusión, el texto permite entender que el verdadero aporte de Platón no es únicamente la figura del rey filósofo, sino la búsqueda constante del bien común como finalidad de la política. Aunque muchas de sus propuestas resultan difíciles de aplicar en las democracias modernas, sus reflexiones sobre la relación entre poder, conocimiento, virtud y ley continúan siendo objeto de debate y análisis en la teoría política contemporánea.

  63. Mariana Esther Campo Sanchez says:

    Al inicio, Platón afirma que solo los mas sabios y virtuosos están actos para gobernar, solo estos conocen la verdad y el bien para la sociedad.

    A pesar de esto en su ultima obra, Platón deja de lado esta idea y propone algo un poco más realista: “Las leyes deben gobernar por encina del hombre”.

    Después de esto pudimos presenciar el como Platón evolucionó su pensamiento político, pasando de defender el gobierno del rey filósofo a confiar más en el poder de las leyes. Sin embargo, puede cuestionarse que siga considerando que la mayoría de las personas no están capacitadas para participar plenamente en el gobierno.

  64. Jose Rios says:

    Me parece interesante cómo el propio Platón terminó acercándose más a la idea del gobierno de las leyes que al gobierno de los hombres. Esto demostró que incluso en su época los grandes filósofos pueden revisar sus planteamientos a la luz de la experiencia, aunque comparto la importancia de que quienes gobiernan tengan conocimiento y preparación, ninguna élite, por sabia que sea, debería concentrar el poder político.

  65. Gonzalo says:

    Me parece muy interesante esta evolución del pensamiento de Platón. Muchas veces se recuerda solo la idea del rey filósofo de La República, pero en Las Leyes se ve a un Platón más maduro y realista, que entiende que confiar el destino de una sociedad a una persona excepcional es demasiado riesgoso. Su conclusión de que deben gobernar las leyes y no los hombres sigue siendo muy actual. Al mismo tiempo, su reflexión sobre el bien común nos recuerda que la política debería buscar el beneficio de toda la comunidad y no de intereses particulares. Aunque algunas de sus ideas resultan elitistas desde una perspectiva democrática moderna, su preocupación por la virtud, la educación y la calidad de quienes gobiernan sigue siendo un tema que vale la pena discutir hoy.

  66. Maryangel España Castro says:

    El artículo sobre Platón me pareció muy interesante porque muestra que incluso los grandes filósofos cambiaban de opinión con el tiempo. La idea del “rey filósofo”, presentada en La República, proponía que los gobernantes debían ser sabios y guiados por la razón; sin embargo, en sus últimos años, Platón parece darse cuenta de que en la práctica esto era muy difícil de lograr. El texto hace reflexionar sobre cómo la política ideal muchas veces choca con la realidad humana y los intereses del poder. Además, demuestra que la filosofía no es algo estático, sino una búsqueda constante de respuestas y correcciones.

  67. Anllelth Sebastian Macea Gomez says:

    el escrito me ayuda a entender que Platón no se quedó atrapado en sus propias ideas y que la experiencia lo hizo cambiar de opinión de una manera muy realista. Al principio, en La República, el tipo se inventó esa utopía del «rey filósofo», pensando que la única forma de arreglar el mundo era que gobernara un sabio iluminado, sin embargo, ya de viejo y después de que le fue súper mal intentando aplicar eso en los viajes que hizo a Siracusa, escribió las leyes y se bajó de esa nube. Ahí se dio cuenta de que el poder corrompe a cualquiera y que es demasiado peligroso confiarle todo el control a una sola persona por más inteligente que sea, así que prefirió armar un sistema donde manden las leyes y las instituciones, y no los hombres, algo que se parece muchísimo a lo que hoy conocemos como el estado de derecho, aunque siguiera odiando la democracia porque decía que la libertad sin control se volvía un desorden que terminaba en tiranía, pero lo mejor de toda esta lectura es el freno de mano que mete al final con la filosofía de la liberación de nuestra América Latina, porque nos aterriza de golpe ese pensamiento tan europeo y elitista, es verdad que la advertencia de Platón sobre cómo los políticos mentirosos y populistas manipulan a la gente sigue estando muy vigente en nuestros países, pero la solución no puede ser que vengan tres o cuatro iluminados desde arriba a decirnos qué hacer mientras el pueblo solo obedece en la ignorancia. En una región que ha sufrido tanta exclusión y pobreza, la verdadera política y el verdadero cambio no nacen de teorías abstractas ni de mundos perfectos, sino de la acción real, desde abajo, metiéndose en el barro con la gente oprimida que necesita dejar de ser espectadora para empezar a manejar su propio destino.

