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Huellas de Camilo Torres a 60 años de su muerte

15 de febrero de 2026|

José Gabriel Coley

A Camilo lo escuchamos decir «Yo no vine a decirles si Dios existe o no existe; si el alma es mortal o inmortal; cuando lo que verdaderamente existe es el hambre, y el hambre si es mortal»

                                «El ejército del pueblo

                            Búm-barabúm-barabúm-Bambán

                                   una noche el río cruzó 

                                    Ay, Camilo, Ay Camilo

                                     Y al ejército asesino  

                             Búm-barabúm-barabúm-Bambán

                                        Una paliza le dio 

                                    Ay, Camilo, Ay Camilo…» 

Ese fue nuestro himno de mística revolucionaria después de la muerte en combate del cura guerrillero Camilo Torres Restrepo ocurrida exactamente hace hoy 60 años, en Patio cemento, Santander. Poco antes de partir hacia el ELN había estado en los bulevares exteriores de la Universidad del Atlántico donde se dirigió a los estudiantes explicando la plataforma de lucha del Frente Unido. Nosotros éramos aún alumnos de bachillerato pero estuvimos presentes en el acto como miembros del FUNESA (Frente Unido Estudiantil de Secundaria del Atlántico), y después lo acompañamos a Sabanalarga donde presidió una manifestación con campesinos del departamento. 

En esa visita de Camilo lo escuchamos decir «Yo no vine a decirles si Dios existe o no existe; si el alma es mortal o inmortal; cuando lo que verdaderamente existe es el hambre, y el hambre si es mortal». Era un cura fascinante y nos hicimos seguidores suyos, y después del grupo de sacerdotes de Golconda, donde compartimos con el padre René García. Cuando ingresamos a la Universidad del Atlántico nos convertimos en militantes de Comandos Camilistas al lado de compañeros brillantes como Manuel Medina, Balmiro Sobrino, Ricardo Ángulo, Balmiro Sobrino, Ricardo Manzur, Juan Pabón, Cristobal Arteta Ripoll, Félix Álvarez, Francisco Leal y tantos otros. 

En los grupos de estudio de esa organización política aprendimos mucho del Concilio Vaticano II y el populorum progressio de Juan XXIII, del movimiento de la Teología de la Liberación y de los ideales del Cristianismo primitivo en la búsqueda de la igualdad entre los hombres que es por lo que deben luchar los verdaderos cristianos, al decir de Camilo.  

Años después, siendo ya profesor universitario, volvimos a reencontrarnos con estos postulados durante nuestra primera maestría en Filosofía Latinoamericana en la Universidad Santo Tomás de Bogotá. Maestría que un año antes había realizado Cristóbal en la Universidad Santo Tomás. Y revivimos a Camilo, no ya el luchador, sino el académico, el de Lovaina, el fundador de la primera facultad de Sociología en la Universidad Nacional de Colombia. Luego, en esa misma dirección, en sus Congresos Internacionales conocimos a Enrique Dussel y estudiamos sus obras. Con Dussel volveríamos a vernos no solo en los Congresos de la USTA, sino en México, La Habana, Madrid, Estambul y Atenas, que fue la última vez poco antes de fallecer. 

Muy a pesar de que el movimiento de la Teología de la Liberación fue excomulgado de la iglesia oficial, perseguido y aniquilado por el eje conservador Reagan – Thatcher – Wojtila (además la caída de los países del llamado ‘Socialismo Real’ en el decenio de los 90), las ideas de Camilo perviven entre nosotros y, en este momento, recordando su muerte heroica, se nos viene a la memoria este verso de esperanza, aunque nos señalen de ilusos hoy domingo de Carnaval:  

                                    «Donde cayó Camilo 

                                         nació una cruz

                                     pero no es de madera

                                             sino de luz» 

                            Barranquilla, febrero 15 de 2026. 

Comments 46

  1. Shadia Angarita says:

    Leyendo sobre Camilo Torres Restrepo, entendí que no fue solo un personaje histórico, sino una persona que cuestionó la realidad del país. Me llama la atención cómo dio tanta importancia a algo básico como el hambre y la desigualdad. Nos recuerda que, antes de cualquier discusión ideológica, están las necesidades humanas. A 60 años de su muerte, su historia aún nos hace reflexionar sobre el papel que tenemos los jóvenes en ese cambio.