  68. Josué David Polo Florián says:

    ¿Por qué Platón terminó cuestionando la idea del rey filósofo al final de su vida?
    Platón cambió parte de su pensamiento porque comprendió que era muy difícil que un gobernante actuara siempre guiado por la sabiduría y la filosofía. Con el tiempo entendió que confiar todo el poder a una sola persona podía ser riesgoso, por lo que empezó a darle más importancia a las leyes y a la organización del Estado. Así, se muestra como Platón pasó de idealizar al rey filósofo a reconocer las limitaciones de la política en la realidad.

  69. Salome Rivera says:

    El texto explica de manera clara la evolución del pensamiento político de Platón. Mientras que en «La República» defendía la idea de que los filósofos debían gobernar por ser los más sabios y virtuosos, en «Las Leyes» adopta una postura más práctica al reconocer que es muy difícil encontrar gobernantes que no se corrompan con el poder. Por ello, propone que sean las leyes las que gobiernen y limiten a quienes ejercen la autoridad.
    Además, el texto destaca que el objetivo principal de la política no es el poder en sí mismo, sino la búsqueda del bien común. Finalmente, resulta interesante la crítica desde la filosofía latinoamericanista, ya que cuestiona el carácter elitista de la propuesta platónica y defiende una mayor participación del pueblo en la construcción de la sociedad.

  70. Eduardo Dumett says:

    Después de leer sobre el planteamiento de Platón acerca del rey filósofo, considero interesante cómo su postura fue cambiando con el tiempo.

    Esta idea fue planteada en la república, donde se habla del rey filósofo. Yo la entiendo como la propuesta de que quienes gobiernen sean las personas más sabias y virtuosas, ya que Platón considera que gobernar requiere conocimiento y no solo popularidad. Sin embargo, en las leyes, adopta una posición más práctica y reconoce que es muy difícil encontrar gobernantes que no se corrompan, por lo que termina dando mayor importancia a las leyes y a las instituciones.

    A mi parecer, es muy valiosa su preocupación por el bien común y por la necesidad de que quienes ejercen el poder actúen con responsabilidad y preparación. Aunque algunas de sus ideas pueden parecer difíciles de aplicar en la actualidad, considero que su reflexión sobre la importancia de un buen gobierno sigue siendo relevante.

  71. Rodolfo Mendez Guerrero says:

    La evolución del pensamiento político de Platón resulta fascinante porque muestra a un filósofo capaz de revisar sus propias ideas. En La República depositó su esperanza en el rey filósofo, convencido de que la sabiduría debía gobernar. Sin embargo, en Las Leyes reconoció los límites de esa aspiración y terminó confiando más en las instituciones y en el imperio de la ley que en las virtudes excepcionales de una persona. Esa transición revela una lección vigente: los seres humanos pueden equivocarse o corromperse, por lo que las sociedades necesitan normas e instituciones sólidas que limiten el poder.

    Al mismo tiempo, la crítica latinoamericanista y liberacionista aporta un cuestionamiento necesario. Si bien Platón acertó al exigir conocimiento y virtud en la política, su propuesta deja poco espacio para la participación de los sectores populares y para la experiencia concreta de quienes viven la exclusión. El desafío actual quizás no sea elegir entre Platón y la Filosofía de la Liberación, sino combinar la búsqueda del bien común, la competencia en el gobierno y la participación activa de los pueblos. Una política justa necesita tanto sabiduría como escucha, tanto instituciones fuertes como compromiso con quienes históricamente han sido marginados.