  2. Juliana Téllez says:

    Me pareció un testimonio lleno de nostalgia y lleno de memorias históricas. Más allá de haber sido cura y predicar la fe, reflejó ser alguien entregado al compromiso de la justicia social y a las personas más necesitadas, enfocado a las realidades que estaban afectando en su momento como era el hambre. Aún con haber pasado los años, sigue estando su memoria intacta, porque fue un gran ser humano. Lo queda a reflexionar ¿qué huella queremos dejar? Y ¿qué país queremos construir?

  3. Angela Daniela Puche Roys says:

    Este texto nos invita a reflexionar sobre la memoria histórica y las luchas sociales que han marcado nuestro país, más allá de las posturas ideológicas es importante comprender el contexto de cada época y el impacto que tuvieron en ciertas generaciones, la historia está llena de figuras que despiertan admiración y recordarlas también nos ayuda a entender quiénes somos hoy como sociedad, para mirar el pasado con un pensamiento crítico y poder comprender mejor nuestro presente.

  4. Luciana Núñez Arcila says:

    A sesenta años de la muerte de Camilo Torres Restrepo, lo que más queda no es la consigna ni el fusil, sino su sensatez al afirmar que el hambre sí es mortal. Camilo habló como quien ha visto de cerca la necesidad, y decidió que la fé debía doler con el pueblo o no servir para nada.

    Camilo Torres fue un hombre que se atrevió a tomarse en serio el sufrimiento ajeno. Por eso su recuerdo recae en la pregunta: ¿qué estamos haciendo nosotros frente al hambre que aún existe?

  5. Mariana Zuluaga 1°D (Derecho) says:

    Mariana Zuluaga
    1°D Derecho
    Historia de la filosofía

    Como estudiante de primer semestre de Derecho, considero que el texto es una reflexión histórica y política que resalta la figura de Camilo Torres Restrepo como símbolo de lucha social en Colombia. La idea central gira en torno a la justicia social y la importancia de atender problemas reales como el hambre y la desigualdad, aspectos que se relacionan con los derechos fundamentales y la dignidad humana.
    Desde una mirada jurídica inicial, el texto también invita a pensar sobre la relación entre movimientos sociales, ideología y conflicto armado, así como sobre el papel de la memoria histórica en la comprensión del contexto en el que se desarrolla el Derecho.

    Es un relato que habla de experiencia personal y una reflexión social que ayuda a analizar cómo las ideas políticas influyen en la construcción de conceptos y saberes sobre justicia y derecho

  6. Mariana Zuluaga 1°D (Derecho) says:

    Mariana Zuluaga
    1°D Derecho
    Historia de la filosofía

    Como estudiante de primer semestre de Derecho, considero que el texto es una reflexión histórica y política que resalta la figura de Camilo Torres Restrepo como símbolo de lucha social en Colombia. La idea central gira en torno a la justicia social y la importancia de atender problemas reales como el hambre y la desigualdad, aspectos que se relacionan con los derechos fundamentales y la dignidad humana.
    Desde una mirada jurídica inicial, el texto también invita a pensar sobre la relación entre movimientos sociales, ideología y conflicto armado, así como sobre el papel de la memoria histórica en la comprensión del contexto en el que se desarrolla el Derecho.

    Es un relato que combina la experiencia personal con la reflexión social ayudando a analizar cómo las ideas políticas influyen en la construcción de conceptos y saberes de justicia y derecho

  7. Isabella Brito Pacheco says:

    El texto sobre Camilo Torres Restrepo invita a una reflexión profunda y humana sobre su legado, más allá de la polémica que siempre ha rodeado su figura. No se trata solo de recordar su muerte, sino de comprender la coherencia entre lo que pensó, dijo y vivió. Camilo aparece como un hombre que puso en el centro la dignidad humana y que entendió la fe no como un discurso abstracto, sino como un compromiso real con quienes sufrían hambre, exclusión y desigualdad.
    La narración muestra cómo su pensamiento marcó a generaciones de estudiantes, académicos y militantes sociales, no desde el fanatismo, sino desde la reflexión crítica, el estudio y la búsqueda de justicia. También deja ver que su influencia no se limita a la lucha política, sino que atraviesa la sociología, la educación y corrientes como la Teología de la Liberación, que apostaron por una iglesia más cercana al pueblo.
    Aunque el tiempo ha cambiado y muchas de sus ideas fueron perseguidas o silenciadas, el texto sugiere que Camilo sigue presente como una conciencia incómoda que cuestiona la indiferencia social. Recordarlo hoy no es idealizar el pasado, sino preguntarnos qué tanto hemos avanzado en la construcción de una sociedad más justa y solidaria. Su memoria funciona como una luz que invita a no ser indiferentes frente al dolor humano y a mantener viva la esperanza de transformación social.

  8. Karoly Moreno says:

    Este texto sobre los 60 años de la muerte de Camilo Torres, que me parece fundamental para nuestra formación. Más allá de las etiquetas políticas, como estudiantes de Derecho debemos rescatar su visión de la justicia social. Camilo planteaba que no se puede discutir sobre abstracciones cuando la realidad del hambre es lo que verdaderamente apremia, calificándola como algo ‘mortal’ que exige acción inmediata. Me parece clave destacar su perfil académico como fundador de la primera facultad de Sociología en la Universidad Nacional, lo que nos recuerda que el Derecho debe caminar de la mano con las ciencias sociales para entender la realidad del país. El texto también menciona la Teología de la Liberación y la búsqueda de la igualdad, principios que, a pesar de las persecuciones históricas, siguen siendo pilares para quienes buscamos un orden jurídico más justo y humano.

  9. Miguel Angel Campo Mendoza says:

    En el texto se nos habla del recuerdo de Camilo Torres Restrepo el cual es presentado no solo como un guerrillero, sino como un sacerdote, profesor y pensador que se comprometio con los mas pobres y que dejo una huella que marco a toda una generación de estudiantes.
    el autor resalta la idea de que no tiene sentido discutir sobre Dios mientras exista el hambre, lo que refleja su aspecto religioso pero tambien el compromiso que tenia con la sociedad.
    este mensaje es un homenaje claro a sus ideales poniendo a camilo como un simbolo que sigue inspirando a los jovenes aun 60 años despues de su muerte.

  10. Andrw Stiven Dawson Pancha says:

    Camilo Torres llevó la fe a la calle. Su mayor impacto fue entender que, para un pueblo con hambre, la política es la forma más real de practicar el amor. Al unir a estudiantes y campesinos en el Frente Unido, demostró que la justicia social no es una teoría, sino un compromiso que debe transformar la realidad.

  11. Ana Sofía Restrepo salas says:

    Es un texto cargado de memoria y admiración por Camilo Torres Restrepo, visto como símbolo de compromiso social y coherencia ética. Sin embargo, aunque rescata con fuerza su lucha contra la injusticia y el hambre, no cuestiona de manera crítica la decisión de optar por la vía armada ni sus consecuencias. Refleja la esperanza y la convicción de una generación, pero desde una mirada más emocional que analítica.

  12. Jose Gabriel Villarreal Duran says:

    Interesante el texto. No sabría que comentar ya que soy ajeno a estos temas. Me gustó conocer el pasado de algunas cosas, pero solo eso. El resto no lo entendí.

  13. Valeria de la cruz says:

    El párrafo ofrece una reconstrucción histórica y formativa en torno a Camilo Torres Restrepo, resaltando su impacto político e intelectual en una generación estudiantil. Asimismo, vincula su legado con la Teología de la Liberación y la consolidación de una reflexión académica crítica en el contexto latinoamericano.

  14. Sofía silgado says:

    Espectacular artículo, el texto logra recordarnos a Camilo Torres como un ser humano responsable con su tiempo y con el sufrimiento de los más necesitados, este nos invista a no quedarnos solo en las ideas, sino a poder actuar frente a las injusticias sociales. Leer esto también es una gran manera de reflexionar sobre nuestra realidad y sobre nuestro papel en la sociedad, para poder construir una sociedad más justa.

  15. Esmeralda Guerra says:

    Muy bueno querido primo sintonizados con Camilo y muchos lo conocimos a traves del querido Vlady y el viejo Germán cómo también Fals Borda , Umaña luna

  16. Salome Rivera Rios says:

    Este artículo me pareció interesante y aparenta que es un ejercicio de memoria histórica que conecta la vivencia personal con la Teología de la Liberación en Colombia. Muestra a Camilo Torres no solo como guerrillero, sino como el intelectual que fundó la sociología en el país y que priorizó la solución del hambre sobre los dogmas religiosos abstractos. Aunque escribe desde la nostalgia y la admiración, plantea una crítica objetiva: la derrota política de estos movimientos frente al bloque conservador de la Guerra Fría no borra la vigencia de sus causas, pues la desigualdad social que Camilo denunció hace 60 años sigue siendo una realidad mortal.