  72. Lily Angulo says:

    El texto evidencia cómo Platón evolucionó desde la defensa del rey filósofo hacia la idea de que las leyes deben gobernar por encima de los hombres. Aunque sus planteamientos resaltan la importancia de la virtud y la competencia en el ejercicio del poder, también reciben críticas por su carácter elitista y por excluir la participación popular. Esto demuestra que las reflexiones de Platón continúan siendo relevantes para analizar los desafíos políticos actuales

  73. Carolina Pérez Tirado says:

    Personalmente, creo que Platón tenía razón al reconocer que es peligroso confiar completamente en una sola persona, por muy sabia que parezca. Me parece más seguro que existan leyes e instituciones que limiten el poder y garanticen el bienestar de todos. Sin embargo, no comparto su idea de que solo una élite de filósofos o personas consideradas superiores deba gobernar, porque considero que todos los ciudadanos deben tener la oportunidad de participar en las decisiones que afectan a la sociedad. Lo que más rescato de su pensamiento es la importancia del bien común y de contar con gobernantes preparados y responsables.

  74. Simón Quessep Perez says:

    El texto analiza la evolución del pensamiento político de Platón. El autor sostiene que, en sus obras de juventud y madurez, especialmente en La República, Platón defendió la idea de que la ciudad ideal debía ser gobernada por filósofos, debido a su conocimiento de la justicia y del bien común. Sin embargo, en sus escritos tardíos, particularmente en Las Leyes, adopta una posición más realista y concede mayor importancia a las leyes y a las instituciones que a la figura de un gobernante excepcional. Según esta interpretación, Platón habría reconocido las dificultades prácticas de aplicar el ideal del rey filósofo en la realidad política.

  75. Luciana Núñez says:

    La evolución del pensamiento de Platón resulta especialmente interesante porque muestra cómo incluso los grandes filósofos pueden corregir sus propias ideas a la luz de la experiencia. El paso de la confianza en el rey filósofo de La República al gobierno de las leyes en Las Leyes refleja el reconocimiento de una verdad política fundamental: ningún ser humano está completamente libre de la corrupción que acompaña al poder.

    La historia ha demostrado que depositar el destino de una sociedad en una élite supuestamente más sabia o virtuosa puede conducir fácilmente al autoritarismo. Por ello, la existencia de instituciones fuertes, leyes justas y mecanismos que limiten el poder suele ofrecer mayores garantías para el bien común que la esperanza de encontrar gobernantes excepcionales.

    Sin embargo, también es necesario cuestionar el elitismo presente en la propuesta platónica. La idea de que unos pocos poseen la verdad mientras la mayoría debe ser guiada desde arriba desconoce el valor de la participación ciudadana y la capacidad de los pueblos para construir colectivamente su propio destino. La democracia tiene defectos evidentes, pero la alternativa no puede ser sustituir la voz de muchos por la autoridad de unos pocos.

    Quizás la enseñanza más valiosa no sea la figura del rey filósofo, sino la búsqueda permanente del bien común. Ninguna sociedad prospera cuando la política se orienta exclusivamente por intereses particulares. El desafío sigue siendo construir instituciones que combinen conocimiento, justicia, participación y responsabilidad, colocando siempre la dignidad humana por encima de cualquier forma de poder.

  76. Nicolle Vargas says:

    El texto muestra una evolución muy interesante del pensamiento político de Platón. En La República, confía en que los más sabios gobiernen para alcanzar la justicia y el bien común; sin embargo, en Las Leyes adopta una postura más realista al reconocer que incluso los gobernantes más preparados pueden corromperse. Por eso, otorga mayor importancia a las leyes y a las instituciones que limitan el poder.

    También resulta valiosa la crítica desde la filosofía de la liberación, porque cuestiona el carácter elitista del rey filósofo y plantea que la política debe construirse con la participación de los pueblos y de quienes históricamente han sido excluidos. Esto permite reflexionar sobre un debate que sigue vigente: si es mejor confiar en líderes excepcionales o en instituciones sólidas que garanticen el bien común.