  17. Hector Andres Perea Peña says:

    Analizando este texto puedo deducir que dicho escrito se realiza con el objetivo de resaltar la trayectoria de Camilo Torres Restrepo quien a sus 60 años de muerto hoy en día se sigue recordando por su labor que a inspirado a la composiciones de himnos que siguen sumando a la historia; Me pareció interesante el relato que antes de partir hacia el ELN había recorrido la Universidad del atlántico dejando y partiendo en 2 la historia y el pensamiento critico de muchos estudiantes destacados como Manuel Medina, Balmiro Sobrino, Ricardo Ángulo, Ricardo Manzur, Juan Pabón, Cristobal Arteta Ripoll, Félix Álvarez, Francisco Leal y tantos otros. con su frase que quedo resonando en la mente de ellos haciendo claridad que el no esta allí con el fin de convencer la presencia de Dios ni si existe la inmortalidad pero si dejarles claro que el hambre si existe y que esa si es mortal.
    Por otra parte me sorprende como existe un cambio en la narrativa, de la percepción al pasar el tiempo porque ya se hablaba de Camilo Torres no solo como el luchador si no como académico y fundador de la facultad de sociología de la universidad Nacional por ello hoy se seguirá recordando con nostalgia y orgullo por lo que el representa, pues Camilo torres Restrepo dejo marcadas muchas generaciones con sus pensamientos, los cuales son de gran importancia para la sociedad de hoy en día.

  18. Mateo Villarreal says:

    Quisiese encontrar más información sobre este caso,me parece muy interesante.

  19. Isabella De La Hoz León says:

    Esta historia me ha conmovido de una manera extraordinaria: no es solo una reliquia del pasado, sino un testimonio que demuestra cómo una sola persona puede cambiar la conciencia de toda una generación. Me confirma que la lucha contra la injusticia, el hambre y la desigualdad no es solo un acontecimiento histórico; es algo que aún nos afecta, y que nos desafía en el mundo actual a causa de las cicatrices que estos problemas han dejado.
    Es un aspecto fundamental de la humanidad que la fe no puede existir aislada del sufrimiento humano real. El concepto de hablar de dignidad, justicia y amor al prójimo implica un compromiso auténtico de atender a quienes más necesitan apoyo. Esto conmueve de maneras difíciles de expresar.
    Más allá de ser un relato, representa un desafío: dar testimonio contra el olvido; plantar cara a la indiferencia; y mantener la fe en que las ideas basadas en el amor a las personas siguen iluminando nuestras almas mucho después de que nos hayan abandonado. Impresionante texto.

  20. Isabel leguia González says:

    Me pareció un artículo muy inspirador y emotivo. La forma en que el autor evoca la memoria de Camilo Torres me conmovió profundamente: la famosa frase sobre el hambre como realidad mortal y el relato del himno revolucionario son imágenes poderosas que reflejan el vigor de su legado. Además, me gustó cómo el autor entrelaza su experiencia personal con la figura de Camilo, recordándonos que fue un sacerdote comprometido con la justicia social.
    Este texto me ayudó a conocer mejor la importancia histórica de Camilo Torres y su mensaje de solidaridad. Es interesante la conexión que hace con temas como el Concilio Vaticano II y la Teología de la Liberación, lo cual demuestra que los ideales de Camilo siguen siendo relevantes. En definitiva, me inspiró a seguir aprendiendo sobre su vida y a reflexionar sobre las injusticias actuales que él denunciaba

  21. Isabella Marquez Fraija says:

    Es un texto que recuerda a Camilo Torres como líder político y religioso comprometido con la justicia social. Destaca cómo sus ideas influyeron en una generación y cómo, pese al paso del tiempo y la persecución, su legado sigue vivo como símbolo de lucha y esperanza.

  22. Ruby Sofía Centeno Salazar says:

    A 60 años de la muerte de Camilo Torres Restrepo, su figura sigue despertando emociones y preguntas. Más allá de las posturas políticas, su voz continúa resonando cuando habló del hambre como una realidad urgente y humana. Recordarlo no es solo mirar al pasado, sino preguntarnos qué tanto hemos avanzado en justicia social y en dignidad para todos. Su memoria permanece como un llamado a la reflexión y a la sensibilidad frente a las desigualdades que aún existen.

  23. Camila Mercado Borja says:

    Podrías comentar algo así, breve y con fuerza:

    Han pasado 60 años y la frase de Camilo Torres Restrepo sigue incomodando: el hambre sigue siendo real y sigue siendo mortal. Más allá del debate político o de sus decisiones, lo que permanece es la pregunta por la justicia social. Recordarlo no es idealizar, es reconocer que muchas de las desigualdades que denunció aún no se han resuelto.

  24. Jaime Rada says:

    A 60 años de la muerte de Camilo Torres Restrepo, su figura sigue generando reflexión en la historia política y social de Colombia. Camilo no solo fue sacerdote, sino también sociólogo, profesor y líder político comprometido con las causas sociales. Su mensaje se centró en la lucha contra la injusticia y la pobreza, afirmando que el verdadero problema no era discutir temas abstractos como la existencia de Dios, sino enfrentar una realidad concreta: el hambre y la desigualdad.

  25. Nicolle Vargas says:

    Recordar a Camilo Torres Restrepo es pensar en la coherencia. Él no quiso separar lo que creía de lo que hacía, y eso me lleva a preguntarme si yo también soy coherente con mis valores.
    Su frase sobre el hambre me hace reflexionar que, más allá de debates, lo importante es la realidad que viven muchas personas. Más que juzgar su decisión, siento que su historia me invita a no ser indiferente y a asumir una postura frente a las injusticias que veo.

  26. Gustavo rojas says:

    El texto recuerda a Camilo Torres Restrepo a 60 años de su muerte en combate en Santander. El autor evoca su influencia en el movimiento estudiantil y su compromiso con los pobres, destacando su frase sobre el hambre como una realidad más urgente que los debates religiosos.

    También menciona su participación en el Frente Unido, la Teología de la Liberación y su posterior valoración como académico y fundador de la Facultad de Sociología en la Universidad Nacional de Colombia. El texto resalta que, pese a la persecución de estos movimientos y los cambios políticos posteriores, sus ideas siguen vivas como símbolo de lucha, fe comprometida y esperanza

  27. Sofía huertas de la Ossa says:

    Este escrito es un testimonio cargado de memoria, compromiso y vivencia personal alrededor de la figura de Camilo Torres Restrepo. Más que una evocación histórica, transmite la fuerza simbólica que representó para una generación de jóvenes que vieron en él una unión entre fe, justicia social y acción política.

    El texto destaca no solo al luchador, sino también al académico y pensador, mostrando cómo sus ideas (influenciadas por el Concilio Vaticano II y la Teología de la Liberación) dejaron una huella duradera. Es un relato nostálgico y reflexivo que reivindica la vigencia de sus ideales, aun en medio de los cambios políticos y las críticas históricas.

  28. Connie Sofia Peñarredonda Valle says:

    El testimonio sobre Camilo Torres Restrepo refleja una postura ética profundamente comprometida con la realidad social de su tiempo, en la que la preocupación central no es el debate sobre la existencia de Dios o la inmortalidad del alma, sino la dignidad humana vulnerada por la pobreza y la exclusión. La frase “el hambre sí es mortal” pone en evidencia una ética de la urgencia antes de cualquier discusión teológica o ideológica, existe una obligación moral frente a las condiciones materiales de vida de las personas. Desde una perspectiva jurídica, esto invita a reflexionar sobre el papel del Estado y del derecho en la garantía de derechos fundamentales como la vida digna, la alimentación y la igualdad real.

    Asimismo, la figura de Camilo muestra la tensión histórica entre ética, política y derecho su compromiso social desbordó los marcos institucionales tradicionales de la Iglesia y del Estado, lo que generó tanto adhesiones como fuertes rechazos. Esto permite cuestionar hasta qué punto el orden jurídico existente responde verdaderamente a las necesidades de los sectores más vulnerables, o si, en determinados contextos, termina legitimando situaciones de injusticia estructural. En ese sentido, más allá de estar o no de acuerdo con las vías que él eligió, su pensamiento conserva vigencia porque interpela al derecho a no ser solo un sistema de normas formales, sino un instrumento orientado a la justicia material y a la protección efectiva de la dignidad humana.

  29. José fandiño says:

    El texto es un recuerdo lleno de emoción sobre Camilo Torres Restrepo y lo que significó para una generación. No habla solo del guerrillero, sino del profesor, del sacerdote y del hombre que puso el hambre y la injusticia por encima de discusiones religiosas abstractas.

    Se siente la nostalgia de una juventud marcada por ideales, por la influencia de la Teología de la Liberación y por la convicción de que la fe debía traducirse en compromiso social. Con el paso del tiempo, la figura de Camilo ya no aparece solo como símbolo de lucha armada, sino también como pensador y académico.

    Es un texto íntimo, más de memoria y esperanza que de debate político. Transmite la idea de que, pese a los años y las derrotas, los ideales de justicia siguen vivos en quienes los abrazaron.