  77. Juan Pablo Navarro Altamar says:

    El artículo de Cristóbal Arteta Ripoll ofrece una lectura muy interesante y bien estructurada sobre la evolución del pensamiento político de Platón, destacando cómo en su última obra, Las Leyes, el filósofo griego abandona o matiza fuertemente el ideal del rey filósofo que había propuesto en La República. Arteta explica con claridad que Platón, tras los fracasos prácticos (como sus intentos en Siracusa) y con la madurez de la vejez, opta por un modelo más realista y conservador: que sean las leyes bien diseñadas, con preámbulos persuasivos y orientadas a formar la virtud de los ciudadanos, las que gobiernen por encima de los hombres. Esta idea de “la ley como ama de los gobernantes” representa un avance hacia algo parecido al Estado de Derecho, priorizando la institucionalidad impersonal sobre la esperanza en un gobernante excepcional que combine sabiduría y poder sin corromperse.

    Coincido en que esta evolución muestra la honestidad intelectual de Platón: reconoció la fragilidad de confiar todo en un “hombre sabio” y prefirió sistemas más estables, aunque siguió siendo profundamente antidemócrata y crítico con la democracia por considerarla un régimen que valora más la igualdad y la libertad descontrolada que la excelencia y el bien común. Su advertencia sobre cómo la democracia puede degenerar en demagogia y tiranía sigue siendo incómodamente actual. Además, el autor resalta con acierto que el núcleo más valioso de Platón no es tanto el rey filósofo, sino la primacía del bien común sobre los intereses particulares.
    Sin embargo, donde el texto gana mayor fuerza es en la crítica final desde la perspectiva latinoamericanista y de la filosofía de la liberación. Arteta cuestiona con razón el elitismo platónico: una utopía construida “desde arriba” por una minoría iluminada que monopoliza la verdad deja al pueblo en un rol pasivo de obediencia. En contextos de dependencia, desigualdad y opresión como los de América Latina, esta visión choca con la necesidad de una praxis liberadora que parta “desde abajo”, desde el “estar” concreto de los excluidos y oprimidos como sujetos históricos activos.

    En resumen, es un artículo claro, didáctico y provocador que no solo explica la maduración de Platón, sino que lo dialoga críticamente con nuestra realidad. Muestra que, aunque las ideas platónicas conservan vigencia en temas como el bien común y los límites al poder, requieren una profunda revisión desde el Sur para no reproducir nuevas formas de dominación elitista.

  78. Gustavo rojas says:

    Platón defendió en La República la idea del rey filósofo, creyendo que los más sabios debían gobernar. Sin embargo, en Las Leyes adoptó una posición más realista y sostuvo que es mejor que gobiernen las leyes, ya que incluso los gobernantes sabios pueden corromperse. También criticó la democracia porque consideraba que podía conducir al desorden y a la tiranía. Para Platón, el objetivo principal de la política era el bien común, más importante que el propio rey filósofo. Desde una visión latinoamericanista, se critica su propuesta por ser elitista y excluir la participación del pueblo en el gobierno.

  79. alan Miguel Durán Sarmiento says:

    La reflexión presentada permite entender cómo Platón fue transformando su pensamiento político a partir de la experiencia. Resulta interesante observar que, al final de su vida, dejó de confiar plenamente en la figura excepcional del rey filósofo y otorgó mayor importancia al papel de las leyes como garantía de estabilidad y justicia. Esta evolución muestra una visión más realista de la política, pues reconoce los riesgos de concentrar demasiado poder en una sola persona, por sabia que parezca.

    También es valioso el énfasis en el bien común como finalidad principal de la organización política, ya que recuerda que el gobierno debe orientarse al beneficio de toda la sociedad y no a intereses particulares. En ese sentido, la idea de instituciones sólidas y leyes capaces de limitar el poder sigue teniendo una gran relevancia en la actualidad, especialmente en sociedades que buscan fortalecer la justicia, la participación y la responsabilidad de quienes gobiernan.