  30. AVID JOSE MAJJUL REYES says:

    El texto sobre Camilo Torres muestra más que un personaje histórico; muestra una experiencia vivida por quien lo conoció y lo escuchó. Se nota que el autor no habla desde la teoría, sino desde la memoria y la admiración. Me llamó la atención que no solo se menciona su paso por la guerrilla, sino también su trabajo como académico y su influencia en el pensamiento social de la época. La frase sobre el hambre me parece clave, porque cambia el enfoque de discusiones religiosas o abstractas a una realidad concreta que afecta a las personas. Eso demuestra que su pensamiento estaba más orientado a lo social que a lo puramente teórico. En ese sentido, se puede relacionar con la filosofía latinoamericana, que busca responder a los problemas reales de nuestros países.
    También creo que el texto tiene una postura clara a favor de Camilo, lo que es entendible por el contexto del autor. Sin embargo, su figura sigue siendo debatida, especialmente por su decisión de entrar en la lucha armada. Eso hace que su legado sea complejo y que se pueda analizar desde diferentes perspectivas éticas y políticas. En general, el artículo no solo recuerda su muerte, sino que invita a pensar en la desigualdad y la pobreza, que siguen siendo problemas actuales en Colombia.

  31. Mauro Alejandro Peña Pertuz says:

    Un texto que deja mucho que pensar acerca del pasado que vivieron distintas personas de estos movimientos, personas que probablemente lograron adquirir distintos aprendizajes de exponentes, es importante para nosotros como seres humanos tener exponentes, siempre suelen ser ejemplos a seguir sobre nuestras metas y objetivos que queremos lograr

  32. Lloyd José Martínez Rueda says:

    El texto me parece una reflexión importante sobre la memoria de camilo torres y el papel de la universidad frente a la realidad social. Mas que recordar a una persona, invita a pensar la coherencia entre lo que se piensa y lo que se hace. Considero valioso e interesante que se resalta la necesidad de un pensamiento crítico comprometdo con la justicia y con los problemas concretos de nuestra sociedad.

  33. Patiño Jhonnier says:

    Es un texto que invita a reflexionar sobre el pasado y a tener en cuenta a los referentes que son personas. Como seres humanos, siempre debemos recordar que, en muchas ocasiones, ellos nos ayudan a resaltar nuestros objetivos, a priorizarlos y a lograr llevarlos a cabo y conseguirlos.

  34. Alan Durán says:

    Me llama mucho la atención como en este texto, sobre Camilo Torres Restrepo no solo semuestra su papel como sacerdote y académico, sino también como una figura que marcó a muchos jóvenes con sus mensajes y acciones en su vida, como para el era más importante enfrentar las verdaderas necesidades que tenían las personas antes que cualquier idea abstracta, y el ver como su legado y sus mensajes después de varias décadas de su muerte, siguen vivos y siendo escuchados por las personas

  35. Carlos Daniel López Barranco says:

    El texto destaca cómo Camilo Torres unió la fe con la lucha social, poniendo el foco en la realidad urgente del hambre y la injusticia. Su ejemplo sigue vigente, inspirando a nuevas generaciones a comprometerse con la igualdad y la esperanza, mostrando que sus ideales trascienden el tiempo y las dificultades.

  36. Maria rojas says:

    Pienso que el texto es un relato profundamente personal y generacional, que transmite admiración y coherencia entre fe, compromiso social y formación académica. Se siente auténtico porque no solo habla de una figura histórica como Camilo Torres Restrepo, sino de cómo su pensamiento impactó la vida concreta de quienes lo escucharon y lo siguieron.

    Me parece valioso que rescate también su dimensión intelectual y no únicamente la militante. Sin embargo, el tono es claramente reivindicativo y no cuestiona críticamente la vía armada, lo que lo ubica más como un testimonio de memoria y convicción que como un análisis histórico equilibrado

  37. Maria rojas says:

    Se nota el cariño, la admiración y la huella profunda que dejó Camilo Torres Restrepo en quienes lo escucharon siendo jóvenes. No es solo la historia de un personaje, sino la historia de una generación que creyó en un ideal y quiso transformar la realidad.

    Me parece bonito que no se quede únicamente en la imagen del guerrillero, sino que recuerde también al académico, al pensador, al hombre que reflexionaba sobre la justicia y la fe. Eso le da más profundidad al recuerdo.

    Al mismo tiempo, el texto está escrito desde el afecto y la convicción, por eso no entra a cuestionar las decisiones más polémicas. Y eso es comprensible: cuando se escribe desde la memoria y el sentimiento, lo que pesa no es el juicio frío, sino lo que esa persona significó en la propia vida.

  38. Sofi Valentina Guevara ardila says:

    El texto es una reivindicación emotiva de la figura de Camilo Torres Restrepo, resaltando su compromiso con los pobres y su crítica a una religión alejada de la realidad social. La frase sobre el hambre muestra una postura clara: para él, la justicia social era más urgente que los debates teológicos. Sin embargo, el autor idealiza su paso al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y no cuestiona de manera crítica el uso de la lucha armada ni sus consecuencias en el conflicto colombiano. En ese sentido, el texto funciona más como homenaje y memoria personal que como un análisis equilibrado de su legado histórico y político.

  39. María Ángel Chavarría Otero says:

    El texto es un homenaje a Camilo Torres Restrepo a 60 años de su muerte. El autor recuerda cuando lo escuchó hablar y cómo sus palabras sobre el hambre y la justicia social marcaron su vida y la de muchos jóvenes. Destaca su papel como sacerdote comprometido con los pobres, su vínculo con la Teología de la Liberación y también su faceta académica como fundador de la sociología en Colombia

  40. María mirada says:

    El texto no solo recuerda a Camilo Torres Restrepo, sino que lo reivindica desde la memoria personal y la admiración. Se nota un tono emotivo y nostálgico: el autor no analiza de forma distante, sino que habla como alguien que fue marcado por esa época y por esas ideas.
    Más que discutir si fue correcta o no su decisión de unirse al Ejército de Liberación Nacional, el escrito resalta la coherencia entre su fe y su compromiso con los pobres. EI comentario transmite que, pese a los cambios políticos y al paso del tiempo, el mensaje social de Camilo sigue teniendo sentido en un país donde la desigualdad aún es un problema. En ese sentido, el texto funciona como una reflexión sobre la memoria, la esperanza y la vigencia de ciertos ideales.

  41. Simón Quessep Perez says:

    Me parece muy valiente el acto del Comandos Camilistas, el Concilio Vaticano II porque gracias a ellos fortalecieron una visión cristiana comprometida con la igualdad. A pesar de la persecución a este movimiento, las ideas de Camilo siguen vivas como símbolo de esperanza y lucha social.

  42. Luis Eduardo Garzón, Maria Miranda, Sofi Guevara says:

    ¿Cómo puede aplicarse el pensamiento de Sócrates en la vida cotidiana de los jóvenes para evitar la manipulación y Tomás deducciones más consistentes?

    Fundamentacion teórica:
    Sócrates enseñaba dos cosas fundamentales:
    -Reconocer la propia ignorancia «Solo sé que nada se»
    -Hacer preguntas para llegar a la verdad «mayeutica»
    Para él la clave era examinar la propia vida antes de actuar.

    ¿Cual es el problema hoy?
    Nosotros los jóvenes vivimos en un entorno donde hoy:
    -Redes sociales que influyen en opiniones
    -Noticias Falsas
    -Presión de grupo
    -Influencers que imponen modelos de vida
    -Desiciones rápidas sin reflexión

    Muchas veces no se piensa solo se reacciona ahí es donde entra Sócrates

    ¿Cómo se aplica en la vida diaria?
    Antes de compartir algo en redes (aplicarlo significa
    -Es verdadera esta información?
    -Estoy seguro de lo que pienso?
    -Lo estoy compartiendo por moda o por convicción?
    -La duda se convierte en defensa contra la manipulación?

    Frente a la presión social
    -Si un grupo presiona para hacer algo incorrecto

    Pensamiento socrático:
    -Esto es justo?
    -Que consecuencias tiene?
    -Estoy actuando por miedo a quedar mal?
    -Pensar evita actuar por impulso

    En decisiones personales:
    Ejemplo: copiar en un examen.
    Sócrates diría que quien actúa mal es porque no entiende el daño que se hace así mismo
    Si reflexiono:
    -Estoy construyendo mi información?
    -Estoy siendo coherente con mis valores?

    Que cambia cuando aplicamos Sócrates:
    -Desarrollamos pensamiento crítico
    -No creemos todo lo que vemos
    -Tomamos decisiones más responsables
    -Nos volvemos más autónomos

  43. Cecilia Isabel Martínez Blanco says:

    Mirar a Camilo hoy exige madurez: ni idealización ingenua ni condena automática. Fue hijo de su tiempo, de una Colombia desigual y cerrada políticamente. Representa la frustración ante un Estado que no garantizaba derechos básicos y la convicción de que la neutralidad frente a la injusticia es complicidad.
    Como estudiante de Derecho, creo que el mayor desafío no es repetir consignas, sino preguntarnos qué hemos aprendido. Si el hambre —como él decía— sigue siendo mortal, entonces el problema no se resolvió con su muerte ni con la persecución de sus ideas. El Derecho, si quiere ser legítimo, debe responder a esa realidad concreta. De lo contrario, seguirá siendo visto como un instrumento de unos pocos y no como garantía de dignidad para todos.
    Recordar a Camilo no es celebrar la violencia; es reconocer que cuando la justicia social falla de manera sistemática, la sociedad se fractura. Y esa fractura es responsabilidad colectiva.