  80. Luz Belkis barrios Oliveros says:

    El texto de Cristóbal artetra hace referencia a la idea de rey filósofo que la planteo plátano en la república , el menciona que los estados no descansaran , de los males , hasta que un filósofo sea el que gobiernes , o los gobernante se vuelvan filósofos , también menciona que ya cuando plátano fue anciano cambio de parecer y cambió su perspectiva y abandona la idea del rey filósofo y cambian a un sistema más realista y práctico para gobernador a una ciudadanía , plátan ya aquí con edta idea perdió la fé en los filósofo y propone , en las leyes , para mantener un orden , el propone que las leyes , no deben ser solo orden o castigo , si no que las leyes tiene que tener un preámbulo , para cada situación , para que el cuidado no puede entender porque es buena para el , o para la ciudadanía , antes de ejercer fuerza , Cristóbal artetra , una una crítica como ciudadano , latinoamericano y liberacionista,en referencia a platón dice que concepción es profundamente elitista y eurocéntrica. El rey filósofo representa el gobierno de unos pocos “iluminados” que monopolizan la sabiduría, mientras el pueblo queda reducido a la ignorancia y la obediencia

  81. Stphanye Morales De La Rosa says:

    Mi opinión es que Platón acierta en advertir que la democracia puede degenerar en demagogia, y eso lo vemos hoy en América Latina: líderes que se aprovechan del discurso populista para ganar apoyo, pero sin verdadera preparación ni compromiso con el bien común. En ese sentido, su crítica sigue siendo incómodamente actual.Sin embargo, también creo que Platón se queda corto. Su modelo es profundamente elitista y eurocéntrico: pone a unos pocos iluminados como dueños de la verdad, mientras el pueblo queda reducido a obedecer. Desde una perspectiva latinoamericanista y liberacionista, esa visión no nos sirve. Aquí la filosofía debe partir del oprimido, del pobre, del excluido, no de una élite sabia que monopoliza el conocimiento

  82. Rogelio Eduardo Villadiego Florez says:

    Me pareció muy interesante la comparación entre La República y Las Leyes. Antes pensaba que la idea más importante de Platón era la del rey filósofo, pero después de leer su reflexión entiendo que el verdadero centro de su pensamiento político es el bien común.

    También me llamó la atención cómo Platón cambia de posición con el tiempo. En La República confía en que una persona sabia pueda gobernar correctamente, pero en Las Leyes parece reconocer que el poder puede corromper incluso a los mejores y por eso les da mayor importancia a las leyes y a las instituciones. Considero que esta visión es más realista y se acerca más a los sistemas políticos modernos.

    Sin embargo, comparto la crítica que usted hace desde la filosofía latinoamericana. Aunque Platón aporta ideas valiosas sobre la virtud y el gobierno, su propuesta resulta elitista porque limita la participación del pueblo y concentra el poder en una minoría considerada superior. En nuestras sociedades es importante que la política no solo busque el bien común, sino que también permita la participación de todos los ciudadanos.

    En conclusión, el texto me ayudó a comprender que Platón no fue un pensador estático, sino que revisó sus propias ideas a partir de la experiencia. Además, deja una reflexión que sigue siendo actual: la necesidad de gobernantes competentes, pero también de leyes e instituciones que limiten el poder y protejan el interés general.

  83. Raúl González says:

    Profesor, me pareció muy interesante ver cómo Platón cambia su forma de pensar. Al principio creía que la mejor opción era que gobernaran los filósofos, pero después entendió que era más seguro que las leyes estuvieran por encima de las personas. Creo que esta reflexión sigue siendo importante hoy, porque muestra que no basta con tener buenos líderes, sino que también se necesitan reglas justas que beneficien a toda la sociedad

  84. Sofía huertas de la Ossa says:

    El análisis resulta interesante porque muestra que Platón no fue un pensador estático, sino que revisó sus propias ideas a la luz de la experiencia. Mientras en La República confía en la figura excepcional del filósofo gobernante, en Las Leyes reconoce los riesgos de concentrar el poder en una persona y otorga mayor importancia a las instituciones y al imperio de la ley. Esta evolución permite reflexionar sobre un problema que sigue vigente: ¿es preferible confiar en líderes extraordinarios o en normas e instituciones que limiten el poder? Además, la crítica desde la filosofía de la liberación aporta una perspectiva relevante al cuestionar el carácter elitista de la propuesta platónica y reivindicar la participación de los sectores históricamente excluidos. Sin embargo, sigue siendo valiosa la preocupación de Platón por el bien común y por la necesidad de que quienes gobiernan posean conocimiento, prudencia y sentido ético.

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