  44. Rogelio Eduardo Villadiego Florez says:

    Como estudiante universitario, leer este texto me invita a reflexionar sobre el papel que han tenido los jóvenes en los procesos sociales y políticos del país. Más allá de estar o no de acuerdo con la vía armada que tomó Camilo Torres, es innegable que su figura marcó profundamente a una generación que veía en él coherencia entre el discurso y la acción. Su frase sobre el hambre como realidad mortal sigue siendo dolorosamente actual en Colombia. Creo que su legado nos interpela no necesariamente a empuñar un arma, sino a comprometernos críticamente con la transformación social desde los espacios académicos, políticos y comunitarios. Recordar a Camilo también es preguntarnos qué significa hoy luchar por la justicia social y cuál es el papel ético que asumimos como estudiantes frente a las desigualdades que persisten.

  45. Karen Sáenz, Andrés Cuello, Juan Rodriguez says:

    Karen Sáenz
    Juan Rodriguez
    Andrés cuello

    Pregunta problema

    ¿Puede una sociedad pluralista y secular fundamentar sus derechos y su orden jurídico en una ley natural de origen divino, como lo propone la filosofía medieval, sin vulnerar la autonomía y libertad de conciencia?

    Explicacion:
    En la Edad Media, el derecho no era simplemente una decisión del gobernante, sino expresión de un orden divino. Para Agustín de Hipona, existe una ley eterna en Dios que fundamenta toda justicia, y una norma humana solo es válida si no la contradice. Más adelante, Tomás de Aquino sistematiza esta idea afirmando que la ley natural es la participación de la razón humana en la razón divina. Es decir, el legislador no inventa la justicia: la descubre en la naturaleza humana. Así, el poder político tiene límites morales objetivos.

    El problema surge en la modernidad. Hoy vivimos en sociedades pluralistas y laicas donde no todos comparten una misma fe. Entonces la pregunta es inevitable: ¿puede el derecho fundamentarse en una ley de origen divino en un Estado que debe garantizar libertad de conciencia? Pensadores como Guillermo de Ockham comenzaron a separar fe y razón, abriendo paso a la autonomía del derecho frente a la teología.

    Sin embargo, la influencia medieval no desaparece. La idea contemporánea de dignidad humana —base de los derechos fundamentales— conserva la estructura de la ley natural: existen valores inherentes al ser humano que el Estado no puede desconocer. La diferencia es que hoy se justifican en términos racionales y constitucionales, no teológicos.

    Un ejemplo claro es el debate sobre la eutanasia. Desde la ley natural, la vida es un bien indisponible y ninguna ley puede legitimar su eliminación. Desde la autonomía moderna, la dignidad incluye decidir sobre el propio final. Aquí se enfrentan dos fundamentos: moral objetiva versus libertad individual

  46. Karen Sáenz, Andrés Cuello, Juan Rodriguez says:

    Karen Sáenz
    Juan Rodríguez
    Andrés cuello

    ¿De qué manera el pensamiento filosófico de la Antigüedad (por ejemplo, Platón y Aristóteles) puede ayudarnos a entender qué significa que el Derecho sea justo en sociedades modernas?

    Desde la filosofía antigua, el Derecho no se entendía solo como un conjunto de normas, sino como un medio para alcanzar la justicia y el bien común. Para Platón, una sociedad justa existe cuando cada persona cumple su función en armonía con los demás, por lo que las leyes deben buscar el orden y el bienestar colectivo, no intereses particulares. Esto sugiere que el Derecho moderno debe orientarse a proteger a toda la comunidad y no solo a ejercer autoridad.

    Por su parte, Aristóteles distingue entre leyes creadas por los hombres y principios de justicia más universales. Esto implica que una norma puede ser legal, pero no necesariamente justa si no respeta la dignidad humana. En la actualidad, esta idea permite cuestionar críticamente las leyes y evaluar si realmente promueven equidad y derechos.

    En consecuencia, el pensamiento filosófico antiguo sigue siendo útil porque nos enseña que el Derecho debe juzgarse no solo por su validez formal, sino por su justicia material y su aporte al bien común.

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